Pov. Kitzia
Luego de desayunar con Kirsten, se ofreció a llevarme a casa de Miranda para empacar mi ropa.
Kit: Muchas gracias por todo Kirsten. Estoy en deuda contigo.
K: Para nada Kitzia. Lo hago con gusto.
-Volteo hacia la casa de Miranda y agachó la cabeza. No quisiera encontrármela.
K: ¿Crees que te esté esperando?
Kit: No... no lo sé. Espero y no. No podría verle la cara después de como la encontré anoche.
-Escucho vibrar el celular de Kirten y ella lo revisa.
Kit: Veo que necesitan de ti. Yo iré afrontar esta situación.
-No sabía cómo despedirme de Kirsten así que en un movimiento rápido, le doy un beso en su mejilla y me alejo para abrir la puerta.
K: Puedes llamarme si necesitas de mi ayuda.
Kit: Te lo agradezco mucho.
-Bajo de su camioneta y sintiendo mi corazón latir muy deprisa, entró a la mansión.
Todo estaba en silencio. Subo muy despacio las escaleras hasta llegar a la recámara de Miranda.
Al llegar al segundo piso en donde se encuentra el estudio de Miranda, la veo salir de este. Al verme, noto su cara de preocupación, camina hasta mí y me abraza.
M: ¡Oh, Kitzia! Al fin llegas, me tenías preocupada. No sabía en dónde estabas -Miranda me toma del rostro con ambas manos y manteniendo mis brazos firmes, solo la miro con seriedad. -Llame a todos los hoteles y no hubo rastro tuyo...
-Aparto sus manos de mí y me alejo de ella, para seguir subiendo hacia la recámara.
K: He venido por mi ropa, no para hablar. Esperaba no encontrarte.
-Siento a Miranda seguirme. Entro a la habitación y voy directo al clóset para tomar mi maleta y la abro para empezar a meter mi ropa.
Miranda entra y se sorprende al verme empacar.
M: No, no, no, no... no empaques mi amor. Te pido que me escuches, por favor hablemos. No te vayas. No puede terminar lo nuestro.
K: No tengo nada que escuchar Miranda. Basta con lo que vi ayer para confirmar que nuestra relación, ¡que YO te importo un carajo! Ahora con quien disfrutas es con tu asistente ¿no? Pues me quitaré de en medio para que puedan ser una pareja plena. Ya no tendrás que fingir tus orgasmos conmigo.
M: No Kitzia, escucha... todo esto fue un error. Lo... lo acepto, me equivoqué. Pero te pido que me des una oportunidad, yo... yo te la di cuando...
K: Ah! ¡Entonces te vengaste por el maldito beso que le di a Mar pensando en ti! Por lo que vi anoche y por lo que he notado desde hace meses es que te has vengado con creces ¿no Miranda?
M: Eso... eso no ha sido así. Yo... yo, no sé qué me pasó. Tú empezaste a ocuparte más, estabas más tiempo en Los Ángeles y luego comenzaste a convivir más con aquella amiga tuya...
K: ¡Solo cierra la boca Miranda!
No trates de justificar lo que me has venido haciendo desde quien sabe cuanto tiempo.
Tu constante inseguridad por pensar que te soy infiel , te ha orillado a que tu seas la infiel.
Te has estado vengando de algo que solo existe en tu mente, Miranda.
Ahora me reclamas por mi rutina tan demandante, ¿acaso te has olvidado que tú siempre has sido así? ¿Te has olvidado que siempre he sido yo la que ruega por tu atención... la que busca las mil y un formas de pasar tiempo juntas?
M: Lo sé amor, pero viniendo de ti... me fue difícil com...
K: Siempre he sido como un perro buscando cariño y atención por su dueño.
M: Kitzia, no digas eso mi amor.
-Miranda trata de acercarse a mí pero con mis manos le pido alejarse mientras doy un paso atrás.
K: No te me acerques Miranda.
ESTÁS LEYENDO
La mentira
Romance-Acepte sus condiciones para poder estar con ella. Yo me enamoré de ella y ella de mi, o eso fue lo que me dijo. Ahora no sé si todo esto fue una ilusión creada como parte de un negocio o realmente Miranda Priestly ha arriesgado su reputación y pues...
