Capítulo 20
Ulises
Estábamos llegando a la última noche de nuestro viaje, y hasta el momento mi amigo Nadir, o mejor dicho Maia no lo estaba disfrutando como yo había imaginado. Por ello pensé en la mejor forma de animarlo y lo encontré dando una vuelta por el centro de la ciudad. Esa noche reabría un boliche muy famoso y creí que era una gran opción.
Volví y me encontré con Maia.
Ya tengo los planes para esta noche y de verdad les va a gustar –aseguré.
–La última vez que te dejamos planificar todo, tuve que usar una bikini, fui el centro de miradas de pajeros, me peleé con mi novia, y estuve más confundida que antes del viaje.
–Pero esta vez será distinto. Lo más importante es que no tendrás que usar bikini.
–Ok, es un punto a favor, te escucho.
–Esta noche reabre un boliche, está a pocas cuadras de aquí. Y me dijeron que es el mejor lugar de toda la ciudad, no nos podemos ir sin conocerlo.
–Bueno –mi amiga pareció meditarlo –. No suena tan mal.
–Por supuesto que no, suena genial.
–De acuerdo –aceptó con más seguridad.
–Hay que decirles a las chicas ¿Por cierto dónde están? –Miré a un lado y a otro.
–No lo sé. Creo que habían salido a caminar.
–Se han hecho más amigas en este viaje ¿no?
–No estoy segura. Hay algo que me preocupa de todo esto.
Aguardamos el regreso de Wendy y Florencia, y media hora después le estábamos contando de los planes y lo tomaron con gran entusiasmo.
–Les aseguro que éste será un viaje inolvidable –exclamé. Claro que con el tiempo esas palabras serían reales, pero no con la idea que tenía.
Luego de la cena en la hostería. Fuimos a las habitaciones a prepararnos. Estuve listo en pocos minutos, pero mis amigas tardaron el doble.
–Mujeres –exclamé recostado sobre un sofá.
Cerca de una cuarto de hora después, las tres se hicieron presentes. Llevaban maquillaje y sexis vestidos, incluyendo Maia que llevaba una minifalda negra, unas botas largas y una remera con trasparencias.
–Wow –exclamé simplemente al verlas.
–Cerra la boca y salgamos –dijo Wendy.
Sin mucha meditación salimos, cuando tuve la oportunidad me acerqué a mi amigo y le susurré al oído en forma burlona.
–Te ves realmente sexi.
–No jodas. Fue idea de Florencia que me vista más femenina, y por supuesto Wendy para joderme la apoyó –explicó molesta.
Al arribar quedamos sorprendidos. El lugar era realmente increíble, mejor de lo que habíamos imaginado, lindas y enormes instalaciones, y buena música.
Las primeras horas trascurrieron con relativa calma. Maía y Florencia bailaron juntas un buen rato, parecía haber regresado la paz a su relación. Claro que la contracara de todo ello era Wendy que a la distancia sufría. Intenté distraerla sin mucho éxito.
Cerca de una hora más tarde Florencia y Wendy seguían en la pista de baile, mientras que Maia y yo fuimos a la barra. Mi amigo veía la imagen con recelo.
–Me preocupa lo que puedan estar hablando –exclamó secándose delicadamente el sudor de la frente.
–¿De qué van hablar? De ovarios y dolores menstruales.
–No sé.
Quizás por esa situación o quizás a modo de olvidarse un tiempo de sus problemas, Maia empezó a beber alcohol sin control.
–Wow, tranquilo. Acordate que sos medio flojito –le recordé.
–Va –desestimó –. Estoy de vacaciones ¿Sos mi amigo? Entonces, acompáñame.
Opté por seguir a mi amigo, y ambos probamos varios tragos distintos. Obviamente nos excedimos y hubo una parte de la noche que no recuerdo o solo tengo flashes.
A la mañana siguiente me desperté en mi habitación con un fuerte dolor de cabeza. Tardé unos segundos en abrir los ojos, y cuando lo hice la luz natural me molestaba y hacía mi dolencia aún más intensa. Me miré, y me di cuenta que bajo las sábanas estaba desnudo. Giré la cabeza a un costado, y vi una chica durmiendo mi lado en similares condiciones y dándome la espalda. Tenía una delicada silueta, pequeños hombros y un gran trasero. Su cabello castaño caía desprolijamente sobre la almohada.
Mi corazón se aceleró, había logrado conquistar una chica en estado de embriaguez.
Tan perdido estaba en mis pensamientos que no oí que llamaban intensamente a mi puerta. Frente a la falta de respuesta Florencia y Wendy ingresaron.
–¡Wow! ¿qué hacen? –grité sorprendido y tapándome.
–¡Ulises ayúdanos! No encontramos a Maia por ningún... –Wendy se interrumpió al ver la escena.
Para mi sorpresa, la chica a mi lado se sentó en la cama mostrando su desnudez. Se la notaba perdida y algo adormecida. Cuando finalmente pude ver su rostro descubrí que se trataba de... Maia.
–¡Maia! –gritaron al unisonó y sorprendida las mujeres.
–¡Nadir! –exclamé yo sin percatarme de mis palabras.
Hubo un silencio incomodo en el lugar, hasta que Florencia volvió a hablar:
–¿Qué dijiste? ¿Nadir? –Centró sus ojos en mi amigo que apenas comenzaba a darse cuenta de la situación.
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Y llegamos al final del tercer arco. No me digan que no les avisé que este viaje aun tenía varias sorpresas guardadas.
¿Qué pasará de ahora en más? Muchas cosas. De paso les cuenta que el próximo capítulo abrirá el cuarto y último arco, así es estamos acercándonos al final de la historia.
Como siempre quiero agradecer a los que siguen ésta historia desde el inicio y a los nuevos seguidores.
Ahora la mala noticia jajaja: me voy a tomar esta semana de vacaciones por lo tanto no habrá capítulo el próximo sábado. Retomaré en quince días.
Saludos!!!!!!!!!!!!!
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Maia mia
RomanceDespués de un rechazo amoroso, Nadir se encuentra devastado. Pero como si eso no fuera suficiente, se despierta una mañana transformado en mujer. Mientras intenta recuperar su cuerpo se afronta a un mundo desconocido. Pero ¿qué sucedería si en esa f...
