-¿Qué quieres decir con "ir a casa"?-mencioné, ya que no estaba seguro de si refería a mi hogar o no.
-A mi mundo. Nuestro mundo.
-¿Estás bromeando? ¿Crees que por tí voy a dejar mi mundo, mis logros, mi familia y mi empresa?-lo miré muy enojado. ¿¡Creía que iba a dejar todo solo por él!? ¿Qué le pasa a la gente que hace todo solo por un amor que ni siquiera vale? Definitivamente no iba a ir con él, y era muy difícil llegar a convencerme. Suerte con eso, pensé.
-William, entiende que ya todo ha cambiado:ya no eres el mismo, ahora vives algo más diferente que los demás. Sabes que eres mi amante y no puedo dejarte aquí. Además, tu familia está en peligro-mencionó Alan, mirándome más serio.
-Pues con mucho más razón me quedo-me volteé y quedé de espaldas hacia él, listo para marcharme.
-¿Y cómo piensas irte de aquí si ni siquiera puedes escalar la bajada por tí mismo?-dijo, y eso hizo que me detuviera por completo. Tiene razón, pensé, ¿cómo podré irme si ni siquiera tengo gasolina en mi auto y ni tengo algo con qué poder subir para llegar a la carretera? Estoy atrapado aquí en medio de la nada, en el bosque, con ellos nada más. Amanda tiene frío igual que yo, además, me empezaba a dar hambre.
Necesitaba de la ayuda de ellos. Mierda.
》Tuve razón, ¿no? Podemos ayudarte, William. ¿O acaso quieres quedarte aquí el tiempo suficiente como para que alguien venga a ayudarte o tú encuentres a alguien que te ayude? Sabes que eso te tomaría tiempo, ¡mira en dónde mierda estás!-gritó Alan, cosa que me alteró por un momento.
-William, ven con nosotros. Nosotros te ayudaremos, ahora nuestro mundo es también tuyo. Ahora perteneces allá, no aquí-intervino Jeremy.
¿Por qué todos estaban desnudos?
Me quedé mirando el cielo por un momento, analizando, pensando y recapacitando. ¿Y qué iba a pasar después? ¿Qué habrá después del mañana? ¿Qué pasará con este mundo al que he llegado y he podido lograr lo que la gente jamás pensó que lograría? Necesito al menos despedirme, ¿no? Pero...siempre soy yo el que dice "adiós" a todos. Me doy cuenta de que...soy yo el que aleja a los demás.
-¿Y qué dices,William?-preguntó Alan, y eso me alejó de mis pensamientos dolorosos-. Si decides quedarte está bien, pero no puedo alejarme de tí así que te traería por las malas; en cambio, si decides ir, entonces estará todo arreglado y no te llevaría por las malas-sonrió.
-Piénsalo bien, William. Tu vida cambió ahora, ya no puedes estar aquí-dijo Kaled.
-Yo...-no podía articular palabra alguna. Necesitaba pensar más en mi respuesta, en mi decisión, pero era tarde. Se hacía tarde-. Esperen, ¿y qué pasará con mi familia? Dijeron que estaban en peligro, ¿no? ¿Por qué están tras mi familia? No puedo dejarlos así sin más.
-Escucha, William-contestó Alan-, es una larga historia pero solo te diré que la manada Nux se quiere vengar de nuestra manada, mayormente de la familia del Alfa mayor y yo seré el que heredará aquel puesto; así que quieren vengarse también de mí quitándome lo que más amo y eso te mete a tí.
-¿Y por qué también a mi familia?-esto no iba a ser nada bueno.
-Porque todo aquel que esté involucrado con la familia del Alfa mayor estará también en peligro. Y tú eres mi Mate y la Luna de la manada, así que eso te hace parte de la manda y de la familia del Alfa mayor. También juegas un papel importante.
-¿Y qué si digo que no quiero ser parte de esto?
-¿Qué quieres decir con eso?-la voz de Alan volvió a ser fuerte y furiosa. Me penetró con la mirada.
-¡Hombres, ya cálmense!-gritó Kaled-. Necesitamos irnos rápidamente antes de que la manada Nux planeé su próximo ataque y que nosotros no estemos listos. Escucha William, sé que no quieres ser parte de esto y que nos odias, ¡pero por el amor de Dios reacciona! Justo ahora tu hermana está inconsciente y necesitamos de un lugar para acogernos, y ni siquiera menciones en regresar a casa porque no tienes cómo regresar, tu auto está sin gasolina. Nosotros podríamos irnos porque somos lobos pero tú te quedarías aquí muriéndote de frío y hambre.
Todos nos quedamos en completo silencio, pero después Kaled siguió hablando y rompió ese silencio.
》Lamento que esto sea difícil para tí y sé lo mucho que lo odias y lo mucho que tardarás en procesarlo, pero William...tu vida ahora cambió, ya no puedes vivir más aquí, así que por favor, ven con nosotros, a tu nuevo mundo y acepta en lo que te convertiste o convertirás. Por favor.
Me quedé por un momento pensando en lo que Kaled dijo y fue ahí cuando me hizo entrar en razón: tiene razón, pensé. ¿Por qué debería de quedarme aquí cuando mi vida ya no es la misma? ¿Por qué quedarme si mi vida cambió por completo? Pero...¿y qué pasará con mi familia, mis amigos y...mi hermana? Sé que podría dejarlos porque no los he visto en años y más tiempo no afectaría en nada, pero...¿es esto lo correcto?
-¿Y qué pasará con Amanda?-dije una vez pensé en mi decisión.
-La llevaremos con nosotros y...
-¿¡Cómo!? ¿Pero que tal si...?
-¡Y...! No me interrumpas...-dijo Kaled-, cuando ya se encuentre mejor la traeremos de regreso.
Suspiré aliviado.
-Está bien, iré con ustedes, pero prométanme algo.
-¿Qué es?-respondió Alan, feliz de que por fin iba a ir con ellos. Después de todo estaba obligado.
-Quiero que cuiden de mi familia y de mis amigos, cueste lo que cueste.
-Lo prometemos.
-Eso espero, idiota-dije burlonamente.
-Pues ese idiota será el mejor amante que jamás habrás tenido-sonrió Alan.
-Bien, ¿y ahora? ¿Cómo llegaremos a nuestro mundo?-pregunté.
-Verás, cada habitante de una manada lleva un collar que es diferente con cada manada: en nuestra manada, tenemos un collar en forma de una llama de fuego de color rojo. Todos los collares de las manadas sirven para poder teletransportarse al mundo humano, pero solamente los licántropos que no son de la familia del Alfa mayor pueden teletransportarse al mundo humano con permiso del Alfa mayor; en cambio, todos los de la familia del Alfa mayor, pueden teletransportarse cuando ellos quieran, es por eso que nuetros collares son diferentes (los de la familia del Alfa mayor): yo, como soy el hijo del Alfa mayor y heredaré su puesto después, tengo ese collar diferente, en el caso de nuestra manada, el collar de mi familia es el de una estrella de color rojo brillante que tiene dorado. Es muy especial.
-¿Entonces estás diciendo que con ese collar tuyo nos vamos a teletransportar?-mencioné.
-Así es, y no te preocupes...-Alan se acercó a mí y me agarró de la cintura-, yo también te daré uno-me guiñó el ojo.
-Deja tus coqueteos para después-intenté alejarme de él pero él me lo impidió.
-Chicos, únanse-los demás hicieron caso omiso-. ¿Estás listo?
Lo miré fijamente y después asentí.
-Más que listo.
-Bien, entonces, aquí vamos- Alan, con su mano libre, agarró su collar y después susurró unas palabras en un idioma totalmente diferente al que yo sabía y, cuando terminó de decir esas palabras, unos rayos de luz roja empezaron a salir de su collar y nos empezaron a rodear por completo a todos.
-¿¡Qué está pasando!?-grité, esperando a que Alan me hubiese escuchado, pues el sonido del aire y el de las hojas siendo arrastradas resonaba en los oídos de todos.
-¡Es parte de la teletransportación, no te preocupes!-respondió Alan-.¡Aquí vamos!
Y, súbitamente, caímos en un agujero completamente negro con unas luces rojas. Íbamos como en un túnel. Y, después de unos segundos, un fuerte rayo de haz de luz empezó a aparecer abajo de nosotros. Cerré fuertemente los ojos, y de la nada, dejé de escuchar ese fuerte sonido del aire cuando estás cayéndote, pues fue sustituido por el hermoso cantar de unos pájaros y por el bullicio de la gente.
-William, abre los ojos-dijo Alan, e hice lo que dijo:
Abrí mis ojos lentamente para después encontrarme en una Aldea lujosa y hermosa en medio del bosque.
-¿En dónde...estamos?-pregunté, aún anonadado por lo que acababa de pasar.
-En nuestro hogar. Bienvenido a la Manada Roja.
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The first time.
Hombres LoboEl padre de William Clark (un empresario millonario) decide hacer una fiesta por el cumpleaños de su hija, Amanda Clark, y obliga a su hijo adoptivo (también empresario), William, a ir, pues hacía tiempo que no se veían. En el camino, William se de...
