No esperaban que WanYin apareciera y dijera esas cosas. Las tres personas en la habitación se quedaron paralizadas.
Después de unos segundos, la expresión de GuangYao cambió. La habitual expresión amable y afable de su rostro desapareció. Por el contrario, se veía extremadamente vil - WanYin, ¿por qué sigues aquí?
Los ojos de WanYin estaban rojos. Él se rió sarcásticamente y dijo - ¿No llegué justo a tiempo para participar en el plan que acaban de proponer?
GuangYao se dio cuenta de lo que había pasado y su rostro decayó - ¿Cómo te atreves a escucharnos a escondidas?
WanYin dijo - Sí, si no hubiera escuchado lo que dijiste, ¡nunca hubiera sabido que mi buen hermano es un maldito tan desvergonzado y de dos caras!
- ¡Cómo te atreves a llamar así a GuangYao, mocoso! ¡Estás cavando tu propia tumba! - la Señora Jin, enojada, extendió su mano; estaba a punto de golpear a WanYin de nuevo.
- Mamá, ¿por qué quieres enojarte con este pueblerino sin padres? - GuangYao se burló y miró a WanYin. Él parecía muy tranquilo - Mi querido hermano, por el bien de nuestra relación, será mejor que aceptes divorciarte de XiChen. Me temo que no podrás soportar las consecuencias si no estás de acuerdo.
WanYin ya no iba a fingir la relación que solía preservar con tanto cuidado. Después de todo, su relación había sido simplemente una demostración hipócrita de afecto.
WanYin miró a GuangYao, y estaba incluso más tranquilo que él - Si me lo suplicas ahora, podría considerarlo.
- ¿Qué? - la expresión de GuangYao cambió y miró a WanYin como si este tuviera un problema mental.
- Mocoso, ¿estás loco? - La Señora Jin gritó enojada.
WanYin se echó a reír al ver las caras de madre e hijo - Sí, estoy loco ¡Así que controlaré a XiChen junto con la posición de Madame Lan para siempre!
- ¡WanYin, no seas tan descarado! - GuangYao se enfureció - ¡No dejaré que te salgas con la tuya!
- Ya me he salido con la mía. Al menos ahora todo el mundo en Jiangnan sabe que Madame Lan es Jin WanYin y no tú.
Después de decir eso, WanYin se dio la vuelta, dejando a GuangYao que ahora estaba chillando y gritando de rabia. No obstante, WanYin lo ignoró por completo.
Después de que WanYin dejó el hospital, fue a un hospital para donceles y niños.
Le preocupaba que el bebé se hubiera visto afectado por lo que XiChen había hecho la noche anterior y la caída anterior.
Había mucha gente en la fila y la mayoría eran mujeres y hombres en gestación. La mayoría de ellos tenían a sus parejas y familias con ellos. Al ver sus sonrisas felices, WanYin se sintió como una broma.
Tenía el hijo del hombre que él amaba, pero ese hombre estaba enamorado de otra persona.
No había sido así en el pasado. En ese entonces, él lo tomó de la mano y le dijo que se casaría con él cuando fueran mayores.
Ellos ahora estaban casados, pero XiChen se había visto obligado a hacerlo de mala gana.
El niño estaba bien y WanYin dejó escapar un suspiro de alivio.
Posteriormente, regresó a casa. Cuando entró en la casa, escuchó la puerta de entrada abrirse con un fuerte golpe.
Se dio la vuelta y vio que XiChen también había regresado.
Era muy guapo, pero había un aura pesada de crueldad en sus ojos.
- ¿Fuiste a buscar a GuangYao otra vez? - la voz de XiChen era extremadamente fría.
WanYin supuso que GuangYao le había contado lo sucedido. Por lo tanto, fue abierto y sincero. - Fui allí, pero...
- ¡WanYin, eres tan malvado!.
Las enojadas palabras de XiChen atravesaron el corazón de WanYin como mil fragmentos de vidrio; un dolor invisible comenzó a extenderse por su cuerpo.
Él miró en silencio al hombre que caminaba hacia el. Sus ojos profundos estaban llenos de frialdad.
- Le dijiste a GuangYao que todavía me molestarías incluso si murieras, y que nunca le darías la oportunidad de meterse en la familia Lan, ¿verdad?.
El rostro de WanYin estaba pálido. Él nunca había dicho esas cosas.
Quería explicarle, pero XiChen, enojado, lo agarró de la muñeca y lo tiró sobre el sofá.
ESTÁS LEYENDO
Doloroso Amor
Novela JuvenilJin WanYin a amado profundamente a Lan XiChen durante doce años, esperando volver a reencontrase con él, pero nunca espero hacerlo de esa manera. Tampoco pensó casarse de esa manera o ver como aquel amor profesado de pequeños se había extinguido. Sa...
