Capítulo 48: Enigma

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Solo porque me dijeron que me extrañan volví.

14 de Enero de 2024 1:10 pm, Ciudad de México

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14 de Enero de 2024 1:10 pm, Ciudad de México.

Aysel Ferrara Ávila.

Apenas cruzaron la puerta del centro de operaciones cuando su equipo las abordó. Compartían información que ellas desconocían, pero se negaban a revelarla hasta estar dentro de una sala de juntas donde las comunicaciones no pudieran ser intervenidas y se aislaran las fugas de información.

—Hay algo que deben saber —dijo Matías cerrando las puertas con seguro mientras sus hermanas tomaban asiento en la sala.

Lorena seguía de pie, con su tableta fija a su brazo con ayuda de un sostén personalizado, un audífono de lado derecho y su vista fija en la pantalla de proyección.

—Los desertores de Velazco han sobrevivido sorprendentemente pese a la purga qué sus pocos aliados han realizado en cada una de las esferas en las que se infiltró —habló Lorena mientras mostraba en pantalla rostros de conocidos asesinos, espías y traficantes bajo el mando de Velazco—. Han decidido cambiar de bando desde que ustedes lo hicieron.

—Era de esperarse después de que su mano derecha y su negociadora principal salieran de sus filas —comentó Mads con los brazos cruzados sobre el pecho, con la silla ligeramente inclinada, balanceándose—. Quieren estar del lado ganador.

—¿Cómo es que han sobrevivido tanto tiempo? Sin un trato con bandos enemigos o la policía, sería imposible —interrogó Lilith.

—Trafican secretos —contestó Lorena—. Muchos barajean la idea de unirse a otras células criminales, pero la opinión general está dividida, esperan una unificación bajo otro régimen y ustedes se perfilan como una opción.

La pareja se miró. No estaba en sus planes dirigir una mafia internacional, no era siquiera una remota posibilidad para ellas y el plan de vida tranquila que deseaban tener.

—Utilizaron un viejo código de los años 30's, más que un código es una estrategia llamada Columba, significa Paloma en latín.

—¿Qué? ¿Se han enviado mensajes por palomas y así? —a Romanov le pereció gracioso.

—No exactamente —procedió a explicar Lorena—. El nombre viene de su creadora, Paloma Garzón Acosta, fue una artista en los 30's. El país era inestable tras la revolución, demasiados conflictos y las personas que aspiraban al poder empezaron a compartir información a través de obras de arte.

—Los cuadros son demasiado valiosos para levantar sospechas y las autoridades de aquel entonces no solían revisarlos minuciosamente, así que escondían notas y documentos en los marcos y lienzos —completó Aysel—. Los documentos escritos no son hackeables ni tan rastreables como las redes.

—Exacto —Lorena le dio la razón a su jefa con una sonrisa y procedió a mostrar las imágenes de la creadora del código—. Esta técnica se usó durante algunos años entre personas influyentes del país, su creadora nunca alcanzó a verlo, ya que murió a finales de 1939.

RENESSANS | Segundo LibroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora