Intimidad y Confianza

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Pov. Miranda
Al día siguiente ordené a Emily que comprara fresas con chocolate y demás frutas para poder comer durante la película. No es algo que suelo hacer cuando veo películas con las niñas, pero esta vez es diferente.
Eran 7 en punto cuando llegue al departamento con el pedido que le había hecho a Emily. Kitzia se encontraba dormida en la habitación así que me acerqué para despertarla con un beso. Ella tardó tan solo unos segundos en responderme y después abrió aquellos ojos marrones que me fascinan ver. Tan brillosos y sonrientes.
K: Hola
M: Hola
K: ¿Hace cuánto llegaste?
M: Solo un par de minutos.
K: ¿Qué tal tu día?
M: Tolerable, no me puedo quejar.
K: -Suelto una pequeña risa- ¿Prefieres comer primero y después ver la película o...?
M: Primero comer.
-
Después de terminar nuestra comida, pasamos a la sala de TV. Kitzia puso la película y nos acomodamos en aquel sofá tan cómodo que recién lo había usado desde que lo compré.
Kitzia tomó asiento estirando por completo sus piernas sobré el sillón y yo al no saber si solo sentarme o recargarme sobre ella, voltee a ver a Kitzia y ella sonrió.
K: Ven aquí.
-Kitzia hizo que me sentara entre sus piernas y recargara mi cabeza sobre su pecho. Tenía tiempo que  no había hecho esto desde que era novia del papá de las niñas-

Pov. Kitzia
Durante el transcurso de la película, notaba que a Miranda le estaba gustando. En la escena donde están oliendo diferentes lociones Miranda reaccionó con sorpresa después de decir "en cualquier momento se besarán".
Después, al llegar la escena de año nuevo...

Miranda por un momento se removió algo incómoda al notar lo que estaba a punto de mostrarse en pantalla

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Miranda por un momento se removió algo incómoda al notar lo que estaba a punto de mostrarse en pantalla. Unos segundos después, ella tomó mi mano y comenzó a dar ligeras caricias a esta mientras pasaba aquella escena tan mágica entre las protagonistas.
Luego de terminar la película, Miranda se sentó a lado mío pensante.

K: Y bien... ¿Qué te pareció?
M: Es una película muy buena. Realmente creí que no se iban a quedar juntas, fue valiente Carol al pedir que vivieran juntas.
K: Si, no cualquiera se atrevería a eso, sobre todo por la época en que se cuenta la historia y tomando en cuenta que Carol pertenecía a la alta sociedad.
M: Prefirió su felicidad como yo...
Me tomó por sorpresa lo que acabada de decir Miranda. Al no tener respuesta con palabras, simplemente me acerqué y la bese, era la mejor forma de mostrarle lo que pensaba de aquel comentario.
K: Usted señora Priestly, me ha alagado mucho últimamente.
-Miranda sonríe y me besa-
M: Se ha ameritado.
-Miranda vuelve a besarme y entre besos me recuesto en el sofá-
M: Vamos a la recámara, quiero recrear aquella escena de la película contigo.
K: Me encanta tu idea.
-La beso mientras sonrío y en un rápido movimiento me levanto del sofá y tomo en mis brazos a Miranda a lo que ella suelta un grito de sorpresa. Me dirigí hacia la recámara y posicionó mis rodillas sobre la cama para recostar a Miranda mientas nos fundimos en un largo beso.
M: Quítate la camisa.
Miranda se sienta y al momento de tener mi camisa fuera, ella se abalanza sobre mí y besa mis labios para después dirigirse a mi cuello. Aquellos besos me estaban excitando tanto y esto se elevó aún más cuando siento la mano de Miranda deslizarse por mi abdomen y adentrarse en mi boxer. Sus dedos entraron con facilidad en mí al estar tan mojada por aquellos besos que Miranda me estaba dando en mi cuello. Dirijo mis manos hacia sus nalgas y las aprieto como tanto me gusta hacer. Miranda acelera los movimientos de sus dedos a lo que hace que me venga. Ella saca su mano de mi boxer y me da una mirada tan depredadora mientras acerca sus labios a su boca y los chupa sin dejar de mirarme a los ojos. Al sacar los dedos de su boca, procedo a besarla mientras hago que se acueste para bajarle las bragas y poder estimular su clítoris. Mis movimientos fueron aumentando cada vez más a lo que Miranda me hizo saber que lo estaba disfrutando.
M: Oooh Kitzia! Así... así... sigue...mmmh... me... me vengo
Introduzco dos dedos en su vagina mientras con mi pulgar sigo estimulando su clítoris. Mientras mis dedos danzaban dentro de ella sentía como estos y mi mano se iban mojando de sus fluidos. Con mi otra mano saqué uno de sus pechos del vestido y dirigí mi boca hacia su pezón.
M: Oh por Dios! Kit... Kitzia!!! Oh... oh... mmmgh... voy a... voy a...
Y Miranda se vino en mi mano.
Dos horas después de seguir dándonos placer una a la otra, decidimos darnos un descanso.
K: Vaya! Debimos de haber visto la película desde antes.
M: No solo fue la película
K: ¿¡Ah no!? ¿Entonces qué más fue?
-Ambas nos sentamos-
M: Desde hace días venía pensando en hacer más cosas contigo. Ya sabes... que no solo tú hicieras todo en... la cama.
K: Pues lo has hecho excelente! -Me acerco a ella para besarla y a medio beso se escuchan unos rugidos por parte de mi estómago, a lo que ambas reímos- Perdona, ha sido mucha actividad física y he gastado mucha energía.
M: He traído un poco de fruta, está en el refrigerador.
K: Traeré un poco.
Lleve un poco de frutas en un bowl a la recámara y al entrar no pude evitar observar a Miranda, se veía tan hermosa y feliz que guardé esa imagen en mi mente.

K: -Sonriente pregunte- ¿Por qué me miras así? M: Jamás imagine que una chica desnuda me trajera fruta a la cama y mucho menos después de haber tenido sexo con ella

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K: -Sonriente pregunte- ¿Por qué me miras así?
M: Jamás imagine que una chica desnuda me trajera fruta a la cama y mucho menos después de haber tenido sexo con ella.
-Yo solo sonreí, dejé el bowl en el buró y después entré con ella en las sábanas para besar y acariciar aquellos senos que tanto me gustan. Luego de algunos minutos de besos y caricias disfrutamos de la fruta para después prepararnos para dormir bueno, yo dormí Miranda se quedó despierta revisando asuntos de la revista.
-
Al día siguiente desperté sin Miranda a mi lado. Hice mi limpieza matutina, caminé fuera de la recámara y la encontré sentada tomando café mientras revisaba aquel libro que siempre carga con ella. Al notarme sonrío, me acerco a ella y la beso.
K: Buen día!
M: ¿Qué tal dormiste?
K: Bien bien, pero pudo haber sido mejor despertar a lado de ti. ¿Por qué siempre lo haces?
M: ¿Hacer qué?
K: No quedarte en cama, jamas te he visto despertar.
M: ¿Y eso es relevante para ti?
K: Solo quiero despertar y verte a lado de mi. ¿Sabes cuántas veces soñé con eso?
M: Bueno, yo no puedo despertar y quedarme aún más tiempo en la cama. Una vez despierta tengo que iniciar mi día.
K: Pero es sábado y tu día será conmigo. Podrías hacer la excepción al estar conmigo.
M: ¿Por qué el querer verme despertar? No es como que me vea muy atractiva despeinada y sin maquillaje.
K: Es algo normal despertar desarreglada Miranda y ahora que lo mencionas jamás te he visto sin maquillaje. Acaso... ¿es por eso que no quieres que te vea despertar? ¿Para no verte sin maquillaje?
M: Por favor Kitzia, tengo 44 años, ¿acaso crees que me veo bien sin maquillaje?
K: ¿Lo dices por las arrugas? Algo natural en la vida. ¿Me dirás que ahora mismo traes demasiadas capas de maquillaje para ocultarlas? Porque yo solo noto un poco de maquillaje en tus ojos y nada más. ¿Cuándo me tendrás la suficiente confianza para mostrarme tal cual eres?
M: ¿Crees que no te tengo confianza? ¿El verme desnuda no es suficiente confianza Kitzia? Soy una mujer saliendo con una joven 15 años menor que ella. ¿Sabes cuántas preguntas rondan por mi cabeza cada que estoy desnuda frente a ti y tú te "deleitas conmigo", pudiendo estar con alguien de tu edad?
K: ¿Volveremos a tocar ese tema? ¿Cuántas veces tendré que explicarte que a quien quiero es a ti? Eres jodidamente hermosa, tu figura, tu rostro, aquellos ojos que desearía verlos cada mañana al despertar y antes de irme a dormir. La edad que tienes ha hecho que forjes ese carácter y personalidad que tanto me fascinan, porque muestras seguridad en ti, cosa que me excita demasiado. ¿Sabes cuán complaciente es verte caminar con esa seguridad y elegancia que te caracteriza sumándole tu figura tan sexy... el que no hay lugar en que todos te volteen a ver ya sea por admiración o porque los has deslumbrado con tu presencia y saber que esa mujer es con quien comparto la cama, quien puedo besar y tocar a mi merced y que lo mejor de todo es que he tenido el privilegio que me haya elegido para tener intimidad en cualquier aspecto y no solo en la cama? Pero creo que en esto último me he equivocado.
M: Kitzia yo...
K: Solo dime qué tengo que hacer para asegurarte que no habrá nada que me separe de ti a menos que tú me lo pidas.

-Miranda camino hacia la habitación sin decirme nada. Pensé que iba para tomar sus cosas e irse, dándole fin a nuestra relación pero no fue así, después de unos minutos ella regresó sin ninguna gota de maquillaje, se acercó a mí, tomó mis manos y me miró a los ojos. Toma mi cara con ambas manos y me besa con suma delicadeza y amor. A medio beso siento como una lágrima por parte de ella se mezcla en nuestro beso a lo cual ella se separa y limpia sus lágrimas, para después darme un pico y mirarme a los ojos.
M: No tienes que hacer nada mi amor.

M: No tienes que hacer nada mi amor

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La mentiraDonde viven las historias. Descúbrelo ahora