Me llevó a almorzar a un restaurante donde solía ir con su padre y hermanos. El lugar era muy acogedor y la comida, exquisita. Una de las cosas que más estaba disfrutando de este viaje, era la posibilidad de probar diferentes comidas típicas de cada lugar, aunque debo confesar que hubo muchas cosas que me resultaron espantosas.
Durante el almuerzo, me estuvo haciendo preguntas sobre mi viaje, las cuales contesté demasiado entusiasta. Él me observaba con esa sonrisa matadora que casi me provoca tartamudeo.
Al salir, volvimos a subimos a su auto, del cual lo único que había identificado era la insignia de Mercedes. Hacía demasiado frío como para pasear a pie, así que me llevó a hacer un recorrido en su auto por la ciudad, mientras me contaba ciertos datos de cada lugar por el que pasábamos.
Hacia media tarde, había dejado de nevar, aunque el frío no remitía. Fuimos a tomar un chocolate caliente con una torta que me empalagó, aunque cumplió con su cometido de ahuyentar un poco el frío de mi cuerpo. El lugar se encontraba bien calefaccionado, no estaba segura de querer salir de aquel lugar.
—¿Estás muy cansada?
—Nada que no pueda soportar ¿Por qué?
—Quisiera llevarte a cenar a una de las cervecerías más emblemáticas de la ciudad.
—Me encanta la idea —respondí, a pesar de que no era muy fan de aquella amarga bebida.
—Perfecto. Entonces deberíamos ir volviendo al departamento, así puedes tomar una pequeña siesta para recuperar energía. Puedes también tomar una ducha si quieres.
Mi corazón se aceleró.
—Debería mejor aprovechar para conseguir alojamiento.
Las veces que había hablado con Varik, había insistió en que aceptara alojarme en una suite de su hotel, pero yo me había negado en todas las oportunidades que lo había mencionado. Tampoco quería que pensara que quedarme en su departamento era una posibilidad.
—¿Por qué no quieres aceptar hospedarte en mi hotel? —Volvió a insistir con el tema.
—Porque no me gusta sentirme ni quedar ante los demás como una interesada.
Él me observó serio durante unos minutos.
—Ambos sabemos que no lo eres.
—Pero cualquiera que se entere de que el jefe hospedó gratuitamente a una chica en una costosa suite podría pensarlo. No quiero que se genere ningún tipo de comentario malicioso.
Me encogí de hombros, Varik apretó sus labios asintiendo.
—Asumo que tampoco aceptarías quedarte en mi departamento.
En verdad me lo estaba poniendo muy difícil.
—No creo que sea una buena idea.
—Está bien —soltó resignado— ¿Puedo al menos sugerirte el hotel? Me dejaría más tranquilo saber que estas en un buen lugar.
—Mientras no insistas en pagar, no tengo ningún inconveniente.
Media hora más tarde, salimos rumbo a su departamento para pasar por mi equipaje y luego, me llevó a un hotel que se encontraba ubicado relativamente cerca de su vivienda. El lugar era acogedor y no se veía costoso, cosa que comprobé al registrarme. Nos despedimos en el hall y acordamos en que me vendría a buscar a las 20:45, lo que me dejaba aproximadamente dos horas y media para descansar y darme un baño.
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¿Y si...? #PGP2020
RomanceSofía le huye a los compromisos. Damián recién sale de una relación tóxica . Varik está más bueno que el pan. Decisiones. Decisiones. Decisiones. ¿Quién dijo que tomar decisiones era fácil? Porque, aún cuando tus convicciones son firmes, es difícil...
