Capítulo 13
Maia
Como era de costumbre nos encontramos con Florencia en el cuarto de mi casa. Era el lugar donde más cómodos nos sentíamos, o por lo menos eso parecía para novia.
–¿Tu tía aún no llega? –me preguntó con curiosidad mirando por la ventana, en realidad se refería a mi mamá.
–No –negué con la cabeza al tiempo que tomaba asiento en la cama –. Hoy tiene doble turno en el hospital.
–Es muy buena contigo.
–Como cualquier otra –Me encogí de hombros.
–No como todos.
–¿De qué hablas? ¿No te llevas bien con tus padres?
–No tanto.
La observé con detenimiento. Algo me indicaba que no era un tema del que le gustaba hablar, pero era mi oportunidad para saber más de ella.
–No lo saben ¿verdad?
–¿Que soy lesbiana? Decilo, no me avergüenza. No, francamente dudo que sepan algo de mí o que les interese. ¿Tú tía lo sabe?
–Digamos que ella lo ve como habitual que me gusten las chicas.
–¡Que bueno! –Sonrió.
Me dio un pequeño beso en la boca, y luego me acarició el rostro al tiempo que me miraba fijo. Ese tipo de miradas profundas es que lo que hacía que me sienta tan atraído. Cruzó los brazos por detrás de mi cuello.
–¡Quiero preguntarte algo? –asentí con la cabeza, nervioso y casi sin palabras – ¿Sos virgen?
–Ah –mis nervios aumentaron –. S... sí –No mentía, lo cierto es que era virgen tanto como hombre y como mujer – ¿V... vos? –Sentí un extraño cosquilleo en mi entre pierna.
–De momento, sí. De momento –remarcó.
–Ah... ok... –fue lo único que atiné a decir al tiempo que sentía mi rostro arder en llamas.
–Yo –exclamó Florencia de manera pausada y dulce –, estaba esperando la persona correcta. Y creo que ya la encontré –me tomó de las manos y me levantó de mi lugar.
Poco a poco fuimos acercando nuestros labios hasta que entraron en contacto. El beso fue aumentando en intensidad. Nuestras manos fueron explorando lugares del cuerpo de la otra hasta ese momento ignorados. El solo contacto de la piel con la piel hacía mi cuerpo estremecer. Florencia intercambiaba caricias y besos por todas partes de mi ser. Ambas jadeábamos, yo más por que hasta ese momento era ella quien llevaba las riendas de la situación. Algo que me hacía sentir incomodó por mi condición interna de hombre, pero aun así solo me entregué al placer.
Mi sexo comenzó a humedecerse sin control, sentía mi ropa interior empapada. Con rapidez decoramos el piso con nuestras prendas. Me tomé unos segundos para contemplar a Florencia y no pude creer estar viviendo aquello. Su cuerpo de tez mate, inmaculado y perfecto. Nuestras bocas volvieron a encontrarse. Sus manos y sus labios recorrieron mi cuerpo sin límites. Exclamaciones y gritos salían de mí sin que lo pudiera controlar. Me aferraba y retorcía las sábanas debido al extremo placer que sentía, y en ocasiones rasguñaba la espalda de mi compañera. Debo reconocer que en la intimidad había explorado mi cuerpo, pero lo de ahora eran sensaciones mucho más intensas. Hubo algunos momentos dolorosos, pero fueron cortos. También yo hacía cosas para complacerla, pero entre los nervios y la inexperiencia eran pocas, aunque parecía disfrutarlas. En el instante de mayor placer mi visión se volvió borrosa y un calor que nacía en mi interior hizo explosión. En ese momento no pude evitar liberar el grito más fuerte de toda la tarde.
Ambas caímos exhaustas y bañadas en sudor, pero completamente plenas. Con una gran sonrisa Florencia no paraba de acariciarme el revoltoso cabello.
–Fue genial –me sinceré con una sonrisa – ¿Vos también... –me incorporé nervioso.
–Fue mágico –me interrumpió con delicadeza, lo cual me tranquilizó.
De la habitación se apoderó un largo silencio, donde solo hubo caricias y cortos besos.
–No hay vuelta a atrás –exclamé al fin.
–¿Qué? –preguntó confundida.
–Nada, yo me entiendo.
Ya lo había decidido, me quedaría así para poder estar juntos, aunque a esa altura era más correcto decir juntas. Estaba segura o eso creía.
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Les dije que se venía una capítulo fuerte, presenciamos la primera vez de Nadir/Maia. Además ratificó su decisión de quedarse como mujer.... pero no nos olvidemos que la tierna Wendy va declararle sus sentimientos ¿Qué sucederá cuando eso ocurra? ¿Nadir se replanteará su decisión? o ¿ya le tomó el gusto a usar vestidos?
Veremos... veremos
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Maia mia
RomanceDespués de un rechazo amoroso, Nadir se encuentra devastado. Pero como si eso no fuera suficiente, se despierta una mañana transformado en mujer. Mientras intenta recuperar su cuerpo se afronta a un mundo desconocido. Pero ¿qué sucedería si en esa f...
