Cuando me entere que la "novia" de Anthony se largó sin decirle nada mágicamente mi sentido del humor mejoró. Después de la fiesta todos fuimos a parar a mi casa. Los sobrinos de Anthony que querían estar con Alex y con su tío. Mis hijos llegaron agotados y los acostaron a dormir enseguida.
–No pued... ya no tomo alcohol– le dije a Anthony cuando me ofreció un vaso con whisky.
–¿Por que?– me miro con intriga.
–Suelo hacer muchas tonterías– me reí.
–Sobria también las haces– un cojín le pego en la cabeza.
–No te quedas atrás papá, deja a debby en paz– ese es mi ex hijastro.
Pensé que se enojaría pero se rio y se fue bailando a sentarse a la barra de la cocina mientras tenía el celular el mano.
Seguro está llamando a su novia perfecta.
–Confiscado– alex le quito el celular.– Pocas veces nos vemos y no me parece que te la pases en el teléfono.
No puso resistencia y accedió a que alex se quedara con su teléfono.
–¿Hacemos las paces por una noche?– me dio la mano esperando que la estrechara.
–Por una noche sin peleas– le di mi mano y la sacudió para cerrar nuestro pacto.
Fue a servirse un trago más y se sendero caer en el sillón justo a mi lado. Todos empezaron a contar anécdotas de cuando eran más pequeños, amaba estos momentos en los que todos nos reíamos y simplemente disfrutábamos del momento. En ciertas ocasiones sentía como Anthony acariciaba mi hombro.
–Shot shot shot– llegó alex acercándose a su papá para darle tequila directamente de la botella.
Anthony ya estaba un poco alegre y no puso resistencia alguna. Estaba feliz compartiendo con su hijo y con sus sobrinos.
–¿Y tú que?– me pregunto alex al ver que estaba tomando sólo agua.
–Me anexé para dejar el alcohol– todos se rieron. –Luego te cuento– le guiñe un ojo.
Hizo una seña como si tuviera una panza gigante. El tonto creyó que estaba embarazada otra vez y solté la carcajada negándolo.
–Como que me hace falta otro hermanito, a los gemelos no los disfrute– se estaba burlando de ambos.
–Voy a hablarlo con Ania. Es joven, no se si quiera ser mamá ahora– sentí como si me hubieran puesto un cuete en el culo. Y a Alex casi se le caían los ojos por escuchar a su papá.
Tranquila, tranquila. ¿Y la noche de paz?
–Sabes que congele mis ovulos. Y David a estado investigando sobre el alquiler de vientre– toma esa Anthony Santos. Volteo a verme como si algo dentro de él se hubiera roto.
–Esto se me salió de control– teníamos a alex impactado por que no esperaba que su broma no saliera como él quería. Se levantó, cambio de música y trato de volver a tranquilizar el ambiente. Lo cual con bailes chistosos lo logro, eso sin dejar de emborrachar a su padre.
Me levante y fui a darle de comer a gordo. No podía dejar de pensar en la respuesta de Anthony. ¿Quiere hijos con ella?
Lo perdí para buscarme y nunca me encontré. Me asusta la idea de haberlo perdido para siempre.
Me quede un rato en la cocina. Sentía esa absurda melancolía atorada en el pecho. Quería llorar y rogarle que volviera a mi lado pero él nunca confió en mi.
Cuando salí ya no vi a nadie en la sala y la música había parado. Quizá se habían ido a dormir o que se yo. Subí a mi habitación, prendí la luz y...
–¿Quien me dejo este borracho en mi cama?– grite.
–Los borrachos siempre vuelven a donde pertenecen– me grito alex riéndose.
¿Yo por que tengo que lidiar con borrachos?
El descarado hasta la ropa se había quitado, estaba en bóxers acostado boca abajo a la mitad de la cama con los brazos abiertos, babeando mis sábanas. ¿No podía irse a la habitación de invitados? ¿Donde piensa que voy a dormir?
Un pensamiento malicioso llego y lo iba a poner en marcha. Me puse una pijama sexy, de esas que dejan muy poco a la imaginación.
–Anthony– lo moví para que se quitara de mi lugar.–Anthony quítate– estaba más pesado de lo normal.
–Si me das un beso me quito– ni ebrio pierde oportunidad.
Me acerqué y le di un beso en la frente. Sonrió y a mi se me derretía el corazón.
–Aquí– señaló sus labios. Ya se había girado boca arriba, realmente ya no me estorbaba pero no iba a desaprovechar al fin y al cabo mañana no se iba a acordar.
Me acerqué a sus labios y lo besé. Extrañaba tanto sus besos, su calor, su forma tan apasionada de besar.
–Te amo– susurro en mis labios. Sentí como si me hubieras puesto fuegos artificiales. Los últimos meses solo salía odio de su boca. Se que es el efecto del alcohol pero...
Estaba dispuesta a llegar hasta donde la situación se diera pero mi borracho se quedó dormido. Me acosté a su lado y lo abracé.
Narra Anthony.
Sin abrir los ojos el olor de su cabello inundó mis fosas nasales. ¿Estoy soñando otra vez?
Abrí los ojos y estaba abrazando a ella como si fuera un pulpo. ¿Como llegue aquí? Escenas de la noche anterior empezaron a llegar a mi cabeza. Alex me embriago.
Si paso anoche espero haberlo disfrutado.
Deb estaba dándome la espalda. No pude evitar recorrer su piel con mis nudillos. Llevaba unos cacheteros de infarto, me moría por nalguearla. Cuando sintió que me moví se giró y quedó boca arriba, se puso un brazo en la cara siguió dormida. Dios mío, Esa pijama no dejaba nada la imaginación.
Me levante de la cama y busque mi ropa. Si me quedaba un segundo más aquí, le iba arrancar la ropa con los dientes.
Tiene 3 hijos y sigue estando hermosa por donde la veas.
Ania, piensa en Ania.
Me termine de vestir y fui a buscar mi celular que tenía mi hijo confiscado. Eran casi las 7Am. Fui a mi departamento, tome un baño para borrar cualquier evidencia y fui directo a buscar a Ania.
