Narra Helen:
Mi cuerpo tiembla sin que pueda evitarlo y mis pupilas se muestran inquietas ante lo que puedo observar en sus ojos. Una sonrisa torcida se cierne sobre su rostro con lentitud permitiéndome ver la magnitud de mis fallas... Una a una...
Y mis temores se hacen realidad conforme lo veo claramente.
- ¿Crueldad dices? - habló Ayumi.
- Sí, cruel - sonrió Lin con una mano en la cintura.
- Que cosas dices bombón - habló Kaira, con tranquilidad y un aire de felicidad al verlo acercándose para sujetar con sus manos los hombros y apoyando su barbilla en uno de ellos mientras me sonríe con sorna.
- Sí, crueldad - dijo, asegurando nuevamente antes de dejar un beso en el pelo de Kaira y acercarse a mi con paso lento - tú, Helen, te falta mucho para crecer. No eres más que una estúpida y débil semi-gata que jamás conseguirá nada. No pudiste con Azura y no podrás ahora con nosotros - dijo sonriendo de una forma que mi cuerpo reaccionó con terror puro - tus padres están muertos, y eso es culpa tuya, de nadie más - aseveró - tus amigas han decidido traicionarte y eso también es por tu causa. Y tu hermana, ella es una perfecta líder... Mucho mejor de lo que tú serás...
- Yo...
- Vamos, admítelo, no vales nada, nunca lo has hecho - me observó con esos ojos azules penetrantes que siempre me encantaron, ahora veo que todo fue solo eso, encanto. Una traición inducida por el deseo y los efectos que este chico tiene en mi.
Bajo la cabeza sintiendo como se acrecenta el dolor en mi pecho. Mis orejas se decaen como las de un perro, no queriendo escuchar nada de eso.
Mis ojos se cristalizan en lágrimas que se deslizan por mis mejillas y llegan hasta mi paladar...
Son saladas...
Como el trago amargo de esta experiencia...
Y lo siguiente que escucho es una amenaza a la que ni mi mente ni yo somos capaces de reaccionar durante los primeros momentos...
No sé si por el shock o por la veracidad implícita, pero el caso es, que ya nada importa. Esta es la realidad: mi realidad.
Narra Raku:
Tras ser atrapado por esa planta inmoviliza seres vivos sentí mi cuerpo rendirse y aflojarse por la presión ejercida. Decidí entonces utilizar otra estrategia para liberarme.
El grito de Helen me dejó un poco inquieto hace unos momentos, y no podía seguirme permitiendo jugar con esta mata oscura sacada de la nada.
Me quedo tan quieto como puedo, logrando que con el pasar de los segundos y minutos ella misma afloje la presión sobre mi cuerpo. Es en ese momento que sonrío de lado y muevo sigilosamente mi mano hacia mi cuchilla con cadena tras de mi, y luego de desenredarla, la saco en un movimiento rápido y sorpresivo haciéndola pedazos hasta cortarla desde el inicio de su tallo y escarbar en la tierra para destruir sus raíces.
- Así que descubriste el truco de mi Polímera - dijo esa voz espectral llamado mi atención - felicidades, eres muy fuerte de mentalidad. Una increíble estrategia, buen dominio de todas tus emociones.
- ¿Una Polímera?
- Es una planta que transforma los sueños y deseos en sus peores temores o viceversa. Algo que saca las verdaderas manifestaciones de los sentimientos de temor o incertidumbre, dudas, y al inducirte en su sueño profundo junto a esos sucesos que pueden ser nefastos o no solo desaparece si eres capaz de sobrepasar los obstáculos, de lo contrario la planta consumirá tus energías fortaleciéndose a sí misma.
- Bien, bien, bien. Ahora cállate y dime dónde está mi novia. ¿Qué le has hecho? - pregunto seriamente, buscando desesperado una respuesta.
Seguía sin poder ver nada a mi alrededor incluso empezaban a arderme los párpados y mi cuerpo empezaba a sentirse pesado. Me dejo caer contra el suelo sin poder moverme ni un centímetro.
- ¿Qué me has hecho? ¿Por qué no puedo moverme? ¿Dónde está Helen?
- Tranquilízate - dijo ella, intentando sonar pacífica - tu cuerpo solo está bajo los efectos del paralizante que suelta mi Polímera una vez que es cortada del tallo.
La observo con seriedad y desprecio, no me gustaba para nada esta situación mientras mi Helen esté lejos de mí.
- No me mires con esos ojos.
- Es la última vez que lo repito. ¿Dónde está mi novia?
- También está bajo los efectos de una de mis polímeras. Aunque a diferencia de ti, ella si necesita superar esa prueba.
- ¿Prueba? ¿Cuál prueba?
- Su prueba de valía. Quiero despertar gran parte del potencial de sus poderes y eso solo es posible poniendo a prueba su corazón.
- ¿Su corazón? - pregunto incrédulo, estoy a un paso de desquiciarme por no entender nada de lo que hace este espectro sacado del fondo de la conchinchina con mi novia.
Narra Helen:
Lo siguiente que puedo experimentar es un miedo intenso y me arrastro hacia atrás buscando como levantarme sin ningún soporte. En cuanto lo logro doy pasos en retroceso sintiendo como me fallan las fuerzas y mis piernas tiemblan como gelatina recién sacada del congelador.
Raku camina conforme yo me intento alejar de él y esa mirada en sus ojos me da mala espina. Es la primera vez que observo esa sed de destrucción en su mirada... Y me aterra... Como nunca antes lo hizo algo...
Temo de este chico, de cuanta verdad hay en sus palabras, de cuanto de todo lo que vivimos fue real.
- No huyas de mi Helen, ¿Por qué huyes? - pregunta, con ese tono burlón y molesto.
- A-Aléjate de mi... Por favor...
- ¿Por qué debería?
- Yo... No...
Él sonríe de lado, con esa sonrisa que hace que cada poro de mi piel y de mi cola se tense. Me detengo y aprieto mis manos estrujando mi ropa entre ellas, intentando contener todo; las lágrimas, el dolor, la angustia, el miedo y hasta mi respiración... De ser posible hasta los latidos de mi corazón.
Él se acerca hasta mi y acaricia mi cabeza por entre mis orejas y su mano baja hasta sostener y admirar con la vista uno de los mechones de mi cabello que caen cercanos a mi rostro.
- Eres hermosa... No tengo dudas de eso - comentó entonces, con un tono dulce a pesar de no cambiar su rostro carente de sentimientos que dejen de hacerme creer que este chico no es mi Raku - y sin dudas eso es algo que me hace sentir de muchas formas - pasó su mano hacia mi hombro acariciando con suavidad, luego mi clavícula y finalmente la parte trasera de mi cuello - sin embargo hay solo una cosa que quiero de ti - aseguró entonces, y me observo con esos iris magnéticos suyos y apretó mi cuello con la mano que tenía logrando que una expresión de intenso dolor se extienda por mi rostro - el Rubí Rosa o tu vida.
ESTÁS LEYENDO
"Mi secreto"
Teen FictionDos épocas diferentes y una misma vida, una misma existencia. ¿Será solo un secreto? ¿O serán más de uno? Viajes en el tiempo, una venganza, un viaje destinado a ser realizado... Dos hermanas, dos amores, un imperio por conquistar, un reino por re...
