Pov. Miranda
Andrea gime y se retuerce en la cama mientras estoy encima de ella penetrándola a gran velocidad con dos dedos, al mismo tiempo que muevo mi cadera al ritmo de los dedos de Andrea que están dentro de mi.
Andrea se viene primero que yo. Saco mis dedos de ella y me recuesto mientras Andrea se pone encima de mí y aumenta sus movimientos mientras besa mi cuello. Siento invadir sus dedos con mi orgasmo. Quedo recostada y veo a Andrea dirigir sus dedos hacia su boca para chuparlos. Muerdo mi labio al ver esa escena tan seductora, Andrea con los labios hinchados, su cabello alborotado e hincada en la cama completamente desnuda frente a mi. Pasó mi mirada por sus pechos, su abdomen y entre sus piernas que brilla por sus fluidos.
Paso saliva y la tomo de la cadera para sentarla sobre mi a modo que nuestras vaginas tengan contacto. Andrea mueve sus caderas de adelante hacia atrás lo que me hace gemir de placer.
M: Ohh Andrea! Más... más rápido... si... sigue así... no... no pares...
A: Mmmh! Miranda! Oh... oh por dios! Ohhh... ummm!
A los minutos me vengo sobre la vulva de Andrea, pero no dejo de restregarme en Andrea y para hacerla venir estímulo con mi pulgar su clítoris.
A: Si... si así Miranda... ah! Voy a llegar... Mirandaaa... mmm!
-Un par de movimientos más y Andrea se viene en mi. No puedo evitar pasar mis dedos en su vagina para después probar de mis dedos su sabor. Cierro mis ojos por arrepentirme de hacerlo, realmente me gustó. Diablos! Andrea sabe bien. No debí probarla, he sobrepasado los límites, eso solo debería hacerlo con Kitzia. ¿En qué demonios estaba pensando?
-Y el resto del viaje volví acostarme con Andrea. Le dejé en claro que no volvería a ocurrir, ella solo escuchó y calló.
Había pasado una semana del viaje a Miami. Andrea y yo actuamos como si nada hubiera pasado. La comunicación con Kitzia mejoró. Ya no me molesto si no marca o si no me contesta. Nuestras pláticas son muy amenas y noto que Kitzia se mantiene tranquila al verme tranquila y feliz con ella. Me ha dicho que al parecer este tiempo sin tener intimidad realmente está ayudando a la mejora de nuestra relación en cuanto confianza. Me sentí mal al escucharla hablar con tanta alegría, si realmente supiera el porqué de mi buen humor... Nunca creí que pudiera engañar a Kitzia .
En cuanto a Andrea, ella no ha cruzado los límites y sigue siendo eficiente como siempre.
Era lunes y estaba por salir de la oficina.
M: Andrea.
-Andrea entra apresurada con su pluma y bloc de notas.
A: Dime Miranda.
M: Quiero que lleves el libro a mi casa.
A: Con mucho gusto Miranda.
El primer día todo fue normal. 10:30 pm escuché ruido en el salón principal y bajé por el libro, sin rastro de Andrea.El segundo día fue lo mismo. Y el miércoles, al entregarme mi café, nuestros dedos rozaron y ambas nos volteamos a ver. Andrea sonríe y de inmediato oculta su sonrisa.
A: Lo siento Miranda.
M: No hay cuidado.
Viernes por la noche, salgo de mi oficina y solo Andrea estaba en su escritorio. Tenía que esperar el libro y ayudarme con mi abrigo.
Al deslizar este por mis brazos Andrea desliza sus dedos sobre mis hombros, acomoda el cuello de mi saco y se para frente a mi.
A: Listo Miranda. Que tengas buen camino a casa.
M: Gracias.
Al llegar a casa las niñas me contaron sobre su día y después hicimos videollamada con Kitzia. La mayor parte de la conversación la tuvieron las niñas con Kitzia, sabía que tenía que dejarles este momento a ellas. Después les pedí irse a bañar antes de que la cena se sirviera y sólo quedamos Kitzia y yo.
K: ¿Y qué me cuentas de tu día amor?
M: Bien no tengo nada de que quejarme. ¿Y el tuyo?
K: Muy bien amor. Mañana que es sábado solo nadaré y tendré mi entrenamiento de CrossFit y prácticamente tendré la tarde libre.
M: ¿Y qué harás el resto del día?
