Capítulo 18: Celos

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23 de Junio de 2021 8:32 pm, Florencia Italia

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23 de Junio de 2021 8:32 pm, Florencia Italia.

Julio San Agustín.

No podía creer que estaba siendo testigo de la imagen del hombre más hermoso que había visto en su vida hacer algo tan cotidiano y banal de forma tan perfecta. Darcel se movía con habilidad en la cocina, yendo de un lado para otro entre ingredientes, pasos y conversaciones que terminaban en pequeñas risas de ambas partes.

El apartamento que habitaba Darcel con Dasha solo se encontraba a unos 10 minutos de la villa de Aysel, lo suficientemente cerca para hacerle visitas rápidas al chico y también muy alcanzable para Dasha quien estaba haciendo costumbre pasar más tiempo cerca de Lilith del que Aysel quería. Era evidente las fricciones entre ambas, pero Romanov no lograba percatarse de ellas, ya que, a diferencia de su hermano, Ferrara tomaba todo con tranquilidad antes de explotar y hacer un escándalo al respecto.

(Conversación en inglés)

Estoy pasando más tiempo aquí que el que paso en la villa, hasta siento que solo voy a dormir ahí.

Eres bienvenido cuando lo desees —respondió Darcel—. Además, supuse que te gustaría estar en un lugar donde las probabilidades de encontrarte con tu ex fueran menores.

San Agustín se removió incómodo en su lugar y su expresión se tornó seria, Blinov lo notó y carraspeó incómodo.

Lo siento, no debí...

Descuida —lo interrumpió—. Es parte del proceso. Yo sé cómo es eso, lo he vivido y lo he visto en otras personas. Claro que yo no soy como Carina ni Aysel, ellas manejan mejor sus emociones que yo.

—Pero aun así has demostrado madurez con todo esto —comentó Darcel mirándolo de reojo—. Tomaste la mejor decisión para Marco y para ti que era el ya no estar juntos. Muchas personas huyen de esa posibilidad y siguen con sus relaciones durante décadas y hacen infelices a sus hijos, igual que mis padres.

El modelo se quedó inerte al escuchar lo último que fue casi inaudible. Darcel no hablaba mucho sobre su familia y cuando lo hacía solía ser en susurros y bromas sobre sus traumas. Mientras más lo conocía, entendía por qué se llevaba tan bien con Lilith.

Parece que tenemos algo más en común —respondió San Agustín, obteniendo la completa atención de Darcel—. Mis padres tampoco se llevaban muy bien, se divorciaron meses después de que yo saliera del closet y mi padre encontrara en eso la excusa perfecta para culpar a mi madre.

—Vaya, parece que todos estamos jodidos en eso —suspiró Darcel—. La verdad, yo siempre quise la estabilidad de una familia, ya sabes, una pareja amorosa, hijos sanos y felices, toda una fantasía.

Julio le ayudó a Darcel a llevar la comida a la mesa en cuanto terminó. Se sentaron frente a frente y probaron los aperitivos que el chico pelinegro aseguró haber aprendido en uno de sus viajes por festivales como DJ en el continente asiático.

RENESSANS | Segundo LibroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora