Capítulo 7 (3ra parte)

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Capítulo 7

Maia

Mi mejor amiga me declaró su amor, y ahora, como si se tratara de un cuento de hadas, el embrujo se rompió, regresé a mí antiguo cuerpo. Me miré en el espejo de la sala, no salía del asombro. Lo primero que hice fue tocar mi rostro que ahora presentaba facciones más duras que antes. Inspeccioné, por encima de la ropa, mi pecho que estaba plano. Estuvo tentado en revisar mi entrepierna, pero con Wendy allí no me parecía apropiado. Pero supuse que todo estaba en su lugar.

–Se terminó –exclamé –. He vuelto.

–Es un milagro –Wendy parecía aún más sorprendida que yo, había tomado la ropa del suelo para tapar su desnudez.

Me contempló durante unos cuantos segundos más y luego explotó en una fuerte carcajada.

–¿Qué sucede? –inquirí ingenuamente.

–Quizás... quizás sería buena idea que te cambies de ropa –me explicó entre risas.

Volví a prestar atención a mi aspecto, esa ropa que antes se veía apropiadamente, ya no lo hacía. Incluso la ropa interior estaba á suelta en algunas partes y me apretaba en otras.

–Es cierto –sonreí –. Voy a cambiarme.

Me tomó un tiempo encontrar ropa, la mayoría eran prendas de mujer. Al regresar en la sala, mi amiga aguardaba por mí.

–Ahora sí, mucho mejor –aseguró al verme.

Se levantó de su sitio, y me abrazó, también la estreché. Quizás más fuerte de lo que deseaba.

–Auch, que efusivo –dijo con una sonrisa.

–Lo siento, creo que recuperé fuerza.

–Seguramente no es lo único –me guiñó un ojo de forma picara –. Ahora nada nos impide estar juntos.

–Es cierto, me pregunto como se lo tomará Florencia.

–Ella no me importa.

Me tomó del rostro y me beso en la boca apasionadamente, pero la alejé.

–No me gusta que digas esas cosas, ella a mi si me importa.

–¿Te importa más que yo? –preguntó molesta.

–Ese no es el punto. Pero me preocupa lastimarla.

–¿Y a mí? ¿A mí si me podés lastimar?

–¿Por qué te pones en esta actitud?

–¿Por qué? Quizás porque te amo y te quiero como estas ahora, como hombre. ¿O qué? ¿Tanto te gustó ser mujer?

–No me provoques –respondí ahora molesto yo.

–¿Queres volver a lo de antes y que pasemos la tarde pintándonos las uñas?

–¡Basta Wendy!

–¡Decímelo ahora! ¿Estas feliz de volver a la normalidad sí o no?

Wendy me presionaba, eran muchas sensaciones juntas como para poder responder.

–¿Sos Nadir o Maia? –insistió.

Continuó presionándome, hasta que exploté sin control.

–¡No! –grité –. No estoy feliz, quería permanecer como mujer.

* * *

Me desperté sobresaltado en la cama. Lo primero que hice fue examinar mi pecho, allí se encontraban esas protuberancias que me acompañaban desde unos meses atrás. Sentí el cuerpo empapado en sudor.

–Que pesadilla –me tomé la cabeza.

Me llevó unos segundos comprender que Wendy jamás había regresado, luego del beso se marchó sin decir más.

–¿Qué significó ese sueño? ¿A... acaso quiere quedarme así?

Me miré las manos, estaba confundido, mucho más que en los últimos meses.

Maia miaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora