Capítulo 26

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—Esta noche hay sexo sí o sí —afirmó Lore a mis espaldas.

Me encontraba frente a mi espejo colocándome rímel. Estaba en ropa interior ya que tenía demasiado calor, lo que menos quería era transpirarme y tener que bañarme de nuevo.

—Quedate tranquila, de hoy no pasa.

—¡Más vale! Ese conjuntito merece ser arrancado con los dientes de tu cuerpo.

Tenía puesto un conjunto de encaje color vino que era muy osado y sexy. Me lo había comprado especialmente para la ocasión. Hablaba muy en serio al decir que de hoy no pasaba.

—Me conformo con que corra la tanga a un costado —me gire y le guiñe un ojo.

Lorena simuló asombro. Estaba sentada sobre mi cama pintándose las uñas de los pies. Instantes antes, había estado pintando las mías de un color similar al de mi ropa interior. Termine con mis pestañas y mire la hora. Eran las ocho y cuarenta, Damián me había dicho por whatsapp que pasaría a buscarme tipo nueve.

Agarre el vestido negro que había seleccionado para la ocasión y me lo coloqué. Era bastante sencillo, de mangas cortas, escote redondo, al cuerpo sin ser ajustado y me llegaba hasta la mitad de los muslos. Lo complemente con una collar artesanal largo que tenía en la punta varias piedritas de distintos colores.

—¿A dónde van a ir?

—No me dijo, pero me da igual. No tengo mucha hambre.

—De comida.

—Por supuesto.

El sonido de una notificación me llevó a observar la pantalla de mi celular, creyendo que quizás era Damián avisándome que ya había llegado, pero se trataba de un mensaje de mi mejor amigo.

"Esta noche, es tu noche cielo. Se va a volver loco cuando te vea con ese conjuntito"

Sonreí mientras tecleaba una respuesta.

"Claro que es mi noche. Después te cuento como quedó el Ranking ;)"

"Si logra superarme, ahórrate el comentario..."

—Yo que vos, se lo refriego en la cara, amiga —dijo Lorena sobre mi hombro.

Se había acercado para leer el mensaje.

—Los mensajes son privados, amiga.

La empujé sin fuerza solo para molestarla. El timbre sonó y supe de inmediato que se trataba de Damián. Agarre mi pequeña cartera, donde metí el celular, las llaves y mi billetera, y me la colgué del hombro. Salimos ambas del cuarto y cuando llegamos a la altura de las escaleras, pudimos escuchar a mi hermano conversar con Damián.

—Pensé que me ibas a amenazar o algo así.

—¿Por qué lo haría?

—Porque son cosas que suelen hacer los hermanos con las parejas de sus hermanas.

—¿Son pareja?

—Eee... no pero...

—No me interesa. —Lo cortó—. Y para que sepas, mi hermana ya está grandecita, no necesita que yo ande amenazando a nadie, ella puede defenderse sola. Así que, más que una amenaza, te doy un consejo. No la hagas enojar.

Lorena soltó una pequeña carcajada detrás de mí y yo no pude evitar reír un poco también. Cuando terminamos de bajar las escaleras, mi hermano ya se encontraba desparramado en el sofá mirando la tele mientras Damián todavía permanecía petrificado en el marco de la puerta.

—Bueno amiga, que la pases bomba. —Lore beso mi mejilla antes de girarse y caminar hacia la puerta. Antes de salir, se paró frente a mi cita—. Hola, soy Lorena, la mejor amiga de Sofi. Yo también te voy a dar un consejo. —Se acercó a él y le susurro algo al oído.

¿Y si...?  #PGP2020Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora