📌 : ❝ Jung Hoseok ama la poesía, a los animales y las sustancias que cambian el estado de ánimo. Acostumbrado a despertar entre los brazos de la dinamita, se ve arrinconado a buscar una solución a sus problemas para no perder la beca de estudios qu...
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Pedregoso es el camino hacia un día bueno
—¿Hoseok?
La biblioteca está casi vacía. La tarde ha transcurrido de manera usual y ha terminado de ordenar durante este turno antes de lo previsto. Sin embargo, permanece allí hasta el horario de salida. Le gusta acompañar a Yoongi, abrazar a Sr. Gato y leer a escondidas en el pasillo de finanzas, siempre vacío y silencioso.
Ve los pies de Yoongi frente a él en su rincón establecido. Alza la mirada hacia su rostro desde el libro.
—¿Sí?
—Te buscan.
—¿Quién? —Se levanta de inmediato y acomoda su ropa.
—Un chico —contesta Yoongi con voz suave.
Observa su espalda algo atontado y lo sigue. Apoyado en el mostrador se encuentra «el chico», quien resulta apellidarse Park y llamarse Jimin, con una mirada neutral hasta que sus ojos se topan.
—Hola.
—Hoseok. —Jimin asiente con educación—. ¿Podemos hablar?
—Estoy ocupado.
—Es importante. —Los ojos de Jimin van de Yoongi hacia él un par de veces—. Puedo decírtelo aquí, pero supongo que prefieres estar tranquilo y que tu jefe no se entere.
Mira a Yoongi de soslayo. Es bueno fingiendo que ignora situaciones que le llaman la atención, así que se encuentra detrás del mostrador mirando la pantalla del computador con expresión impasible.
—Sólo dime.
—La dueña del apartamento llevó esto a mi casa días antes de navidad. —Extiende un sobre blanco y enorme con su nombre y antigua dirección escritos en él. Sin embargo, lo que más llama su atención es el sello del tribunal. El estómago se le retuerce—. Supongo que es la consecuencia de tus idioteces.
Lo toma con las manos algo temblorosas.
—¿Y por qué llegó a tu casa?
—Dirección alternativa. Allá va a llegar todo siempre si no haces el cambio.
—Gracias por traerlo.
—No tuve más alternativa. Taehyung me dijo que estabas aquí.
—Está bien.
—Hoseok... —Él alza la mirada de inmediato—. Olvídalo. Adiós.
Toma un respiro profundo antes de voltear para mirar a Yoongi, quien ha vuelto a poner su atención en él apenas Jimin se marchó. Se muerde el labio con fuerza mientras abre el sobre encima del mostrador y lee.
—¿Qué es? —pregunta Yoongi.
Abre la boca para contestar, pero su celular vibra dentro de su bolsillo.