Sin saber que ella realmente solo meditaba las palabras que su hermana había podido murmurar en la ambulancia.
<<Debes cuidarla –susurró.- A ella y a tus hijos. No podía permitir que te quitaran tu felicidad.
-Mich, yo iba a recibir esa bala...
-Sí, eso lo sé. ¿Por qué crees que te saque como una desquiciada del camino? Si no lo hubiera hecho hubiera llegado justo a tu corazón y eso niños –gimió con dolor cuando una enfermera le rozó la herida.
-¡Tenga cuidado, joder! –gruñó Lauren.
-Esos niños se hubieran quedado sin ti-completó.
-Hermana...
-No –lo interrumpió.- Déjame hablar. Toda mi vida me encargué de que la tuya fuera miserable. Si tenías un astronauta de juguete yo quería un robot, si tenías una novia mayor yo debería tenerla también, uno o dos más que la tuya. Siempre debía ser yo, la de los trofeos y buenas calificaciones, la de medallas y buena conducta. Nunca te dejé triunfar. Porque... te tenía celos.
-Señorita, debería dejar de hablar. Está perdiendo mucha sangre –advirtió el paramédico.
-Y cuando te casaste –prosiguió, haciendo caso omiso de la indicación.- Cuando te casaste yo no podía hacer nada, así que te robé a tu mujer. Fui mala. Fui la peor hermana, tú no merecías eso. ¿Me perdonas?
-Te perdoné desde hace tiempo, Mich.
-Cuando desperté del coma y me dijiste que Camila y tú estaban juntas, enloquecí. La primera cosa que mi hermana tenía y yo no. Y creo que fue cuando por fin recapacité. Cuando me di cuenta lo idiota que había sido todo ese tiempo. Además la ilusión de ser madre era buena. –volvió a quejarse del dolor.
-Dios –suplicó a su lado su hermana.
-Pero mi hija no nació, no culpo a nadie pero sabes que me afectó demasiado. No podía dejar que eso le pasara a Camila y a ti. Hiciste bien en traerme hoy, Lauren. Esa bala tenía mi nombre marcado. Era mi destino.
-No, Michelle.
-No entiendes Lauren. De verdad, no me importa si me muero. Solo quería que fueran felices. Y lo serán ¿no es así? Prométemelo.
-Te lo prometo, hermana. Haré feliz a mi mujer y a mis hijos.
-Bien. –Sonrió- Cuando veas a Camila dile que la amo ¿sí? Que fue muy importante para mí conocerla.
-Se lo dirás tú mismo cuando salgas del hospital.
-Tal vez, hermana. Tal vez. >>
Toman asiento aún abrazadas y en algún momento Camila se queda dormida, oliendo el perfume de su futura esposa y acurrucándose, sintiendo como Lauren le da leves besos en el cabello y le susurra muchos "Perdón" al oído, como si ella tuviera la culpa de todo.
Después de varias horas llega un doctor, notoriamente cansado y Lauren solo lo mira suplicante.
Él niega con la cabeza con tristeza al ver la incredulidad en los ojos de Lauren, el docto suelta un leve "Hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos". Su tono de voz es agotado y Lauren sabe que hicieron todo lo posible pero aún así no lo puede creer.
Su hermana estaba muerta.
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La Farsante (Camren)
FanfictionCamila Cabello y Michelle Jauregui se enamoraron desde la primera vez que se vieron. Son felices, se aman y deciden casarse cinco meses después. (G!p*)
