CAP 5. CUESTIONAMIENTOS

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Ivar había llegado al salón donde se encontraba su madre y dirigiéndose a ella llamó su atención para retirarse a sus aposentos y poder hablar sin el bullicio ni la expectación de sus hombres.

     —¿No embarazarte a esa mujer cierto hijo? —Fueron las palabras que salieron de boca de la reina en cuanto cruzaron el umbral de su recamara y se sentó en su cama.

     —¿Me crees capaz madre? —respondió Ivar, cerrando a su espalda.

     —¿Quién es? —preguntó.

     —Un cachorro perdido —respondió quitándole importancia al asunto Ivar.

     —¿Una cristiana, Ivar? —Dudó su madre— No creo que sea un cachorro.

     —Para mí lo es —Sonrió al responder—, el equivalente femenino al sacerdote de Ragnar, madre —Se sentó a su lado, bebiendo el licor de la copa ajena y regresándosela ya vacía.

     »Una Monja, Bjorn dijo que ese era su nombre.

     —¿Monja, así se llama esa mujer? —Su madre lo miraba, buscando respuesta en el rostro de su hijo, quién río por su pregunta.

     —Monja, madre, es el equivalente a un sacerdote femenino en nuestra religión, por supuesto que cristiana, como él muerto Athelstan —respondió entre risas.

     —¿Y cuál es entonces su nombre?, de quién es... —No alcanzó a terminar, pues Ivar la interrumpió.

     —Puedes llamarla Monja, así se refieren a ella mis hermanos.

     —¿Y tu? —preguntó la mujer.

     —Cachorra —respondió Ivar con una sonrisa cínica.

     —¿Por qué la trajiste Ivar?

     —La quiero madre, así que la hice mía -respondió cómo si nada, sin preocuparle malentender el asunto con su madre.

     —¿La quieres? —repitió ella— ¿Cómo puede ser eso, te lleve con Floki para qué... 

     —No en ese sentido, madre —La volvió a interrumpir Ivar.

     —Entonces debes explicarme cómo, Ivar.-

     —Así, simplemente —Ivar miró el techo, fingiendo estar pensativo—. Quiero lo que hay dentro de ella —dijo sin dudar—, no sus creencias.

     —Pero, no es tuyo hijo —La Reina tomó su mano entre las suyas— y cuidar de un hijo ajeno puede ser contraproducente.

     —No lo sera.

     —Su madre querrá cuidarlo.

     —No parece importarle —Cruzo miradas con su madre.

     —¿Y que harás con ella cuando por fin de a luz?, ¿la venderás?, ¿la matarás? —Se atrevió a preguntar, pues aunque su hijo aparentaba no importarle su futuro, pudo ver qué al mencionar esas palabras como su rostro se contraía.

     —¿Qué haces cuando adoptas un cachorro madre? —respondió Ivar con otra pregunta y luego sonrió— Por su puesto, le enseñas a obedecer y serte fiel —Se levantó.

     »Debo regresar madre, quiero tomar un baño y descansar —Se despidió de ella y salió de su cuarto, dejando a la reina aún con dudas sobre el futuro de su hijo.


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