Disclaimer: Los personajes de MARVEL & Disney no me pertenecen. Este AU si.
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2 años después...
Apartamento de James Barnes.
Y en un abrir y cerrar de ojos, había llegado el día, en donde Natasha era por fin libre. Había pagado aquella sentencia tal y como se lo había ordenado el juez. Lo bueno de todo, fue que las visitas se habían ampliado a tres veces por semana por la buena conducta, así que podía recibir no sólo visitas de Steve, sino también de María, Wanda y James. Le hacía muy bien ver a sus amigos.
―¡Steve, despierta! ―su amigo, James Barnes tocaba la puerta de la habitación, hasta que la abrió y le tiró un cojín.
―Si, ya voy... ―se sentó y se estiró lentamente.
―¡Como que "ya voy"! Hoy Natasha es finalmente libre y tú cómo si nada.
―Es por eso mismo. No dormí nada anoche pensando en esto mismo ―esbozó una pequeña sonrisa.
―Si, me imagino que los nervios te comieron, pero bueno, tenemos una hora para llegar. Dúchate, vístete pronto, que Wanda nos pasará a buscar. Te dejé desayuno servido.
―Gracias buck ―agradeció el rubio―. ¿Y tú ya desayunaste?
―Si, ahora me meteré a ducharme igual. Así que te apuras. Ya sabes cómo se pone Wanda ―James se retiró del marco de la puerta y Steve se levantó de la cama para meterse a la ducha.
No podía creer que el tiempo había pasado tan rápido. Percibía que hace una semana solamente había pasado todo, pero no.
Le había ido muy bien con sus pinturas. Recuperó la clientela que solía visitarlo e incluso ganó un poco más de visitantes. Las personas ya ni recordaban lo de la KGB y el cuarto rojo. Era eso o simplemente ya lo habían superado, porque la vida sigue y se tiene que avanzar.
Lo que le preocupaba, era lo de la academia de Natasha. Él sabía que su novia quería abrir nuevamente y comenzar del día uno, pero lo más factible era esperar un tiempo para acomodar bien las cosas.
Se metió a la ducha y rápidamente se mojó el cabello para masajear con shampoo. Se lavó el rostro aprovechando y se enjuagó por completo. Salió rápidamente para secarse y vestirse.
Salió de la habitación y el café recién salido olía como los dioses del olimpo. Se había propuesto dejar de beber tanta cafeína, pero era adicto al sabor de ese brebaje. Tomó asiento y sacó un par de tostadas que estaban en su plato junto a unos huevos revueltos con tocineta, fruta y un vaso de leche.
―No me voy a comer todo esto... ―dijo mirando todo lo que había. Estaba tan nervioso que las ganas de comer se habían ido por completo, pero tenía que poner algo en su estómago. Se bebió el café y los huevos revueltos como pudo. De pronto sintió el timbre del apartamento.
―Imagino que ya están listos ―dijo Wanda entrando y saludando a Steve. El rubio cerró la puerta mientras se limpiaba la boca con una servilleta.
―Si, terminamos de desayunar. James viene enseguida ―respondió él.
―Debe estar en la ducha, lo conozco ―dijo ella y tomó asiento en una de las sillas del pequeño comedor―. Bueno, estamos a tiempo, mientras comeré algo.
―Si, por supuesto, sírvete, ¿quieres café?
―Me encantaría ―Steve tomó la cafetera y llenó la taza―. Muchas gracias, Steve.
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Pas de Deux
Ficção AdolescenteUniverso Alternativo: Una joven muchacha con deseos de ser la mejor bailarina de Rusia y un chico lleno de sueños, queriendo emprender en otro país. Sus vidas se terminarán uniendo pero... ¿lograrán estar juntos hasta la adversidad de las cosas? L...
