Narra Ayumi:
Había salido corriendo al poco tiempo detrás de los dos niños, y me encontré con dos escenas diferentes. Raku y Kaira heridos siendo protegidos por Helen, y una vez más esos dos a nada de crear una disputa entre si.
Suspiro y los ignoro, a ella la veo bajar la cabeza, a él lo veo recostarse contra un árbol y sostenerse la herida. Me dirijo entonces donde los demás esquivando los ataques de Kiera ante mi presencia y cruzo la barrera que me permitió entrar sin impedimentos.
- Helen ¿Qué sucedió aquí?
- Intentamos una maniobra y terminamos recibiendo el tiro por la culata. ¿Crees que puedas curarlos? - pregunta ella, un poco necesitada de una respuesta afirmativa.
- Lo intentaré.
- Gracias.
Me dedico entonces a curar las heridas de ambos mientras ella se pone en pie y sale de la barrera que para mi sorpresa no se destruye.
Narra Helen:
Tras el ataque de Kiera mi chico y Kaira quedaron heridos, más él que ella. Presa de pánico intenté usar el poder del Rubí Rosa para sanar sus heridas, pero no lo conseguía, y eso me estaba torturando.
Había una barrera alrededor de nosotros, pero estaba al borde del colapso mental. Mantener la barrera no era tarea fácil, y preocupada como estaba menos.
Mentiría si dijera que no estoy rabiosa, que quiero matar a esa infeliz con mis propias manos mientras acariciaba el rostro de mi chico que se había desmayado temporalmente por la pérdida de sangre.
Cuando Ayumi llega corriendo y la dejo trabajando a cargo de la salud de ambos decido salir de la barrera. Con una expresión seria tomo nuevamente el arco, el cual se convierte en una espada.
“Úsala, quiero ayudarte. Quiero desparecer a Kiera, pero yo sola no puedo, así que te brindaré poder. Destruyamos a esa escoria con elegancia.”
«Tú lo has dicho, destruyamos a esa maldita cuanto antes.»
Empuño la espada y no tardo en abalanzarme contra ella que en un rápido movimiento hace aparecer un centro negro y lo usa para parar mis ataques.
Nuevamente se crea esa brecha de ataques incesantes que provocan rechinidos constantes de armas, salidas de rayos y centellas así como también ondas que desestabilizan aún más el terreno de lucha.
- Si que tienes agallas. Me agradas.
- Que bueno, porque seré quién te lo haga pagar caro. Te lo juro que me las pagarás, Kiera.
- Lo siento princesa pero eso no pasará.
Me atacó con una bola oscura que logré esquivar por poco y doy una vuelta mortal hacia atrás apoyando una mano en el suelo.
Ella salta en zigzag hasta acercarse a mi y hacerme frente de nuevo. Lanza bolas oscuras y de fuego maligno haciéndome perder la concentración dando grandes saltos.
Era muy inteligente. Parecía leer mis movimientos con claridad, por lo que no tenía más remedio que moverme de manera irregular, ayudada por el viento y por Lin que se une a mi después de un rato.
Ambas la atacamos, intentando defendernos y atacarla, hacerle daño, atestarle aunque sea uno de los tantos golpes y desestabilizar sus defensas pero nada.
Uno de sus ataques logra darle a Lin quien cae al suelo desde una gran altura y se queda estabilizándose. Al observarla me descuido, y un puñetazo de ella en mi cara me hace también caer en picada.
Aún así no es suficiente y me pongo en pie pero siento que no puedo moverme.
<Destrúyela>
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"Mi secreto"
Teen FictionDos épocas diferentes y una misma vida, una misma existencia. ¿Será solo un secreto? ¿O serán más de uno? Viajes en el tiempo, una venganza, un viaje destinado a ser realizado... Dos hermanas, dos amores, un imperio por conquistar, un reino por re...
