Seokjin y jungkook habían pasado semanas juntos en el despacho.
Jungkook salía de sus clases compraba algo para comer y se ponía en marcha en dirección a la oficina, mayormente el castaño siempre estaba con Namjoon.
Jungkook por medio de Seokjin se fue acercando a Namjoon, realmente le agradaba, eso lo sorprendió mucho porque en las pocas semanas que llevaba llendo al despacho y Nam estaba ahí casi siempre, descubrió que le agradaba enormemente el chico.
Su manera de hablar, su manera de ver la vida y todo lo que namjoon hacia o decía para jungkook simplemente le parecía perfecto y acertado en todo. Era un chico muy inteligente, muy sabio y muy amable, jungkook decio en su corazón algún día ser como él.
Namjoon simplemente era un ser humano maravilloso que este mundo asqueroso no merecía, su inteligencia y su sabiduría eran algo que no cualquiera podría obtener ni volviendo a nacer.
Jungkook se sentía tan agusto que nunca se limitó frente a él, a esconder su relación con seokjin.
Siempre lo besaba, le daba elogios diciendo lo lindo, guapo, inteligente maravilloso e increíble que era su castaño.
Y aunque seokjin le había pedido a jungkook que no le dijera o hiciera esas cosas frente a Namjoon porque este luego le hacia comentarios graciosos, haciéndolo sentirse avergonzado.
Jungkook estaba frente a la casa de Seokjin, no sabía si picar o no. Estaba indeciso.
Pero luego antes de arrepentirse picó.
Dos minutos después un seokjin con aspecto de estar durmiendo abrió la puerta.
Jungkook sonrió al verlo con ese pijama ridículo y sus ojitos reflejando el sueño que aun tenía.
— Jeon, porque me despiertas. No puedes avisar que vendras. — se quejo el castaño.
— Yo también te extrañe, dice jungkook.
Jungkook entra y seokjin cierra la puerta detrás de él.
— Kim, ¿aun tienes sueño? — pregunta.
— ¿Tu que crees?, no dormí ayer por terminarme de leer mi libro. Mamá me levanto temprano y me hizo limpiar, asi que hasta ahorita estoy haciendo la siesta.
— Yo no he, hecho la siesta. Ven — dice jungkook.
— Pero abre el sofa, es de dos plazas. Justo como una cama.
Jungkook obedece, se levanta y abre el sofá. Seokjin llega a su lado pero antes de tumbarse, recuerda que no tiene su manta con él.
— Ahora vuelvo — dice.
Jungkook asiente y toma su teléfono, se da cuenta que tiene mensajes de su mamá, diciendo que hay cena familiar. Al parecer vienen sus abuelos.
Jungkook piensa en que debería volver a su casa, porque no quiere meterse en problemas con sus padres últimamente discuten más de lo normal y se siente asfixiado.
Pero al ver a su castaño bajar los escalones con una manta ridícula al igual que el pijama que lleva puesto, todo eso pasa a segundo plano y ahora lo único que quiere es quedarse y hacer esa siesta con su lindo novio.
Seokjin se tumba a su lado con la manta, y jungkook lo atrae cerca de su cuerpo y lo besa tiernamente, sintiendo como cada día los latidos de su corazón parecen aumentar más.
Al principio pensó que se corazon se iría acostumbrado y dejaría de ponerse así de idiota al estar cerca del castaño pensó que eran puros nervios. Pero lo cierto es que cada día que pasa su corazón se desvorda más y más por el castaño.
ESTÁS LEYENDO
NUESTRO CAMBIO | Kookjin
FanfictionLos cambios son buenos, quizá al principio no entiendas el porqué de las cosas pero luego todo toma un sentido. Jungkook recibe un golpe por parte de Seokjin sin saber el porque. Desde ese momento jungkook odia a jin y jin lo odia a él. Pero el des...
