AVADA KEDAVRA¹
Ella huía pero él era su sombra que la hostigaba noche y día dispuesto atormentarla sin descansar.
𝗦𝗔𝗚𝗔 ¹
𝐀𝐜𝐭. 𝐎𝐧𝐞 ━━ 𝐒𝐀𝐌𝐀𝐍𝐓𝐇𝐀 𝐁𝐔𝐓𝐋𝐄𝐑 𝐘 𝐋𝐀 𝐏𝐈𝐄𝐃𝐑𝐀 𝐅𝐈𝐋𝐎𝐒𝐎𝐅𝐀𝐋 (𝐂𝐎𝐌𝐏𝐋𝐄𝐓𝐀).
𝐀𝐜𝐭. 𝐓𝐰𝐨...
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Se ocultaron entre los arbustos esperando el momento adecuado para ir, en ese momento vieron como el trío de oro salía de la casa de Hagrid antes que el ministro y Dumbledore llegarán.
— Ocultate — Susurro Oliver notando que el grupo se acercaba al lugar donde estaban ellos.
Hicieron silencio y planearon espantarlos para poder ir por Buckbeak y soltarlo antes que pudiesen sacrificarlo. Oliver arrojo una pequeña piedra cerca de ellos logrando llamar su atención.
— Oyeron eso? — Pregunto Hermione tratando en descubrir lo que se ocultaba.
— Mejor vámonos — Dijo Ron algo preocupado.
Los tres salieron de allí dándole una oportunidad a los otros dos, Samantha debió arrojarse al suelo cuando el ministro y Albus observaron a la criatura encadenada pero con ayuda de Wood pudieron liberar a Buckbeak atrayendolo con algunos marsupiales muertos que Hagrid tenía para la criatura.
— Ven Buckbeak, ven — Oliver lo llamaba mientras que Samantha trataba de atraerlo con la cadena.
Sintieron gran alivio cuando llegaron al bosque pero no tenían idea donde llevarlo por esa razón trataron de alejarse un poco y liberarlo.
— Eres libre — Dijo acariciando a la criatura.
Permanecieron unos minutos más asegurándose que el ministro y el verdugo se hayan marchado de Hogwarts, y como estaba anocheciendo regresaron a casa de Hagrid para entregarle a la criatura pero sus planes fueron cambiados por completo cuando escucharon el aullido de un lobo muy cerca y Buckbeak se dirigió aquel lugar, por la seguridad de ambos regresaron al castillo y prometieron ir con Hagrid en la mañana temprano. Trataron de escabullirse sin que nadie los viera pero la voz de Mcgonagall los detuvo, Samantha trato de ocultar a su nueva mascota de Minerva.
— Tal parece que olvidaron la regla de no permanecer fuera de su sala a estas horas — Dijo la mujer pero la criatura comenzó a moverse llamando la atención —. Que tienes ahí, Samantha?
Se vieron nerviosos pero no lograron inventar nada para salvarse al contrario Raksha dejo verse sorprendiendo a Mcgonagall, tenía vagos recuerdos sobre el felino mágico pero sabía quién era y de quién pertenecía, estaba a punto de hablar pero también vio el reloj y entendió todo a la perfección.
— Su nueva mascota no debe andar rondando por los pasillos señorita Butler, tengo entendido que es muy travieso y le encanta robar comida de la cocina en la madrugada — Dijo observando como Raksha lamia su pata.
Samantha sonrió un poco y prometió cuidar bien de Raksha, la profesora los envío a la sala común por su seguridad y por qué eran las reglas de la escuela.
— Gracias por apoyarme en esto — Dijo Samantha con una pequeña sonrisa.
— A pesar que ha sido algo peligroso me divertí y bueno sabes que siempre estaré ahí para tí, jamás te dejare sola — Dijo Oliver —. Prometo estar a tu lado sin importar que tan lejos o cerca estemos.
El muchacho tomando la oportunidad que estaban solos la beso sellando esa promesa que sería inquebrantable, nada ni nadie podría cambiar eso.
[...]
Samantha sintió alivio cuando acabo con su tarea y sabía que merecía un gran descanso después de ese día tan diferente. Pero Mcgonagall pidió su presencia en el hospital, la chica confusa fue con ella encontrandose con el trío de oro algo sucios y accidentados mientras hablaban con Albus al respecto.
— La persona que estamos buscando — Dijo el hombre —. Gracias Minnie, por favor señorita Butler sería tan amable de acompañar a estos dos en un viaje para cumplir una gran misión.
Comprendió sus palabras cuando señaló el reloj giratiempos que traía consigo colgado en el cuello, la chica acepto y pregunto lo que debían hacer.
— Salvar a alguien inocente — Dijo guiñando un ojo antes de irse.
Se acercó a sus amigos y con una guía de Hermione los llevo a unas horas atrás para salvar a Sirius Black. Debían encontrar a Buckbeak por esa razón Samantha los llevo hacia donde habían dejado a la criatura, debieron tener cuidado en no ser vistos pero los otros dos recordaron el momento que los llevo hasta la enfermería.
— El profesor Lupin y Sirius...— La pelinegra observo a Harry.
— Tenías razón, lamento no haberte escuchado antes — Dijo Harry pero el Harry del pasado estaba apunto de ser atacado por el hombre lobo que era Remus.
Hermione comenzó a soltar aullidos de lobos llamando la atención de la criatura pero al ver que está corría hacia ellos Samantha los tomo del brazo para comenzar a correr y ocultarse. La mayor se puso delante de ellos para protegerlos pero la criatura estaba detrás y dispuesta a atacarlos, en ese momento se hizo presente Buckbeak salvando a los tres chicos.
— Sirius — Harry tomo la mano de Samantha para llevarla al lago.
Harry creía que su padre lo había salvado a él y a Sirius de morir por los dementores pero nadie estaba allí, Samantha quiso interceder al ver que se estaban muriendo pero Potter no la dejo sosteniendo aún que James llegaría.
— Nadie vendrá...— Susurro pero Harry la oyó con claridad.
Sin pensarlo tomo su varita y antes que la pelinegra o Hermione pudiesen atraparlo dejo oír aquel encantamiento que le salvó la vida.
— EXPECTO PATRONUM!!! — Grito con firmeza y seguridad.
El encantamiento dejo verse en su total plenitud causando que los dementores se fueran y que Sirius al igual que Harry estuviesen bien.
Potter estaba más que feliz por haber realizado ese encantamiento a la perfección, Samantha lo felicito por su magnífico avance y por la valentía que tuvo. Solo faltaba una cosa y utilizaron a Buckbeak para llegar a ella. Las dos chicas gritaron cuando el hipogrifo aterrizo con gran velocidad. Samantha se encargó de cuidarlo mientras que Harry al igual que Hermione iban por Sirius.
— Sam! — Dijo Black con alegría.
Le alegraba verlo otra vez y el saber que podría vivir con cierta libertad pero era mejor que estar en Azkaban. Por más que deseaba quedarse con su ahijado debía marcharse por un tiempo.
— Cuídate — Dijo Sirius —. Fue un placer volver a ver a mi mejor amiga en tí, Cassie y Ed fueron muy afortunados en tener una hija como tu.
Samantha le sonrió y se acercó a Harry demostrando que lo cuidaría por él, y por todos.