Narra Lin:
Después de habernos escondido en el bosque mi onee-chan se quedó afuera peleando con la mujer de negro. Era extraño porque no parecía mi onee-chan aunque vestía su ropa. Incluso su voz era un poco más adulta un tin más grave.
Raku onii-chan se mantenía al tanto de todo junto con Kaira-san.
Ayumi-chan estaba curando las heridas de Roy-san y aprovechando que estábamos lejos del punto de mira para crear medicamentos y brebajes.
Roy-san se pone en pie al como puede para dirigirse donde un montón de hojas livianas y recostarse un rato, pero la herida en su costado aún lo tiene débil, por lo que me levanto y corro a su lado para sostenerlo.
- Lin...
- Estoy aquí, vamos camina - lo animo y veo como asiente con la cabeza intentando dar más pasos.
Estaba débil pero aún así intentaba no caerme en peso. Siempre preocupado por mi. Estaba sudando y su bonito flequillo iba pegado como una lapa a su frente.
Cuando estamos sobre el sitio lo ayudo a acostarse y él me jala hacia si haciendo que me acueste a su lado.
Me sonrojo inevitablemente por lo inesperado de su acción, estaba nerviosa... ¿Y si nos encontraban aquí?
- Quédate conmigo Lin - pidió él, con voz algo cansada.
Mi corazón late de una forma que antes no lo hacía, solo con él. Cada vez más rápido, como si quisiera abandonar su lugar en mi pecho. Me quedaba quieta a su lado, un poco rígida. Los nervios embargando cada parte de mi cuerpo. Mis orejas atentas... Mi cola moviéndose ligeramente.
Cuando su cola se une a la mía y se acerca un poco mas a mí como abrazándome, siento un calor reconfortante.
Esperaba que los demás estuvieran tan concentrados en otras cosas como para buscarnos, no sabría cómo explicar esto, y aún si no sabía que hacer al respecto, tampoco quería alejarme. Roy-san me necesitaba, él necesitaba de mi.
Y los amigos siempre se ayudan. Era lo que decía mi papá.
Mamá también decía que a veces los amigos comienzan a sentirse muy unidos, y desean estar siempre juntos... Como nosotros... Y que eso llevaba otro nombre... Del que ahora no me acuerdo. O más bien si lo hago, solo no quiero mencionar la palabra... Creo que me queda un poco grande todavía, no la comprendo en totalidad...
- Estás muy pensativa - dice, su voz un poco baja - ¿Qué sucede?
- Estoy preocupada por ti...
- Yo estaré bien, solo necesito descansar - dijo, intentando convencerme de ello.
Mi mirada sostenía la suya, sus ojos mieles fijos en mis ojos naranjas.
Entonces un atisbo de sonrisa se incrustó en sus labios, y sentí mis mejillas acalorarse de nuevo.
Me gustaba ver su sonrisa... Y quería seguir viéndola siempre. Tuve tanto miedo de no volver a verlo sonreír cuando Azura lo lastimó que por unos instantes dejé de pensar y solo quería acabar con ella.
- ¿De verdad estás bien? - pregunto intentando cerciorarme.
Él pone uno de sus brazos alrededor de mis hombros atrayéndome a su regazo y cierra los ojos antes de dejar un suave beso en mi frente.
- Estoy bien Lin... Estoy bien porque estás a mi lado.
Mis mejillas nuevamente se sonrojan y me quedo tranquila, escuchando los llamados latidos de su corazón resonar contra mis orejas.
Cierro los ojos, concentrándome solamente en ese latir tan poco acelerado, rítmico, una melodía única. Los latidos del corazón de Roy.
- Lin... - llama mi atención haciendo que levante el rostro para mirarlo y antes de que pueda preeverlo sus labios atrapan los míos en un calido contacto.
ESTÁS LEYENDO
"Mi secreto"
Teen FictionDos épocas diferentes y una misma vida, una misma existencia. ¿Será solo un secreto? ¿O serán más de uno? Viajes en el tiempo, una venganza, un viaje destinado a ser realizado... Dos hermanas, dos amores, un imperio por conquistar, un reino por re...
