Capítulo 15

50 8 6
                                        

—La vida se recorre mejor con Renault.

—La pasión al volante.

—Nunca manejar fue tan placentero.

—Te llevamos a recorrer el mundo.

—Los mejores caminos son los que te llevan a casa.

—Necesito un descanso —soltó Lorenzo.

Estábamos en la sala de reuniones haciendo un brainstorming para la campaña de Renault. Teníamos que encontrar un slogan para el nuevo modelo de auto y llevábamos al menos media hora mencionando lo que cada uno había pensado por su cuenta. Lorenzo y Mateo, el otro equipo de redactores, habían traído muy buenas ideas, iba a ser difícil decidirse. Sandra, nuestra directora creativa, Solange y Javier, los diseñadores, Camila y yo también habíamos aportado algunas ideas interesantes. 

—Creo que mejor nos tomamos un descanso —dijo Sandra—. Vamos por un café y retomamos en veinte.

—Sí, por favor —resopló Mateo.

Salimos de la sala y la mayoría nos encaminamos hacia donde se encontraba la máquina expendedora de café. Junto a la máquina se encontraban Pablo y Noelia, de cuentas. Mientras esperábamos nuestro turno para seleccionar nuestra bebida caliente, nos pusimos a charlar.

—Qué bueno que estuvo tu cumple Sofi, la pase genial —dijo Javier.

—La verdad que sí, estuvo muy buena tu fiesta de cumpleaños —soltó Pablo.

—¿Cómo sabes? Desapareciste temprano con mi amiga. —Le eché en cara.

Todos miraron a Pablo.

—Bueno, pero mientras estuve la disfrute.

—Y después seguiste disfrutando de tu propia fiesta privada ¿No?—Matéo le palmeó la espalda.

Pablo lo miró mal. Me alegró que no se desubicara haciendo algún comentario desubicado sobre mi amiga. Llegó mi turno y seleccione una chocolatada. No me gustaba el café, menos de máquina.

—¿Y vos, como la pasaste? —me preguntó Solange.

—La pasé genial.

—Che ¿Qué pasó con la pelirroja esa que te arrojó el trago? —preguntó entonces Noe.

Casi se me cayó el vaso de la mano. Mierda, no había caído en la cuenta de que me había besado con Damián delante de varios de mis compañeros de trabajo. Recé internamente rogando por que nadie lo haya reconocido.

—No me lo recuerdes, estaba re loca esa tipa.

—¿Tuvo algo que ver con el tipo que te estabas tranzando? —insistió Noe.

Mierda, me había visto. ¿Y ahora que decía?

—¡Eh! —Recibí un codazo de Cami—. No me contaste que te tranzaste a alguien. ¿Quién era?

Bufé sobándome donde me golpeó. Que mala manía que tenía Camila con darme codazos.

—Uno chico de mi barrio, no lo conoces —mentí intentando disimular mis nervios—. Y respondiendo a tu pregunta Noe, creo que era su ex, pero no me quedé para averiguarlo.

—¿Cómo se llama?

—No me acuerdo Cami, lo conozco de vista. Vino con mi vecino de al lado. Tengo que ir al baño.

Rápidamente me escabullí entre mis compañeros y me dirigí al baño. Era un desastre para mentir y Camila era muy curiosa. Si me seguía insistiendo iba a terminar por meter la pata. Para cuando salí, ya debíamos seguir con la reunión, así que sentí un gran alivio.

¿Y si...?  #PGP2020Donde viven las historias. Descúbrelo ahora