Alergias.

65 1 9
                                        


...

El día que conocí a Carrie, fue el día en que mi vida cambió por completo. Ella hizo que quisiera vivir al máximo mi vida, ella lo fue todo para mí desde el primer instante.

Claro que la tenía que conocer en un hospital.

— Tu brazo estará bien, pero debes de descansar. Descansar, Carrie, sin escapar está vez — La voz con dureza de la enfermera hizo que Lenny volteara hacía la niña a su lado.

La niña llevaba la bata blanca del hospital como todos los niños en esa sala infantil, su cabello azul estaba corto, muy corto en realidad, y tenía el brazo izquierdo enyesado.

— Le juro que esa pared no estaba ahí antes — La niña parecía molesta sentada en su cama.

— Lo sé, querida — Le sonrió la enfermera ahora con más cariño, luego se levantó y dejó un vaso de agua en la mesita de comida de la niña — Te dejaré agua y no molestes a los demás —.

— ¿Por qué dice eso? — La niña la miró con puchero.

La enfermera giró los ojos con diversión caminando hacía la cama de Lenny que seguía mirando a la niña.

— Lenny, ¿Cómo te sientes hoy? — El pelirrojo se sobresalto por la voz de la enfermera que ahora le hablaba y se sonrojo bajando la mirada.

— Estoy mejor — Susurró con timidez.

Carrie, la niña de la cama de a lado, se giró a verlo con curiosidad. El niño tenía cabello pelirrojo un poco largo, ojos verdes cansados, adorables pecas, su bata blanca con un abrigo arriba y al parecer tenía algo en la nariz que estaba conectada con una llave detrás de él.

El pelirrojo sintió la mirada de ella niña y no pudo evitar encogerse en su lugar con vergüenza.

— Vendré en un rato con tu medicamento antes de cenar, trata de dormir, ¿De acuerdo? — La enfermera le sonrió recibiendo un asentimiento lento por parte del niño. Luego ella se fue a revisar al siguiente niño.

La niña de cabello azul siguió mirando al otro con curiosidad y bajó de su cama para quedar a lado del pelirrojo que no la había notado.

— Hola — Lo saludó con una sonrisa, mostrando la falta de tres dientes en diferente lados de su dentadura.

Lenny soltó un chillido mirando rápidamente a la niña con miedo. Se alejó un poco de ella y buscó la mirada de la enfermera que estaba ocupada.

— Oye, quieto — Lo calmó la niña moviendo su brazo enyesado y luego señalando su nariz — ¿Qué es eso? —.

El niño tardó en saber a que se refería la niña, pero cuando supo, se tomó de la nariz, acariciando un poco la manguera blanca.

— Aire — Murmuró ahora muy rojo por interactuar con alguien más.

— ¿Aire? ¿No ya respiras aire? — Frunció el ceño con confusión y luego su rostro se iluminó — ¿Necesitamos esa cosa para respirar? ¡Lo sabía! ¡La escuela me mintió de nuevo! —.

Carrie alzó su puño con un leve molestia por sentirse estafada y esto hizo que Lenny soltara una pequeña risa que ocultó con sus manos.

Esa niña parecía tan convencida de que la escuela la había estafado, que Lenny no pudo evitar encontrar eso... Lindo.

La expresión de la niña se suavizó al escuchar la leve risa y miró con una sonrisa al pelirrojo que inmediatamente paró de reír para desviar la mirada.

— ¿En que escuela vas? — Preguntó recargandose en la cama del niño.

— No voy a la escuela — Negó con la cabeza aún susurrando.

Leyendas Del RockolimpoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora