Capítulo 8

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- Tyler - 


La sensación de despegar siempre ha sido una de las sensaciones que mi cuerpo ha intentado interpretar pero nunca ha sabido hacerlo, y he podido entender el porqué. La cabeza se inclina hacia atrás y te sientes como si estuvieras viajando hacia la velocidad de la luz en apenas unos veinte segundos. Puede que al principio te duela un poco la cabeza, pero en escasos minutos ya no sientes ninguna molestia. París siempre ha sido una de las ciudades que me han llamado demasiado la atención, como bien dijo la señora de recepción, es la famosa ciudad del amor, pero por motivos más que obvios no quiero replantearme nada sobre este tema durante un rato, sinceramente, que le jodan al amor un rato, que lo imprescindible en los seres humanos es vivir mil aventuras y todas las que vengan.

Mi asiento estaba posicionado justo al lateral de una pequeña de trece años, tenía los ojos de color miel y el pelo recogido en una coleta alta, he de decir que a priori su actitud parecía amigable y humilde

- ¿Cómo te llamas? - dijo con una voz dulce

- Tyler

- Bonito nombre, Tyler

- Lo sé


Tyler, deja de ser tan narcisista, solo tiene 13 años


- ¿Intentas hacerte el Mario Casas?

- ¿Cómo? - dije perplejo 

- Me refiero, esa actitud tuya con solo compartir contigo un par de frases, ha parecido sacado del guión de "A 3 metros sobre cielo"

- Perdona bichito

- No le des importancia, a veces soy yo la que debería de pedir perdón

- No has hecho nada malo - afirmé mirándola sonriente

- Ya, pero puedo llegar a ser muy molesta y pegajosa

- Puede ser que lleves razón 

- ¡Hey!

- Me refiero, los caramelos son dulces y pegajosos, como bien te acabas de calificar hace un par de segundos

- ¿Se supone que es algún tipo de cumplido?

- Si, bueno, no se me da bien nada de esto

- Me he dado cuenta, pero oye, de los errores se aprende

- Pero, ¿y de los grandes errores? - pregunté desviando mi mirada hacia la ventanilla

- Sé a lo que te refieres, y aunque algunas veces no lo recordemos; son escenarios en nuestra vida que no volveremos a repetir, pero habremos triunfado en un futuro

- Como por ejemplo

- Una ruptura muy dolorosa - dijo cortándome 

- ¿Cómo sabías que iba a decir eso?

- Un poco predecible viniendo de ti, Mario Casas

Aquello que dejamos a mediasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora