Franco miraba a Azul con cariño. Su hermana de este universo tenía una energía única, un brillo contagioso que llenaba cualquier espacio de alegría. A pesar de las diferencias físicas entre las dos chicas, él sentía la misma calidez en ambas, un amor que trascendía las barreras del tiempo y del espacio.
— Sos increíble, ¿sabés? — le dijo Franco mientras pasaba una mano por el pelo dorado de Azul. — Me hacés sentir que no importa en qué mundo esté, siempre tengo una familia que me apoya.
Azul sonrió ampliamente, orgullosa de haber podido ayudar a su hermano. Le dio un pequeño empujón juguetón en el brazo.
— Obvio, Fran. Somos familia, y eso nunca va a cambiar. Ahora, vamos, que la tía Abril está esperándonos para otra ronda de historias. Seguro que ya preparó algo rico para comer.
Franco soltó una carcajada, sintiendo cómo el peso de la nostalgia se disipaba un poco. Con el corazón más ligero, tomó la mano de Azul y juntos se dirigieron hacia donde Abril los esperaba, rodeados de risas y el cariño de una familia que, aunque estaba repartida en diferentes universos, siempre encontraba la manera de mantenerse unida.
Abril miraba a sus sobrinos que se mantenían unidos y vio como Franco se sentía cómodo en el universo vecino.
En eso, el otro Franco que pertenecía a ese universo, decidió ir a lo de su abuela para una charla privada.
— ¿Permiso?
— Hola cariño, pasa. — Cris miró al niño que parecía un tanto ofuscado. — ¿Seguís ofuscado por la presencia de Fach?
— ¿No, es por el final de Margarita, vi que el chino la miraba igual a la manera que yo miro a nuestra azul, y yo vi que él extraña a su Azul, ahí me quedé pensando, que tal si la llamamos a que pase unos tiempos acá? Creo que le hará bien tener a su Azul acá.
— La cuestión es la rubia, allá la abuela está bastante frágil, te voy a contar algo pero eso no puede salir de acá.
— ¿Que pasa, abu?
— Resulta que allá tu tía Abril no existe, Abril existe acá porque Belén escribió una novela y con eso yo me quedé embarazada y tu tía nació, eso nunca sucedió en el otro universo y eso le trajo un vacío profundo a la rubia.
— ¿Y no hay manera de ayudar a la abuela de allá?
— Hay, pero Fach no puede intervenir en eso.
— Decís que ...
— Que te toca a vos viajar al otro universo, Franco, tenés que ir al universo de Fach, vas a viajar a 1995, pero antes pasarás por Eudamon y serás guiado por nuestro Tic Tac. Allá en el otro universo ellos no tienen a su Relógio y el nuestro responde por los dos universos. Nuestro Tic Tac será tu guía en el otro mundo.
Franco asintió con seriedad, aunque un brillo de emoción relucía en sus ojos. La idea de aventurarse en otro universo y en otra época era intrigante, casi como vivir en uno de los cuentos mágicos que escuchaba de pequeño. Pero esta vez, la historia era real, y él tenía un rol importante en ella.
— ¿Entonces... tengo que ir a 1995? — preguntó, repasando las instrucciones de su abuela Cris.
— Exactamente. — respondió Cris, sosteniendo su mirada con firmeza pero también con cariño. — Vas a ir a ese momento, donde tu madre recién empieza a salir en la tele haciendo de Belén, pero allá su nombre es Belén Romina Fraga Gutiérrez, allá ella está saliendo en Chiquititas y la historia de su Rincón De Luz empieza para el 1998 con los chufos que vos conociste acá como tus hermanos mayores.
