Los ancianos hablaban entre ellos en murmullos rápidos, sobre todo las mujeres quienes sonreían y se codeaban al ver que había un hombre muy apuesto en la puerta.
Doyoung estaba organizando algunos materiales en uno de los armarios de la escuela cuando el anciano de la otra vez se acercó junto con una señora que estaba prendida en su codo. El joven rápidamente fue a ayudarlos, pero ambos le sonrieron, sobre todo la mujer.
—Hijo, hay un hombre buscándote en la salida.
Doyoung tragó saliva frunciendo el ceño sin estar muy seguro de quién era. Hasta que su cabeza se movió un poco observando a su vecino envuelto en una bufanda recostado en la puerta con su rostro totalmente serio, gélido. Como ya casi no lo veía.
Parecía un modelo solo allí respirando. Dios, dolía tanto su pobre corazón.
—Gra-gracias, ¿necesitan que los ayude a tomar un taxi?
Ambos ancianos negaron con una sonrisa cómplice a la vez que se alejaban. Doyoung intentó respirar con normalidad mientras cerraba el armario con llave.
Sus pasos se escuchaban cada vez más fuertes, con eco mientras se iba acercando a aquel hombre que, apenas le vió, cambió su expresión a una condenada y agradable sonrisa que le hizo sentir cálido y casi desfallecer.
—¿Ahora me acosas, vecino? —Dijo con una sorpresiva valentía.
El hombre rió mientras le ofrecía una paleta de dulce.
—Por favor dime Jaehyun, o en su defecto YoonOh. Tenemos que dejar de ser desconocidos.
Doyoung rió con la paleta entre su boca. No sabía qué había hecho para que Jaehyun se hubiera fijado tanto en él, pero le daba miedo porque sabía que después de la inmensa felicidad. Llegaba la amarga tristeza.
«estoy tan perdido. »
46. INCONNU
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je te laisserai des mots ; jaedo
Romance«Te dejaré palabras debajo de tu puerta Debajo de la luna que canta Cerca del lugar por el cual pasan tus pies Escondidas en los agujeros del tiempo de invierno Y cuando estés solo por un instante... Bésame Cuando quieras Bésame, Jaehyun.» ___ Doyou...
