𝙍𝙚𝙣𝙚𝙨𝙨𝙖𝙣𝙨 ➪ 𝙍𝙚𝙣𝙖𝙘𝙞𝙢𝙞𝙚𝙣𝙩𝙤 | 𝙎𝙚𝙘𝙪𝙚𝙡𝙖 𝙙𝙚 𝙎𝙤𝙪𝙛𝙛𝙧𝙖𝙣𝙘𝙚.
Durante el enfrentamiento contra Victoria Velazco Dávila, la jefa de una mafia mexicana, Aysel Ferrara Ávila y Lilith Romanov perdieron la vida. El mundo ha se...
Me descubrí evitando este momento. Terminé de escribir la noche de Navidad, el 25 de diciembre, pero simplemente le di vueltas a la edición hasta que la fecha límite de redacción se cumplió el 27 de diciembre. Han pasado tantas cosas en estos dos años, que imaginarme no escribiendo Renessans se siente... ¿Raro?
Han pasado 2 años y 23 días desde que inició la publicación, 754 días en total y muchos días más en construcción del mundo, las tramas y escribiendo los primeros capítulos. Sabía que iba a ser un viaje largo, pero nunca me pensé en como me sentiría al final de este.
Si están leyendo esto, es porque tuve el valor de editar el capítulo más largo de la saga hasta ahora antes de año nuevo y ahora probablemente estoy recostada, disfrutando de mis pequeñas vacaciones mientras pienso en Lilith y Aysel y lo que les depara el futuro.
Solo me queda decir Gracias y espero verlos en un futuro, apoyando mis siguientes trabajos.
Pd: Si encuentran un error me dicen por qué la verdad, se me pudo haber pasado.
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10 de Mayo de 2024 07:50 am, Ciudad de México.
Aysel Ferrara Ávila.
Las noticias inesperadas llegaron cuando apenas pisaron el suelo de la Ciudad de México. Matías, quien se quedó en la urbe en labores administrativas pese a su evidente disgusto por estas, arribó a la pista donde su avioneta aterrizó, con un semblante serio, la barba castaña crecida de varios días y la mirada firme, esculpida por todos esos años en la milicia chilena. Se acercó a comunicarles que la policía había hecho contacto con Columba para notificar el hallazgo de un cuerpo de uno de sus miembros, a quien habían identificado por sus credenciales de acceso a ROMEL GROUP.
—¿Estás seguro? —preguntó Aysel en cuanto le dijo de quién se trataba. Su semblante había cambiado del cansancio a la consternación en cuestión de segundos.
No podía comprender como el nombre de Maya era el implicado en la situación y no era ella quien les daba la noticia, quien se encontraba en el lugar de Matías dando los pormenores de la situación.
—Sí, es ella —afirmó desde el asiento de copiloto de la camioneta que se dirigía hacia la zona de alto riesgo donde una señora había hallado el cuerpo al amanecer, justo cuando se dirigía hacia su empleo.
El vehículo se detuvo en las inmediaciones de la delimitación policial, una línea de cinta amarilla y letras negras que prohibía el paso. Ningún civil podía acercarse a la escena, pero solo bastó una mirada hacia la autoridad competente y una rápida identificación para que las dejaran pasar como si se trataran de un rango más alto o las mismas eminencias de la policía. Las mujeres, bien vestidas y sin algún tipo de placa, llamaron la atención entre la multitud de vecinos que murmuraban sobre el hecho mientras los peritos tomaban fotos y recopilaban pistas. Lilith los miró, ninguno parecía sorprendido ante al hallazgo de un cuerpo y su costumbre de ver hechos así supuso que no serían testigos útiles.