-Veo que Kitzia levanta las cejas, gira sus ojos.
K: Iremos al acuario y después al cine.
M: ¿Quienes irán?
K: Bueno eeh... irá Sarah y unos amigos
M: ¿Qué amigos?
K: No los conoces. Iban al mismo gimnasio que yo son una pareja y... y Montserrat.
M: ¿Montserrat? De nuevo visitándote Kitzia.
K: Bueno eh... lo que pasa es que, ella está pasando por una mala racha con su novia y tiene unos días libres y la he invitado a pasar el fin acá en Los Ángeles.
M: Claro, tú la consuelas.
K: Mi amor, no es eso. Montse y yo nos hemos hecho amigas y a las amigas se les apoya.
M: ¿Se quedará en tu casa?
K: Eeeeh, si. Aquí tengo habitaciones de invitados y no interferirá en mis entrenamientos. No tienes porque desconfiar amor, no pasará nada de lo que puedas llegar a pensar. Es solo mi amiga.
M: No te diré ni reclamaré nada Kitzia. Tú sabrás lo que haces con tu amiga estando las dos en tu casa, solas. -Se que estoy mal diciéndole esto, sabiendo lo que yo le he estado haciendo.- Confiaré en ti Kitzia.
K: Gracias mi amor. Te he prometido no volver a fallarte y sigue en pie mi promesa. Debes de saber que, no hay día en que no piense en ti. Ansío el día en que te vea y pueda besar esos labios que tanto deseo.
M: Yo... yo también ansío ese día, pero no saques ese tema de conversación ya que, no podrás hacerte cargo de lo que provoques.
K: Podrías tocarte pensando en mi. O si quieres aún mejor, hacemos videollamada.
M: Créeme, he intentado auto complacerme pero es inútil.
K: Pero no lo has intentado mientras hacemos videollamada. O mientras escuchas mi voz.
M: -Siento como crece mi excitación y cuando estoy por aceptar las niñas entran a la sala.
Cassy: Mami!
Caro: Sigues hablando con Kitzia!
K: Si Bobbseys. ¿Están listas para cenar?
Caro: Si! ¿Seguirán en la videollamada mientras cenamos?
K: No, Bobbseys. Tengo que cenar con Sarah mientras hablamos sobre mis entrenamientos.
Cassy: Ash! Yo quería seguir hablando contigo.
K: Será mañana ok.
C&C: Si
M: ¿Desde cuándo permiten que alguien más las llame así? Recuerdo que una vez dijeron que solo yo podía decirles así.
Cassy: Porque fue Stephen quien quiso llamarnos así mamá, y el no nos agradaba para nada.
Caro: Solo Kitzia y tú lo pueden hacer.
Cassy: Sip! Ella nos llamó así cuando estuvimos en L.A y no nos molestó.
M: Vaya! Eso me alegra. Bueno, deben despedirse de Kitzia para que vayan adelantándose al comedor.
Caro: Adiós Kitzia, te quiero mucho. Descansa.
Cassy: Adiós Kit. Saludas a Sarah de mi parte y mañana vuelve a llamarnos, ok? Te quiero mucho.
K: Buenos noches Bobbseys, yo también las quiero mucho, mucho. Tengan dulces sueños. Y pórtense bien, ya haremos travesuras cuando regrese.
M: Hey! Eso no!
-Las tres rieron. Se enviaron besos con la mano y las niñas se van al comedor.
K: Me encantó su visita. La pasamos muy bien.
M: Si, fue lo que me contaron y se vio en las fotos que se tomaron.
K: Si. Tomaron bastantes, por un momento a uno de los escoltas lo volvieron el fotógrafo. -Las dos reímos por las ocurrencias de las niñas.- Entonces ¿haremos lo que te estaba proponiendo?
M: No lo sé Kitzia. Tu tienes que dormir temprano y yo tengo que esperar a que las niñas se duerman y preparar para hacerlo.
K: Podría esperar, no me importaría dormirme un poco más tarde.
M: Bien. Hagámoslo.
K: Yes!!!
ESTÁS LEYENDO
La mentira
Roman d'amour-Acepte sus condiciones para poder estar con ella. Yo me enamoré de ella y ella de mi, o eso fue lo que me dijo. Ahora no sé si todo esto fue una ilusión creada como parte de un negocio o realmente Miranda Priestly ha arriesgado su reputación y pues...
