Capítulo 25 ⚘️

219 12 0
                                        


Después de nuestro encuentro pasional, alguien tocó la puerta. Charles se vistió rápido para abrir, y yo me quedé en la cama, aún disfrutando del calor de nuestros cuerpos. Pero luego de unos minutos, escuché la voz molesta de Vanessa.

- ¿Quién es? - pregunté, sabiendo que no era la voz de alguien que me gustaría ver en ese momento.

- Es Vanessa - me respondió Charles, con una mirada de disculpa.

Me levanté de la cama y busqué algo para cubrir mi desnudez. Encontré una playera de Charles y me la puse, sabiendo que no quería que Vanessa me viera en mi estado natural.

Salí de la habitación, con la playera puesta, y vi a Vanessa parada en la entrada, con una mirada de desaprobación en su rostro.

- ¿Qué haces aquí? - le pregunté, intentando sonar calmada -.

- Estoy aquí para hablar con Charles - me respondió, sin mirarme siquiera -

Me di cuenta de que Vanessa no sabía que yo estaba allí, y que Charles no le había dicho nada sobre nosotros. Me sentí un poco incómoda, pero también sabía que no tenía nada que esconder. Así que me quedé parada, con la playera de Charles puesta, y esperé a ver qué pasaba siguiente.

Mientras observaba a Vanessa, noté que llevaba botas negras y un saco largo, lo que me hizo deducir que había venido con toda la intención de acostarse con Charles. Me sentí un poco molesta, pero también sabía que no tenía nada que temer.

- ¿Qué crees que estás haciendo, Vanessa? - le pregunté, con una sonrisa sarcástica. - ¿Crees que puedes simplemente aparecer aquí y esperar que Charles se acueste contigo?

- Vanessa me miró con sorpresa, obviamente no esperaba que yo estuviera allí. - ¿Quién eres tú para preguntar? - me respondió, con una actitud desafiante -.

- Soy la mujer de Charles - le dije, con confianza - Y no te voy a dejar que te metas en medio de nosotros.

- Charles se rió, disfrutando de la escena, y Vanessa se puso molesta - Esto no es el final - me dijo, antes de darse la vuelta y salir de la habitación -.

Me sentí satisfecha de haber puesto a Vanessa en su lugar, y Charles se acercó a mí, sonriendo.

- Gracias por defendernos - me dijo, besándome en la mejilla -.

- Me reí y le respondí - No hay de qué, siempre estaré aquí para protegernos.

Charles me tomó de la mano y me llevó hasta su piano, un hermoso instrumento que parecía llamar mi atención. Me senté a su lado y él comenzó a tocar una melodía suave y emotiva. Me quedé hipnotizada por la música, sentiendo cómo las notas parecían hablar directamente a mi alma.

Mientras escuchaba, Charles tomó mis manos y me puso los dedos sobre las teclas.

- Toca conmigo - me dijo, sonriendo -

- Yo me sentí un poco incómoda, ya que no sabía tocar piano - No sé - le dije, intentando retirar mis manos -

- Pero Charles me detuvo - No importa, te enseñaré - me dijo, con una mirada paciente. Y así, comenzó a guiarme, mostrándome cómo mover los dedos sobre las teclas. Al principio, sonaba un poco desafinado, pero Charles me animaba, diciéndome que no me preocupara.

Poco a poco, comencé a sentirme más cómoda, y la música empezó a fluir de mis dedos. Charles me sonreía, y yo podía ver la emoción en sus ojos. Juntos, creamos una melodía hermosa, que parecía llenar la habitación de una energía especial.

Me sentí agradecida con Charles por enseñarme, por mostrarme que podía hacer algo que nunca creí posible. Y en ese momento, supe que estaba enamorada de él, no solo por su música, sino por la manera en que me hacía sentir.

- Charles me miró con una sonrisa emocionada y me dijo - Quiero hacer algo especial para nosotros. Quiero escribir una canción que refleje nuestro amor, solo para nosotros.

- Me sentí conmovida por la idea y acepté sin dudarlo - Me encantaría - le dije, sonriendo -.

- Charles se levantó del piano y se acercó a mí - Vamos a hacer algo hermoso - me dijo, tomándome de la mano -

Comenzamos a trabajar en la canción, con Charles tocando el piano y yo cantando. La letra fluía de nuestros corazones, reflejando nuestros sentimientos y emociones.

- ¿Qué te parece si empezamos con un verso sobre el momento en que nos conocimos? - me preguntó Charles -.

- Me gustó la idea y comencé a cantar - En un momento de casualidad, nuestros ojos se encontraron...

Charles se unió a mí, tocando las teclas del piano y creando una melodía que complementaba perfectamente mi voz.

Así, continuamos trabajando en la canción, añadiendo versos y estrofas que reflejaban nuestro amor y conexión. Era como si la música fluyera de nosotros, creando algo hermoso y único.

Me sentí emocionada de ver cómo la canción iba tomando forma, y sabía que sería algo especial, algo que siempre recordaríamos.


DAYLIGHT|| Charles Leclerc Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora