Capítulo 2
Wendy
El viaje no salió como ninguno lo había planeado, y por supuesto el regreso no fue la excepción. Maía y Florencia no se hablaban, de hecho, ni siquiera se sentaron juntas. Por otro lado, Ulises, no estaba mejor. Se sentía consternado e intentaba, con desesperación, recordar que había sucedido la noche anterior.
¿Y yo? Tampoco estaba bien. Por un lado, me favorecía que Maia y Florencia ya no estén juntas, pero me lastimaba, ver a mi amiga sufriendo. Tampoco me era indiferente lo que haya sucedido entre ella y Ulises, si es que algo sucedió.
En fin, ninguno de los cuatro estaba en condiciones.
Pasado el peor fin de semana de nuestras vidas, volvieron las clases, el mundo seguía girando a pesar de nuestros problemas y debíamos amoldarnos.
Debo reconocer que cuando el despertador sonó a las siete en punto de la mañana, se cruzó por mi cabeza la idea de no ir. Pero no era una opción, nunca fui una mujer que se esconde, y no iba a empezar a serlo ahora. Así que me coloqué el uniforme, tomé mi mochila y me puse en marcha.
Ese día no asistieron Maía ni Ulises, eso no me sorprendió. Florencia sí fue, y su indiferencia me indicaba que aún intentaba procesar todo lo vivido.
Al sonar el timbre que anunciaba el final de las clases me levanté de mi banco y, agradecí que el día estaba terminando.
De regreso casa me topé con Florencia, imaginé que estaba volviendo a la escuela por algún motivo. Me miró con indiferencia y hasta con enfado, sin embargo, paso a mi lado sin emitir una sola palabra.
–Espera –pedí, quizás de una forma más brusca de lo que hubiera deseado.
–¿Qué? –inquirió sin mirarme.
–Maia, no me dijo mucho, pero se que te contó la verdad.
–La mentira me contó –Me miró.
–No es mentira. Se que suena a cuento infantil, pero es la verdad.
–¿Cómo voy a creerles después de tantas mentiras?
–¿Qué esperabas que te dijera? "Hola Florencia soy Nadir, me crecieron dos tetas durante la noche".
No respondió nada, solo permaneció en silencio observándome.
–Para él no fue nada sencillo –proseguí –. Me confesó que odiaba ser mujer. Pero decidió quedarse así cuando se dio cuenta de que en esa forma te gustaba. Sacrificó mucho solo por vos.
–¿Y lo de Ulises? –inquirió con frialdad.
–No lo sé. No sé qué sucedió, quizás estaban ebrios y solo se durmieron o quizás... no sé, no me gusta pensar en eso. Pero no estoy intentando justificar eso, pero sí lo anterior. Maia es Nadir y Nadir es Maia. Podes resistirte a creerlo, pero creo que en el fondo lo sabés tan bien como yo.
De nuevo silencio.
–Quizás... necesite hablar de nuevo con ella... o con él, pero no sé cómo hacerlo, no sé ni como llamarla –admitió al fin.
–Eso –bajé la mirada – va a ser algo que debas resolver sola. Pero... –me interrumpí.
–¿Pero? –quiso saber.
Ahora fui yo la que permaneció en silencio durante unos segundos.
–Sí vamos a ser sinceras. Hay algo más que necesitas saber –levanté la mirada –. Yo también estoy enamorada de Maia, y se lo hice saber. Tampoco me interesa en que forma esté. Y voy a pelear por ella, para que sienta por mí lo mismo que yo.
–Gracias por decirme –respondió con tranquilidad–. Supongo que entre nosotras ya no hay más amistad, solo rivalidad.
–Supongo– respondí no tan segura.
El sol comenzó a ocultarse tras nuestro intenso cruce de miradas.
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Maia mia
RomanceDespués de un rechazo amoroso, Nadir se encuentra devastado. Pero como si eso no fuera suficiente, se despierta una mañana transformado en mujer. Mientras intenta recuperar su cuerpo se afronta a un mundo desconocido. Pero ¿qué sucedería si en esa f...
