67. Metonimia.

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Ajustar las palabras a tres corazones

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Ajustar las palabras a tres corazones

Respondió a aquella pregunta con palabras vagas de haber escuchado tonterías. Se sintió tan mal el domingo anterior que su cuerpo casi sudó debido al estrés.

Sin embargo, la cuestión queda grabada en su cabeza, lo piensa de manera constante mientras están juntos y fingen ser un matrimonio, a pesar de que él mueve la mano cada vez que Sunhi intenta tomarla. Cuando aconsejan a Dahae para acompañarla en la búsqueda de su propio futuro y la ayudan a estudiar para la prueba de selección. Al cenar y ver una película juntos, aunque finja estar incómodo para que Sunhi lo suelte.

Son una familia. No son lo mejor que existe. No son los más felices, pero ¿quién lo es del todo?

Durante la noche del viernes la cena es familiar y casual, pero en la habitación ve como Sunhi se sienta en la cama y un suspiro cansado brota de sus labios. Yoongi se pone en alerta.

—¿Por qué ya no me quieres? ¿Qué hice tan mal para no ser digna de siquiera tomar la mano de mi esposo?

Agacha la cabeza escuchando los sollozos emergentes de Sunhi. Él respira profundo y agarra la poca valentía que le queda

—Sí te quiero, Sunhi. Sólo que ya no de esa manera.

—¿Por qué? No quiero volver a preguntarlo.

—Porque estoy enamorado de otra persona —confiesa.

Sunhi abre la boca, no dice una palabra, sólo lo mira con detenimiento. Él intenta acercarse para limpiarle las mejillas, porque odia verla llorar, pero es evitado con una mano como barrera. Se limpia el rostro por sí misma.

—¿Desde hace cuánto tiempo?

—No lo sé. —Es una verdad a medias.

No recuerda el instante en que Jung Hoseok comenzó a ser una parte indispensable de su vida. Cuándo tenerlo lejos se convirtió en un suplicio. O en qué momento la necesidad de besarlo se volvió una necesidad como tal. Y duele, mierda, como duele quererlo tanto.

—No lo sabes —murmura Sunhi.

Pero al mismo tiempo sí. Lo sabe desde el día en que se vieron las caras por primera vez. Desde la primera broma, la primera sonrisa. El primer beso, la primera caricia. Decidió inconscientemente que Jung Hoseok se transformaría en la nueva historia que desearía vivir. Sin importar el no ser capaz de reconocer cómo sucedió, está seguro de que él escogió esto. Ya no quiere que sea una historia más, quiere que sea su realidad.

Algo se ilumina en los ojos de Sunhi durante el tiempo en que está en silencio, está sacando cuentas.

-—Sí —contesta antes de que siquiera pronuncie una palabra o termine de concluir—. Es él.

—¿Van en serio?

—Ya no estamos juntos.

Sunhi desvía la mirada.

Formato Libro 📌 yoonseok.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora