El ajetreo que provocaban los cámeras, los iluminadores, el director y todo el jodido starf que había acudido este día a realizar las tomas en el hotel, me estaba comenzando a dar jaqueca. Lo mío era el tras escritorio. El enredarme con palabras, ideas, emociones, no con cables y artefactos de toda índole. Por las expresiones en los rostros de Camila y Javier, sabía que la estaban pasando igual o peor que yo.
Nos encontrábamos a un costado, viendo con sumo aburrimiento todo lo que ocurría a nuestro alrededor. Ninguno de los tres teníamos interés por estar ahí, ese no era nuestro ámbito. Llevábamos aproximadamente dos horas como espectadores cuando, de pronto, el día tomó un rumbo interesante.
Una mujer, de unos sesenta años, salió del ascensor soltando insultos por todo lo alto. Detrás de ella salió un hombre joven con uniforme del hotel, intentando que se tranquilizara y bajara la voz. La mujer, que se veía a leguas que era adinerada por la forma en la que iba vestida, se plantó en medio del hall para seguir despotricando hacia vaya uno a saber quién.
El director ya había gritado "corte" ni bien la señora había aparecido en medio del cameo y ahora todo el equipo de filmación corría de un lado al otro refunfuñando porque deberían repetir la toma. Nosotros tres, en cambio, habíamos aprovechado el ajetreo para acercarnos sigilosamente un poco más al hall y así poder escuchar lo que pasaba.
—¡Exijo ver al gerente ahora mismo! —gritó la señora.
Otro empleado, éste de traje, se acercó a ellos.
—Disculpe señora Martínez, soy Oscar Reyes, el gerente de este hotel. Dígame en que puedo ayudarla.
—¡Esto es una verdadera vergüenza! Creía que éste era un hotel respetable, no un motel de mala muerte. Pago mucho dinero para alojarme en una suite como para tener que soportar que en la habitación de al lado estén gimiendo y gritando como animales salvajes.
Camila y yo soltamos una carcajada por lo bajo.
—Señora, le ruego que se tranquilice. Ya mismo voy a encargarme del asunto. Mientras tanto, la invito a que pase al restaurante para que le sirvan lo que guste, a cargo del hotel.
—Espero que eche a esos salvajes. Parecía que estaban filmando una película pornográfica.
—No se preocupe, me voy a encargar personalmente del asunto. Sergio, acompañe por favor a la señora hasta el bar.
El empleado que había bajado con la señora del ascensor asintió y con un gesto de mano la invitó a seguirlo. El gerente se acercó al mostrador ni bien ambos desaparecieron por el pasillo, seguramente para corroborar quien estaba hospedado en aquella habitación. Creyendo que ya había concluido todo el show, con Cami y Javi volvimos a colocarnos a un costado para no estorbar al staf de filmación.
En ese instante, el ascensor volvió a abrirse y de éste salió una desaliñada pelirroja a toda velocidad, como si el ascensor estuviera envuelto en llamas. Detrás de ella salió Damián, acomodando su camisa dentro del pantalón.
Él la sujetó del brazo para detenerla, pero ella se liberó de un tirón y lo empujó furiosa. Estaba casi segura de que esa mujer era la misma que había visto con él en el bar. Comenzaron a discutir por lo bajo, sus gestos y posturas corporales solo evidenciaban lo intensa que estaba siendo aquella conversación.
Al mirarlos con más detenimiento, pude notar que el peinado de la pelirroja estaba todo revuelto y su vestido estaba algo desalineado. En ese instante até cabos con lo que había ocurrido instantes antes y algo pareció hacer clic en mi cabeza.
—Creo que fueron ellos los de la película porno —murmuró Javier a mi oído como si hubiese escuchado mis pensamientos.
—Es la novia —solté antes de pensarlo. Camila me miró con gesto sorprendido—. Cuando estuvimos en el hotel de Tigre me lo cruce y se puso muy conversador. Me contó que ese día que lo vimos en el bar estaba con su novia, con quien mantenía una relación un tanto "toxica". Supuestamente, ese día se pelearon, pero veo que no les duró mucho.
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¿Y si...? #PGP2020
RomanceSofía le huye a los compromisos. Damián recién sale de una relación tóxica . Varik está más bueno que el pan. Decisiones. Decisiones. Decisiones. ¿Quién dijo que tomar decisiones era fácil? Porque, aún cuando tus convicciones son firmes, es difícil...
