Capítulo 12: Facetas Ocultas

1.2K 69 52
                                        

27 de Mayo de 2021 3:27 pm, Florencia Italia

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

27 de Mayo de 2021 3:27 pm, Florencia Italia.

Aysel Ferrara Ávila.

Interiormente extrañaba ese ambiente de trabajo, las actividades en su itinerario, los negocios que lograr y los reportes que revisar para implementar mejores estrategias financieras, pero ya no estaba acostumbrada a ese tipo de vida desde meses atrás, sentía ligeramente la ausencia de su prometida y aunque acordaron salir a cenar después de su última reunión del día, Ferrara estaba inquieta, únicamente distraída por la conversación de la que era partícipe en la alargada mesa de la sala de juntas acompañada por inversionistas, socios y Valentino quien la introducía como la cabeza de la empresa familiar.

Tras la reunión, que resultó poco más que aburrida, Ferrara permaneció unos minutos más mientras el resto abandonaba la habitación. Anotó algunos pendientes en el documento que tenía abierto en su laptop y posteriormente juntó sus cosas para marcharse, sin embargo, Valentino se acercó a ella con dos vasos de café.

(Conversación en italiano)

Descafeinado con leche de almendras, justo como te gusta —habló Rizzo.

Gracias —dijo en respuesta Aysel y posteriormente probó la bebida—. Está delicioso. ¿Cómo es que te acuerdas de como me gusta el café?

Recuerdo mucho más de ti de lo que tú crees —Valentino sonrió de forma coqueta—. No te gustan las cosas muy dulces, el ruido excesivo y los olores fuertes. Prefieres el invierno al verano y sueles cuidar tu aspecto para lucir siempre impecable.

No puedo creer que recuerdes todo eso —Aysel lo miró sorprendida mientras sonreía sin mostrar los dientes.

Eso y más —admitió orgulloso mirándola de pies a cabeza—. Tampoco he olvidado lo que pasó entre nosotros.

Eso fue hace mucho tiempo, éramos adolescentes y nuestras familias querían vernos juntos —contestó Aysel recordando esa penosa etapa de la que no solía hablar.

Oye, pero tienes que admitir que nos veíamos bien como pareja —comentó Rizzo—. Tu padre nos adoraba.

Él solo quería que yo fuera Hetero y yo intentaba complacerlo, así que —Aysel alzó sus hombros. Su voz sonó sería e incómoda.

Valentino notó su cambió de actitud, por lo que procedió con precaución. Por su parte, Aysel reanudó su labor de guardar sus cosas dentro del maletín de cuero negro que había sido regalo de su prometida cuando obtuvo su título de posgrado.

Para mí siempre fuiste hermosa, aún lo eres —la halagó—. La mujer más hermosa que he conocido en mi vida. Si las cosas hubieran resultado diferentes entre tú y yo, nos hubiéramos convertido en marido y mujer, tal vez incluso tendríamos hijos.

RENESSANS | Segundo LibroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora