—Bueno —murmuró Doyoung después de terminar su chocolate con una pesadez enorme— ya me voy porque mi trasero está realmente congelado. Estaba delicioso, gracias, vecino.
Jaehyun se levantó abruptamente cuando vió cómo el joven se estaba yendo, cosa que llamó la atención de Doyoung. El hombre comenzó a moverse de forma extraña, como si tuviera una lucha interna muy fuerte. Aquella actitud le hizo reír mientras se dirigía a la puerta. No se dió cuenta cuando él estaba nuevamente a su lado.
—De, de nada... —toció colocando una mano en su cuello—. Siempre que necesites chocolate, aquí estaré. Espero que Tempête se recupere, vecino.
Aquel último comentario fue como una puñalada en todo su corazón, tuvo que apartar la mirada para que Jaehyun no viera cómo sus ojos comenzaron a temblar. Mierda, su bebé preciosa.
—Yo también lo espero porque no sé qué voy a hacer si no... Gracias —lo miró una última vez triste antes de dirigirse hacia su puerta con el frío abrazándolo intentando ignorar la mirada en su espalda mientras se alejaba.
Sin embargo, cuando finalmente ya iba a entrar a su apartamento, Jaehyun se colocó detrás de él y le tomó de los hombros para girarlo y que se le quedara mirando en la oscuridad del pasillo.
El toque en sus hombros se sentía tan intenso.
—Voy a decirlo antes de que la cobardía me gane... —tomó mucho aire, hasta que sus pulmones se llenaron—. Puedes quedarte conmigo.
Jaehyun gracias a la hermosa luz de la luna pudo observar los ojos grandes y tristes de Doyoung mirándolo sin entenderlo. Se veía tan frágil, tan solitario.
Como si no mereciera nada bueno que la vida pudiera brindarle.
—Puedes quedarte conmigo el próximo mes y con el dinero de la renta, podrías pagar el tratamiento de Tempête. Sé que aquí en la ciudad el arriendo no es barato, podría ser más que suficiente... —Aclaró rápidamente esperando que su lengua no se trabara en el proceso. Se notaba que lo había pensado mucho.
Doyoung le sonrió melancólicamente mostrando todo su agradecimiento. Aquel gesto había hecho latir su corazón de una forma muy fuerte. Jaehyun era perfecto en todos los sentidos.
—Gracias, pero no puedo abusar de ti de esta forma —Se giró y volvió a intentar entrar, pero Jaehyun se interpuso de nuevo.
—No te preocupes por la comida o los servicios, yo te estoy invitando. No podría permitir que la pequeña Tempête sufra cuando puedo hacer algo para impedirlo.
Doyoung se quedó mirándolo en silencio. Nuevamente viendo su alma, sin poder creer que esto, estuviera realmente ocurriendo.
«no entendía porqué lo hacías si hasta ahora hablábamos.»
«¿Por qué siempre quieres saber todo?»
«Porque normalmente cuando pasan cosas tan buenas, es porque se tiene que igualar con cosas malas.»
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je te laisserai des mots ; jaedo
Romance«Te dejaré palabras debajo de tu puerta Debajo de la luna que canta Cerca del lugar por el cual pasan tus pies Escondidas en los agujeros del tiempo de invierno Y cuando estés solo por un instante... Bésame Cuando quieras Bésame, Jaehyun.» ___ Doyou...
