we meet again

34 3 0
                                        

La semana siguiente al bullicioso aniversario del hospital estaba cargada de un aire inusual

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

La semana siguiente al bullicioso aniversario del hospital estaba cargada de un aire inusual. Los ecos de la música y las risas aún resonaban en los pasillos, aunque atenuados por la rutina de la atención médica. Kayla se movía por el área de urgencias, atendiendo casos menores y revisando expedientes, intentando mantener la compostura a pesar de la ligera resaca y las memorias borrosas de la noche anterior.

De pronto, el murmullo en la sala principal cambió, como si una corriente de sorpresa se hubiera propagado entre los empleados. Kayla levantó la vista y vio a un grupo de enfermeras mirando hacia la entrada, susurrando y riendo discretamente. Siguió la dirección de sus miradas y se quedó congelada en el sitio cuando sus ojos se encontraron con los de Nathan West.

Él avanzaba con una sonrisa pícara en los labios, el cabello ligeramente despeinado y la corbata desajustada. Sus ojos azules brillaban con una mezcla de nerviosismo y emoción. Era como si el aire se cargara de electricidad en el instante en que sus miradas se cruzaron.

Nathan: "Dra. King." Su voz era suave, pero lo suficientemente fuerte como para cortar la tensión que había llenado el ambiente.

Kayla tragó saliva, sus recuerdos de la noche anterior regresando en fragmentos: la música, las risas, las copas de más y, por supuesto, el baile interminable con Nathan. Lo último que recordaba era cómo ambos habían terminado sentados en las escaleras del hospital, compartiendo historias y risas hasta que el amanecer tiñó el cielo de un tono rosado.

Kayla: (con un intento de profesionalidad) "Dr. West. No esperaba verte aquí... tan pronto."

Nathan soltó una carcajada, un sonido contagioso que provocó algunas miradas curiosas.

Nathan: "Bueno, al parecer mi jefe pensó que un cambio de aires podría... refrescar mi perspectiva. Así que aquí estoy. Un último intento para evitar que tire la toalla."

Kayla sintió cómo la adrenalina subía por su cuerpo. Nathan West, el mismo que había hecho que se sintiera viva y despreocupada durante una noche, ahora era parte del hospital, parte de su día a día.

Kayla: (con una sonrisa que no pudo evitar) "Bueno, espero que estés listo. Aquí no somos conocidos por ser indulgentes con los recién llegados."

Nathan: "¿Ah, sí? Bueno, si eres la encargada de ponerme a prueba, entonces tal vez esta sea la oportunidad perfecta para demostrar de qué estoy hecho."

Emily, que había estado observando todo desde una esquina, se acercó con una sonrisa cómplice.

Emily: "Vaya, vaya, parece que las cosas se van a poner interesantes por aquí."

Nathan saludó a Emily con una inclinación de cabeza, pero su atención estaba fija en Kayla. Había un entendimiento silencioso entre ellos, un recordatorio de lo que habían compartido la noche anterior. Pero la realidad del hospital y la profesionalidad que ambos necesitaban mantener se interponían como una barrera palpable.

Kayla: (cambiando de tono, más seria) "Bueno, Nathan, si estás listo, tenemos mucho trabajo por hacer. Te asignaré a la sala de emergencias para comenzar."

Nathan: (con una sonrisa desafiante) "Listo cuando tú lo estés, Kayla."

Y así, con una última mirada cargada de todo lo que no podían decir en ese momento, ambos se dirigieron a sus respectivos puestos, conscientes de que la dinámica en el hospital estaba a punto de cambiar de formas que ninguno de los dos podría prever.

Between life and deathDonde viven las historias. Descúbrelo ahora