Cris asintió lentamente, procesando lo que acababa de escuchar de Fach. Las implicaciones eran enormes: no sólo se trataba de darle un propósito a Abril, sino de asegurar que su esencia, su alma, fuera única y no un eco de Belén. Acarició el cuento con los dedos, intentando encontrar una pista entre las líneas infantiles que su hija había escrito.
— Fach... —murmuró, levantando la mirada hacia él—. Si Abril escribió esto después de lo del portal, quizá ella misma dejó alguna respuesta en su historia.
Fach asintió, inclinándose sobre la mesa para releer el cuento.
— Es posible. Todo en este relato refleja lo que sentía en ese momento. La lagartija sin nombre que se transforma en niña gracias a alguien que la protege... es como si estuviera esperando que alguien la ayudara a definirse.
Cris se llevó las manos a la cabeza, frustrada.
— ¡Pero ella ya tiene un nombre, una familia, todo lo que necesita! ¿Qué más podría faltarle?
Tic Tac, que había permanecido en silencio, tomó la palabra.
— Tal vez lo que le falta no es algo externo, Cris. Tal vez lo que necesita es encontrar su propia identidad, algo que no dependa ni de vos ni de Belén. Ella siempre ha sentido que está bajo sus sombras, incluso si ustedes no la ven de esa manera.
Cris dejó escapar un suspiro pesado.
— ¿Cómo hago eso? ¿Cómo ayudo a alguien a encontrar algo que ni siquiera sabe que está buscando?
Fach dejó su teléfono a un lado y la miró con firmeza.
— Abu, Abril siempre tuvo una conexión especial con los chicos del hogar. Ella encuentra propósito cuando está con ellos, cuando los ayuda, cuando los inspira. Tal vez eso sea su respuesta. No se trata de separarla de Belén, sino de darle un camino propio.
— ¿Un camino propio? —Cris repitió, sus pensamientos acelerándose—. Fach, eso podría funcionar. Si le damos una misión clara, algo que sólo ella pueda hacer, entonces será única. Pero... ¿qué misión podría ser?
Tic Tac interrumpió con una sonrisa.
— Abril tiene una habilidad especial para unir a las personas, Cris. Lo demostró una y otra vez. ¿Y si su misión es ser el puente entre mundos, entre líneas temporales, entre almas perdidas?
Cris frunció el ceño, considerando la idea.
— Suena como algo demasiado grande para una chica.
— Tal vez, pero no estaría sola —añadió Fach, con una leve sonrisa—. Tiene a todos nosotros para apoyarla. Además, no se trata de cargar con el destino del mundo, sino de ser quien es: alguien que brilla y conecta.
Cris tomó el cuaderno nuevamente, su determinación renovada.
— Entonces eso será. No escribiré un "final" para Abril. Escribiré un nuevo comienzo. Algo que le permita crecer, ser ella misma y encontrar su lugar, no como una extensión de Belén, sino como quien realmente tenía que serlo desde niña.
Tic Tac asintió satisfecho.
— Y con eso, no sólo salvás a Abril, sino que asegurás que su luz siga brillando en todas las líneas temporales.
Cris tomó el bolígrafo pero las palabras no salían, ella entonces lo soltó y se levantó.
Se encaminó al desván donde vio a Abril eligiendo una ropa para ducharse.
— ¿Vas a salir?
— Si, ya son casi las doce y tengo que buscar los chicos en el cole, además para el lunes fue el cumple de Leandro y con la juntada para ver el final de Margarita no le hicimos nada por sus cumples, ahí se me ocurrió llevar los niños a una tarde de juegos en el parque y pensé hacerle una torta a Leo, con bastante crema, frutillas y chocolates.
