Jaehyun estaba caminando directamente hacia la puerta en donde su padre lo esperaba, pero sintió que la presencia del joven no le acompañaba y el frío volvió a estar presente más cruel que nunca.
Se giró una nueva vez mientras que Doyoung estaba inerte, incluso respirando intranquilamente. En la cabeza del menor solo pasaban una gran cantidad de imágenes en las que todas las noches dejaba las cartas allí, debajo de la puerta. Teniendo un amor tan puro y grande hacia Jaehyun, que no podía permitirse algún tipo de rechazo de parte de él, porque su autoestima simplemente no lo soportaría, de ningún modo posible.
Doyoung se sintió muy cansado, terriblemente cansado. Y mareado. Intentó dar un paso, pero cayó antes de que Jaehyun reaccionara.
—¡Doyoung! —Gritó corriendo hacia el joven que ahora estaba pálido y respiraba entrecortadamente.
—Me siento muy débil —murmuró apenas y fue más que suficiente para que Jaehyun lo tomara en brazos y lo llevara adentro.
Su padre ayudó a acomodarlo en uno de los sofás que tenía la lujosa cabaña del hotel, Jaehyun le rogaba preocupado que no cerrara los ojos y que respirara lo más calmado que pudiera mientras conseguían alcohol antiséptico para que lo oliera.
—Hijo, está en unos estantes en el baño que no puedo alcanzar —avisó el más viejo muy lejos. Jaehyun lo último que quería era separarse del joven quien sudaba frío y soltaba leves gemidos de cansancio, pero tuvo que hacerlo rogándole a Doyoung que por lo que más quisiera no cerrara sus ojos.
Doyoung con todas las fuerzas que le quedaban, asintió. Esperó lo que fueron unos pesados segundos, en los que en su cabeza se aglutinaron todos aquellos pensamientos que le atormentaban, hasta que su vecino volvió con un pañuelo impregnado de alcohol que puso debajo de su nariz.
Eso fue lo mejor que pudo haberle pasado, su cuerpo nuevamente estaba volviendo a la normalidad, mientras respiraba tal y cómo Jaehyun le decía. En aquellos ojos cafés se podía notar tanta preocupación, que algunas lágrimas comenzaron a salir pensado en qué había hecho para que esto estuviera pasando, para tener a alguien que siempre creyó más que imposible, tan preocupado por él.
—Gracias, gracias —fue lo único que se limitó a decir cuando ya más calmado con sus ojos cayendo hasta que finalmente se acomodó en aquel sofá rindiéndose por completo a los brazos de Morfeo.
Aunque estaba dormido, Doyoung había comenzado a temblar con leves escalofríos mientras murmuraba palabras entre cortadas. Jaehyun confirmó que tenía fiebre cuando con sus dedos, tocó su frente sudorosa.
—Mierda —fue lo único que pudo murmurar.
—Vuelvo a repetir la pregunta, ¿por qué están mojados?
Jaehyun fue a mojar un pañuelo con agua para controlar la fiebre del menor mientras su padre le ayudaba a quitar la ropa mojada.
—Nos caímos en el lago —dijo como si nada levantando a Doyoung con la mayor suavidad y delicadeza de mundo mientras quitaba su abrigo oscuro.
Su padre simplemente observó la escena con una dura seriedad. Solamente había visto que su hijo era tan precavido con otra persona antes, y esa fue su esposa que había fallecido hace varios años atrás, cuando Jaehyun todavía era un niño.
—Y... ¿quién es él?
El castaño se tranquilizó al notar que el cuerpo de Doyoung volvía a la normalidad, aunque seguía caliente, el contraste de su fina piel con el aire frío en el ambiente había mermado un poco los escalofríos. Incluso, accidentalmente sus desdos habían rozado su espalda, debajo de su cuello, en donde sus huesos sobresalían y se permitió acariciarlos suavemente, calmando al joven.
—Fue porque no ha comido bien últimamente, soy un estúpido por obligarlo a meterse —se recriminó en voz baja acariciando con sus nudillos de arriba para abajo el delgado brazo de Doyoung, la piel que tocaba se erizaba con su paso y no pudo evitar sentir un nudo en su estómago. Era tan bello.
—¿Eh?
—Él es Dongyoung, padre... Es mi vecino —dijo sin dejar de acariciarlo. Aunque el menor solo estaba en boxers, no podía admirar otra cosa más que aquel rostro que ahora parecía un poco tranquilo, más feliz.
«como debería ser siempre. »
—¿Y qué hacían tu vecino y tú en el lago a estas horas?... ¿¡Te estuvo esperando todo el tiempo!?
—Lo estuvo, es una larga historia, padre. ¿Tienes una manta?
El anciano miró nuevamente a Doyoung y a la espalda de su hijo que al parecer no quería separarse de allí aunque su mera existencia dependiera de ello.
—Sí, ya las traigo, pero tú también deberías quitarte la ropa.
Jaehyun asintió y mientras su padre los abandonaba, solo en aquel instante, fue capaz de acariciar la mejilla de Doyoung antes de estirarse un poco y brindarle un dulce beso en aquellos labios que lo inducían a experimentar lo prohibido.
—De nada. Te debo esta y mil vidas más.
91. DE RIEN
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NECESITO HABLAR CON ALGUIEN DEL LIVE DE DOYOUNG HOY Y CÓMO JAEHYUN LE COQUETEABA. NECESITO TENER AMIGXS JAEDO SHIPPERS ASÍ QUE POR FAVOR HAGAMOS UN GRUPO EN WA O TELEGRAM POR FAAA ajsksksk escríbanme y hablemos, se los ruego uasi
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je te laisserai des mots ; jaedo
Romance«Te dejaré palabras debajo de tu puerta Debajo de la luna que canta Cerca del lugar por el cual pasan tus pies Escondidas en los agujeros del tiempo de invierno Y cuando estés solo por un instante... Bésame Cuando quieras Bésame, Jaehyun.» ___ Doyou...
