Estar con Kitzia

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Pov. Kitzia
Luego de terminar de reclamarle a Miranda, ella sin decir una palabra subió a mi recámara.

S: Me puedes explicar qué fue lo que pasó. ¿Por qué reaccionaste de esa forma?
K: Me estaba aturdiendo de estar sentada en el sillón. Mi tobillo me punza y el yeso me está picando. Primero le pregunté que, a qué hora llegarías, ella sin despegar la vista de su celular me respondió. Después le pedí que me acercara mi silla de ruedas pero por estar más al pendiente de su celular, me ignoró y ya no pude más. ¡Todos los días ha estado así Sarah! Parece que no le importa lo que me pasa. ¡Una novia no debe de comportarse así!
S: Tú siempre has sido consciente de que Miranda es una mujer muy ocupada y que su trabajo requiere de la mayor parte de su tiempo.
K: ¿La estás defendiendo?
S; No Kitzia. Solo te estoy recordando que tú aceptaste que tu relación seria así. Yo desde un principio te lo advertí y tú lo aceptaste.
K: Pero ahora es diferente Sarah. Sufrí un accidente, un accidente que me ha inmovilizado mi pie derecho y mi hombro. Esto sería un poco más llevadero si en estos días tuviera realmente la compañía de MI NOVIA. ¡Es fin de semana! ¿¡a caso no puede ordenar que no la molesten al menos estos días!? Supongo que mañana o en unos días tendrá que regresar para ver a las niñas y sobre todo para estar en su trabajo. No sé cuándo volveré a verla, si es que ella puede volver a venir, lo menos que esperaba en estos días es que me diera su atención. Yo en su lugar, me olvidaría de todo el mundo y me dedicaría solo a su cuidado, porque la amo y porque me preocuparía su bienestar.
S: ¿Qué te puedo decir Kit? Ella es así, su mayor prioridad es su trabajo además, sabe que tú eres muy independiente y que me tienes a mí.
K: ¿¡Y por eso me hace a un lado y solo hace acto de presencia!? Si tanto le interesa su revista que se regrese a Nueva York.
S: ¿Y qué pasará con ustedes? ¿En qué términos quedarán? Prácticamente la corriste.
K: Obvio que quiero seguir con ella, no la terminé, solo le dije mi molestia. E igual y estuvo mal que le levantara la voz, pero me desesperé.
S: Entiendo que estás molesta y desesperada por lo que te ha ocurrido y en las condiciones en que estás Kit, pero tienes que calmarte y dejar de reaccionar así, no quiero que empieces a alejar a todos. Tuve que dar la cara y decirle a tus papás que no vinieran a verte porque tú así lo quisiste de ultimo momento.
K: Sabes cómo se iba a poner mi mamá. Iba a culpar al CrossFit y me iba a decir que no iba a terminar bien si lo sigo practicando después de esto, y no estoy de ánimo para escuchar ese tipo de comentarios.
S: En esto te daré la razón, pero cuando estés mejor dejarás que vengan a verte y les aclararás que no quieres que te digan ese tipo de comentarios, yo estaré contigo para apoyarte.
K: Bien...
S: ¿Hablaras con Miranda? ¿Quieres que me vaya para que puedan arreglar las cosas?
K: ¿Crees que quiera hablar ahorita?
S: No sé, tú debes conocerla mejor que yo. Eres su novia.
K: Ok. Lo intentaré. Pero está en mi habitación y no puedo subir yo sola. ¿Y si le pides que baje?
S: ¡Chingado! Ahora tengo que ser tu mensajera.
-Comenta Sarah en broma. Ambas reímos. Antes de subir, me toma de la coronilla de mi cabeza y hace un movimiento brusco que hace que mi cabello se desarregle.
K: ¡Sarah! -Me quejo mientras acomodo mis rizos. Ella ríe y sube a mi habitación. A los pocos minutos ella baja y detrás de ella viene Miranda. Se ve seria y evita mirarme a la cara.
S: Entonces, yo las dejo solas. Mándame mensaje si quieres que venga por la tarde.
K: Si, gracias Sarah.
-Ella solo asiente y mira a Miranda en forma de despedida y se va.
K: ¿Qué... qué hacías? -Preguntó avergonzada-
M: Empacando.
K: ¿Te irás?
M: Hace unos minutos me pediste que me fuera, ¿lo recuerdas? Pues te haré caso y me iré.
K: Te dije que podías irte si te importaba más tus asuntos en New York que estar conmigo, realmente conmigo.
M: Sabes perfectamente que no puedo descuidar por completo mi trabajo Kitzia.
K: ¡Es domingo Miranda! Desde el viernes por la noche te he visto en el celular. Tengo derecho en enojarme al verte actuar así.
M: ¿Qué quieres que haga? ¿¡Acaso quieres que renuncie a mi trabajo para cuidarte!?
K: Desde luego que no Miranda. Solo quiero que MI NOVIA realmente muestre interés por mi. ¿¡Es mucho pedir!?
M: ¡Estoy aquí acompañándote! ¿¡Qué más quieres que haga!?
K: ¡Eso deberías de saberlo tú, Miranda! ¡NO, YO!
M: No sé qué más hacer Kitzia. Es la primera vez que vivo algo así. En serio estoy preocupada por ti. No me gusta verte en este estado y mucho menos de este ánimo. Jamás me habías tratado así y realmente duele. Es como si no te bastara mi presencia.

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