𝙍𝙚𝙣𝙚𝙨𝙨𝙖𝙣𝙨 ➪ 𝙍𝙚𝙣𝙖𝙘𝙞𝙢𝙞𝙚𝙣𝙩𝙤 | 𝙎𝙚𝙘𝙪𝙚𝙡𝙖 𝙙𝙚 𝙎𝙤𝙪𝙛𝙛𝙧𝙖𝙣𝙘𝙚.
Durante el enfrentamiento contra Victoria Velazco Dávila, la jefa de una mafia mexicana, Aysel Ferrara Ávila y Lilith Romanov perdieron la vida. El mundo ha se...
Actualización cortesía de mi editora. Agradezcan a Honey por meter presión.
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17 de Junio de 2021 9:15 pm, Palermo Sicilia.
Maya Gómez.
Las continuas insistencias de su compañera para que varios especialistas evaluaran su estado de salud tras las leves lesiones sufridas como producto del altercado causado por la gente que perseguía a lo que ella creyó un fantasma hasta ese día. El reporte que llegó a Madrid antes de su viaje a Palermo, fue claro. La gente de Velazco estaba en busca de una jovencita italiana que podía ser testigo clave para la investigación y que tenía una relación de sangre con Leonardo, sin embargo, esos hechos no llevaron a pensar a la detective que se encontraría con Ferrara en persona.
No podía olvidar su mirada de pánico y sorpresa, pero ella no se quedó a saludar ni a dar explicaciones de por qué estaba ahí y no tres metros bajo tierra como todos suponían. Maya tenía varias teorías al respecto, algunas inclinadas hacia una planeación previa por sus antiguas aliadas y otras iban dirigidas hacia aspectos milagrosos porque no parecía real que ella o ellas estuvieran con vida después de un evento así.
Cuando los médicos y enfermeras terminaron de revisarla y dar un dictamen de que todo estaba en orden ante su compañera, Maya finalmente obtuvo su libertad para regresar al hotel donde se estaban quedando para dar rienda suelta a sus teorías.
—¿Te duele algo? Te veo muy pensativa —preguntó Navarra frente al volante—. Podemos regresar al hospital si te sientes mal.
—No. Estoy bien. No quiero regresar de nuevo ahí —sonó cansada—. Solo necesito descansar.
Maya le restó importancia a las heridas superficiales sufridas, ya que el auto era blindado, sin embargo, tenía una aflicción mucho mayor ocupando su mente.
—¿Crees en los fantasmas? —soltó con la vista fija en el exterior y los edificios que iban pasando.
—¿Fantasmas? —repitió Cristina sin comprender—. ¿A qué te refieres con eso?
Gómez giró su cabeza para observarla. Navarra no comprendía la complejidad de la investigación en la que se había involucrado. No solo se trataba de atrapar a los malos y premiar a los héroes, era mucho más complicado porque había personas que jugaron el papel del villano y del héroe al mismo tiempo.
—Olvídalo, no es importante —contestó.
El silencio tomó lugar entre ambas, un incómodo acompañante que no sabían cómo lidiar con él la mayor parte del tiempo, por lo que evitaban a toda costa compartir el mismo espacio cuando estuviera presente, pero esta vez no podían huir.
—Fue una locura lo de hoy, ¿no lo crees? —habló Cristina—. Las personas que iban tras esa adolescente y se encontraron contigo, se mataron entre sí para no tener testigos.