─ ¿Te comenté que mis padres te invitaron a la cena de navidad? ─pregunté inocente─
─ ¿QUÉ TUS PADRES QUÉ? ¡AMOR! ─Se quejó haciendo un berrinche─ Debiste avisarme antes.
Reí por lo adorable que estaba actuando. Realmente sí había olvidado avisarle sobre la cena, pero tampoco es como si mis padres me hubieran avisado con anticipación.
─ Te adoran. No tienes de qué preocuparte, cariño. ─Le animé alzando mis pulgares─
☆
E
l patio estaba decorado con unas hermosas luces blancas que hacían juego con el resto del jardín y las flores que estaban en éste. La mesa en el centro estaba completamente cubierta de comida: ensaladas, postres, bebidas, carne, entre muchas cosas más. Me sorprendió lo mucho que se empeñó mamá en cocinar todo éste festín.
─ Jungkook, cariño. ¿Cómo estás? Te extrañamos por aquí, oh, ¿estás más alto? ─Le preguntó tocando sus mejillas. ¿Y yo qué? Estoy indignada. Quiere más a mi novio que a si propia hija─.
─ Estoy muy bien, señora Kim. También la extrañé mucho, especialmente extrañé la exquisita comida que prepara. ─Alagó riendo levemente─ Lamento haber llegado sin un regalo pero me avisaron algo tarde sobre la cena.
Ajá.
─ Oh, querido, no tienes que preocuparte por eso; con tu presencia es suficiente.
─ ¡Hija mía! ─Gritó mi padre abrazándome he interrumpiendo la conversación de mi madre y mi novio.─ Mírate, estás hermosa.
─ Gracias pá. ─Dije besando su mejilla. Ah, lo extrañé─
Decidimos seguir hablando por unos minutos más hasta que mi madre nos dijo que pasáramos a cenar.
─ Uh, amor... ¿puedes decirle a tú mamá que me dé más papitas? Porfavor. ─Me preguntó Jungkook susurrando, es un chico tímido aveces─
─ ¡Mamá! ¡Jungkook quiere más papas!
─ ¡Shh! ¡Yah! ─Chilló el nombrado avergonzado─
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Ambos estaban tomando chocolate caliente mientras veían una película y compartían caricias de vez en cuando. ¿La cena? No estuvo nada mal.
─ Quiero tener bebés.
Los ojos de tn se abrieron como dos platos y aún sin poder creer lo que escuchó miró a Jungkook esperando algún comentario; pero nada salió de sus labios.
─ Sabes que me agrada la idea de ser mamá, pero uh... eso tiene sus complicaciones. ─Respondió. La sonrisa del mayor se desvaneció y con delicadeza acarició la mano de su amada murmurando un "está bien"─ Pero no perdemos nada con intentar.
─ Te amo.
─ También te amo. ─Dijo acercándose a él para besarlo lentamente, disfrutando así de los labios del otro─