Treintaicinco

257 42 12
                                    

Un día...

Un día simplemente tú ves como algo se le cae a alguien.

Te fijas si el objeto tiene el nombre de su dueño, qué suerte, si lo tiene.

Dudas por un segundo si devolvérselo, luego de tanto pensarlo, tomas valor y lo buscas.

Caminas, caminas entre obstáculos y como si te estuviera esperando, él ahí está, solo sentado en una mesa y sin nadie a su alrededor.

Te acercas, no dices el principal motivo de por qué le estás hablando y se quiere ir, desprecia tu presencia, lo notas y sacas el as bajo la manga al momento de que casi se va.

Por alguna razón deseas aún acercarte aunque tu trabajo ya ha acabado.

Ahí te das cuenta que él no es igual que tú, pero al mismo tiempo lo es, sí, es raro de explicar.

Y aunque él te pida que te alejes, le haces caso omiso.

Estoy aburrido, repites todos los días.

Logras entrar a un mundo que desconoces, te integras rápido, como si hubieras estado desde el principio, todos son geniales, son únicos y entre ellos, hay alguien en especial.

Y cuando menos te los esperas, te sientes diferente.

Algo cambió.

Las preguntas te ahogan hasta no poder respirar.

¿Por qué sientes que no eres tú?

El amor da miedo, quizás por eso evitaban que lo conocieras, que te involucraras en ese tema que no tiene fondo y solo te hundes, no tienes idea de que cuánto caerás por el dichoso y glorioso amor.

¿Y sabes que es lo peor?

Que la caída va a doler como no puedes llegarte a imaginar.

¿Por qué creyó que todo era bonito y dulce?

No...

También duele.

El daño que te ha hecho es tan pero tan doloroso que no tienes fuerzas después de tanto llorar.

Todo es gracias a él, gracias a él pudo conocer la persona que se supone era su primer amor, la persona que lo hizo sentir indefenso y aún así era maravilloso.

Entonces con amargura piensas...

Es hora de despertar.

Cambias tu rutina, intentas hacer otras cosas, pasas más tiempo con él porque así se dieron las cosas, lo mejor era estar con él...

Por un segundo imaginaste que serías la persona indicada para él, que podrías cambiarlo, que podrías sacar lo bueno de él.

Te equivocas...

Ya hay otra persona para eso, tú estás estorbando, tú acabas de llegar, muy tarde por cierto.

¿Por qué se te vino a tu mente que eras diferente?

Él prefería a ese que estuvo a su lado desde pequeños, que lo comprendía, que lo ayudaba. 

¿Por qué escogería a alguien como tú?

De repente te sientes un poco molesto y luego recuerdas que ya no hay de que preocuparse.

Él se ha quedado contigo, no tuviste que hacer nada, nada de nada, tienes lo que querías y no hiciste nada.

Es satisfactorio.

Tienes todo controlado, o eso imaginabas en tu tonta cabeza.

Ya que es todo lo contrario.

[Una sola respuesta] - ErrorInkDonde viven las historias. Descúbrelo ahora