Capítulo 32

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—Y vos Cielo ¿Cómo estás? ¿Cómo te fue con Damián el otro finde?

—Me fue bien.

—¿Solo bien? ¿Tan mal estuvo?

—No, para nada.

—¿Entonces?

Resoplé.

—Es que, no sé qué más queres que te diga... —Me encogí de hombros—. Me llevó a cenar sushi, después fuimos a tomar algo a un bar, conversamos, nos reímos y terminamos teniendo sexo en su departamento. Al día siguiente desayunamos y antes de irme, nos dimos una ducha juntos...

—¿Te quedaste a dormir en su casa? —preguntó sorprendido, interrumpiéndome.

—Era tarde, estábamos un poco ebrios y su auto lo habíamos dejado en el centro. La única opción que tenía era tomarme un taxi o un Uber y vos sabes que no me gusta mucho viajar sola, así que decidí aceptar su propuesta de quedarme. —Marcos me miraba como si me hubiera salido otra cabeza—. Tan poco es la gran cosa.

—Viniendo de vos, lo es amiga.

—¡Callate! —Le pegue con mi puño en su hombro—. Estoy tratando de aplicar mis propios consejos en mi vida, intentando no sobre pensar demasiado las cosas. Estoy dejándome llevar.

—Aja, ¿Es por eso que te estas dejando llevar también con su jefe?

—No me deje llevar con Varik, aunque te digo que ganas no me faltaron.

Solté un suspiro e instintivamente apreté mis muslos. Al parecer, mi sesión de sexo con Sergio no había sido suficiente. Quizás debería llamarlo para quedar de nuevo.

—¡Conozco esa cara! Estas re cachonda con Varik.

—Claro que lo estoy ¿Quién en su sano juicio no le tendría ganas a ese tipo? Pero que le tenga ganas no significa que vaya a hacer algo al respecto. Soy una persona de principios.

—Sí claro...

—¡En serio! Ayer estuve casi todo el día con él y no pasó nada. Y eso que se me insinuó a lo último.

Marcos me dedico una mirada que exigía a gritos que le contara, así que le conté todo con lujos y detalles. Le hablé sobre el recorrido que hicimos, sus acercamientos, nuestras miradas y lo que me dijo al finalizar el día. Recordarlo todo no ayudo a mi temperatura corporal.

—Estas jodida amiga. La próxima vez, no creo que seas capaz de resistirte a él.

—Ni yo tampoco.

—Igual no te entiendo So, te acostaste con Damián ¿Por qué no hacerlo también con Varik?

—Damián es solo un empleado, ni siquiera es contratado. En cambio Varik es el cliente directo, eso lo convierte en intocable, por eso no puedo involucrarme con él. Si descubren lo de Damián no creo recibir más que un pequeño regaño, pero si pasara algo con Varik y lo descubren, ahí sí que tendría problemas.

—Puede ser —dijo pensativo—. Pero ¿Y si no lo descubren? Podrías tranquilamente mantenerlo en secreto, el tipo ni siquiera vive acá, no hay riesgos. Él mismo te lo sugirió.

Jodido "y si".

—No sé... Igual, ya no tiene sentido seguir pensando en eso, creo que se vuelve hoy mismo a la noche a Alemania y no sé cuándo lo voy a volver a ver, si es que eso ocurre. Y sí hay riesgos, podría decírselo a Damián.

—No si le pedís que no lo haga.

Por un segundo contemplé la idea, pero me sentí mal por tan solo considerarlo.

¿Y si...?  #PGP2020Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora