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Al entrar a la estación, nos dirigen hacia una oficina.
—Señorita Morgan —le saluda el oficial a Jess—. Justo estábamos por llamarle ¡Qué coincidencia! —a decir verdad, creo que el oficial está coqueteando con Jess, él parece de unos 26 años o algo así—. Señores Méndez, es un grato recibirlos ¿Pasa algo? —se dirige a mis padres con algo de confusión.
—Sí, pasa algo, oficial —todos hemos estado llorando, la voz de papá se escucha ronca—. Pasa que, encontramos a nuestra hija —él sonríe, mostrando su dentadura—. Es Jess, y queremos denunciar a la persona que nos la robó hace 21 años —el oficial abre los ojos, se asombra que nosotros mismos hayamos hecho el trabajo suyo.
Mis papás están haciendo el procedimiento de la denuncia, hasta que...
—Tendrán que hacerse una prueba de ADN, es lo que consiste para verificar que la señorita Morgan es su hija —al oficial se le escucha con la garganta seca.
Nos retiramos de la oficina, me percato que Jess se queda.
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—¿Ya confesó los crímenes el señor Khan? —indago.
—Es justamente por el cual íbamos a llamarla, señorita Morgan. El señor aceptó ser partícipe de la desaparición de los chicos que mencionaste. También aceptó ser el que mandó a matar a Gonzalo Walker. Aceptó... —él hace una pausa.
—¿Aceptó...? —muevo las manos para que siga.
—Aceptó que abusó de ti durante años y también, ser partícipe de la muerte del señor Wally Morgan —finalizó.
—¡Lo sabía! —por dentro sentía que todos mis órganos se quemaban, pero siempre lo supe. Es una historia tan larga, que algún día estaré dispuesta a contarlo—. Sabía que ese miserable... —hice una pausa, antes de hablar de más—, es muy bueno saber que reconoció todos sus delitos. Espero que reciba una buena condena.
Aún me duele, aún me genera un nudo en la garganta. Pero, tengo que ser fuerte.
Al fin veré su cara tras las rejas, donde ese desgraciado pueda pagar todo lo que me hizo.
No le guardo rencor, el karma se encargará de eso.
—Jess, ¿qué pasó? —me pregunta Darling, al salir de la oficina.
—Aceptó, por fin ese señor pagará sus malos actos en prisión —dije aliviada.
Ella me abraza, por consiguiente, siento un montón de abrazos. Menos los de mis papás. Ellos están lejos, tratando de arreglar este problema.
Tengo temor. Y... ¿Si no soy la hija de ellos? ¿Si solo es una confusión? ¿Si es a otra chica la que están buscando?
—Jess, no sé lo que estés pensando o indagando en tu mente. Pase lo que pase, tú ya eres de la familia —los mellizos me agarran la mano y me llevan hacia la salida.
Tengo entendido que el resultado de ADN, está listo aproximadamente dentro de 20 días. No creo que pueda con la intriga de saber si en verdad son mis papás o solo fue la emoción de querer tener una familia.
La noche si que fue larga, son un cuarto para las tres de la madrugada —Pasaremos por ti, espero que tengas un buen sueño, aunque con pocas horas. A las 7 am ¿entendido? —dijo papá, yo asiento con la cabeza.
Es raro decirle papá en mi mente, pero también algo que me hace sentir feliz. Yo tengo un papá en el cielo y, siento que él me ha estado cuidando en muchas ocasiones, esta vez me premió con una jardín lleno de flores azules. Flores que, estaba apunto de regalarme antes de su muerte.
—Gracias por traerme a casa —los despido.
—Muchas gracias, que descansen —los despide Alexa.
Ellos mueven la mano despidiéndose.
Se siente bien. Pero, sigo confundida y con unas ganas extremas de llorar. Creo que, hoy alguien estará llorando hasta que amanezca.