Pov. Kitzia
K: Cómo me vas a comparar con esos imbéciles. Lo primero fue un estúpido beso que ya quedó en el pasado y lo del show ya te dije que no supe cómo actuar. Eso no fue infidelidad, perdóname por faltarte al respeto de esa forma mi amor. Estoy completamente enamorada de ti, hace una semana pasamos un perfecto fin de semana las cuatro.
M: Exacto Kitzia y tuviste que arruinarlo.
K: Lo hubiera arruinado si te hubiera sido infiel, pero no fue así Miranda. No podría acostarme con otra mujer, no después de que me hayas dicho por primera vez que me amas.
M: Entonces no permitas cosas que me hagan creer lo contrario Kitzia.
K: No volverá a ocurrir. No volverás a verme cerca de Kris Jenner.
M: Bien.
-Miranda comienza a subir las escaleras y yo la sigo para tomarla del brazo y hacerla voltearse hacia a mi.
K: ¿Bien? ¿Solo eso dirás?
M: ¿Qué más quieres que diga?
K: No... no se. Mejor ya vamos a la recámara.
M: Yo iré a mi recámara y tú te iras al departamento.
K: Pero si ya arreglamos el malentendido.
M: Pero sigo molesta.
K: Amor... por favor. Quiero dormir a tu lado, necesito dormir a tu lado.
M: No Kitzia.
K: Bien entonces me voy.
M: Buenas noches.
K: ¿Podría al menos darte un beso?
-Miranda lo piensa un momento y asiente, sonrió y quedó un escalón debajo de ella para quedar un poco a su altura. Rodeo su cintura con mis manos y la acerco a mí para besarla aquellos labios que tanto había anhelado desde la última vez que los sentí. Suelto un ligero gemido al sentir como Miranda corresponde al beso. Sonrió entre el beso y comienzo a darle picos, después reparto besos por todo su cuello lo que hace sonreír a Miranda. Posa sus brazos sobre mis hombros y yo vuelvo a besarla y sin dejar de hacerlo posó un brazo en su cadera y la otra detrás de sus piernas para tomarla en brazos y llevarla a la recámara.
Día siguiente
Al despertar, recuerdo que estoy en la cama de Miranda lo cual me hace sonreír. Volteo hacia su lado de la cama pero ella ya no está. Me levanto y entro al baño en donde escucho la regadera y noto el vapor del agua caliente. Pongo seguro a la puerta y cepillo mis dientes lo más silencioso posible y al terminar, entro a la ducha, Miranda está espaldas a mí por lo que aprovecho en mirar su hermosa figurar posterior completamente al descubierto, sonrió al sentir como mi excitación ha aumentado, posicionó mis manos en sus caderas y de un jalón la pegó a mi. Miranda gime por la impresión, beso cuello y después sus labios.
Separamos nuestros labios y al mirarnos a los ojos, sonreímos al mismo tiempo, Miranda se da la vuelta y sus pechos chocan con los míos, no dudo en bajar mi mirada a estos y regresar a sus ojos.
M: Buenos días.
K: Y serán mejor, después de que te haga venirte en mi boca.
-Me hinco en el piso para inmediato dirigir mi lengua a su intimidad. Miranda suelta un sonoro gemido al sentir como la penetro con mi lengua y estimulo su clítoris con mis dedos. Tomo una de sus piernas para que la pose sobre mi hombro y así tener mayor acceso. Con mi lengua ahora estimulo su clítoris y la penetro con movimientos rápidos con dos dedos.
Después de hacerla venirse en mis boca salimos de la ducha y la llevo a la cama en donde no paro de penetrarla tan duro y rápido con mis dedos. Mis besos se turnan entre sus labios, cuello y pechos, Miranda por no poder gemir como quisiera, expresa el placer que está sintiendo por medio de rasguños hacia mi espalda y brazos al sentir que llegaba al segundo orgasmo con una mano dirección a mi cabeza hacia su vagina, lo cual me da a entender que quiere que la chupe, sin dudarlo comiendo a lamer con rapidez su clítoris para después succionar tan fuerte este lo cual la hace apretar las sábanas y aprisionar su gemido en su garganta, lo cual lo hace sonar como un gruñido. Con mi lengua tomo el resultado de aquel tremendo orgasmo que acabo de producirle. Agitada y algo cansada del brazo con el que la penetre, me recuesto sobre su vientre que sube y baja de lo rápido que está respirando. Unos minutos después me recuesto a lado de ella, nos volteamos a ver, yo le sonrío.
K: No sabes cuánto te amo Miranda.
M: También te amo.
-Nos quedamos unos minutos más besándonos hasta que Miranda volvió a darse una ducha pero esta vez sin mí o volveríamos al principio.
Después mientras Miranda se alistaba, yo me di una ducha para después bajamos a desayunar con las niñas. Al terminar, las tres se despidieron de mí para irse a sus deberes. Horas después salí a correr un poco para después ir al gimnasio al que siempre voy estando en Nueva York. Por la tarde ayudó a las gemelas con su tareas, jugamos un poco mientras esperamos a Miranda para cenar. A las 8:15 ya estábamos en el comedor tomando nuestra cena. 9:20 acostamos a las niñas y les dimos las buenas noches. Vamos a la recámara en donde hacemos el amor hasta pasar la media noche.
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La mentira
Fanfiction-Acepte sus condiciones para poder estar con ella. Yo me enamoré de ella y ella de mi, o eso fue lo que me dijo. Ahora no sé si todo esto fue una ilusión creada como parte de un negocio o realmente Miranda Priestly ha arriesgado su reputación y pues...
