Capítulo 51: Una Vida De Exitos.

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8 Meses Después

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8 Meses Después

Es bastante curioso como el dolor puede cambiar a las personas. Daniela Calle podía dar fe de esto, pues su vida había cambiado tanto en los últimos meses.

Empezó esta etapa estando completamente sumida en el abismo, con el corazón roto y las ilusiones perdidas, pero, para su sorpresa, encontró en su amigo JuanPa al pilar que necesitaba para salir de su depresión, y del encierro en el que se había sumido desde el momento en que regresó de Japón.

All Too Well se había posicionado entre una de las películas más taquilleras del año, por lo que se vio a sí misma creciendo de manera desorbitada su fama, y, aunque por dentro están hecha pedazos, por fuera mantuvo la compostura frente a los miles de seguidores que ahora vigilaban cada uno de sus pasos.

Había un último detalle de esos meses que había tomado por sorpresa a Daniela...

Juanpa...

Ella nunca imaginó que el chico podía sentir algo más que una amistad por ella, pero su sorpresa fue grande cuando descubrió sus sentimientos. Daniela no tuvo corazón para rechazar al chico que la había ayudado tanto, por lo que, cuando este le pidió salir. Ella no se negó.

Poché, por otra parte, había permanecido alejada de los focos, agradecida de que Johann no la haya obligado a participar en otra película, algo que siempre acostumbraba a hacer. Esto le permitió pasar tiempo con Kylian e intentar pasar tiempo con Kenya, ambos se habían tomado bastante bien la noticia de que tendrían un nuevo hermano o hermana, la actriz había decidido no saber el sexo del bebé hasta el nacimiento.

Johann se había alegrado excesivamente, pues ahora tendría una nueva prueba de que su matrimonio seguía siendo "perfecto". Lo único bueno esto era que había aceptado dormir en cuartos separados, lo que la actriz agradecía, pues así podía tener algo de espacio para sufrir en silencio.

Daniela se mantuvo en sus pensamientos cada día durante esos 8 meses, su corazón saltaba de felicidad cada vez que veía a la chica en alguna portada de revistas, aunque odiaba verla "saliendo" con JuanPa. Poché siempre había notado algo raro en ese chico, muchos pensarían que sentía eso solo por que los celos la carcomían, pero realmente el nunca le había dado buena espina, aunque, la realidad era que no había nada que ella pudiera hacer para separarle de Daniela, y quizás, el le había dado a Daniela la tranquilidad que necesitaba.

Aquella noche, como de costumbre, Poché se encontraba ya relajada en su habitación, era tarde, al rededor de las 3 de la mañana, cuando se escuchó un alarido por toda la mansión que la hizo sobresaltar. Se levantó de la cama de golpe, y salió al pasillo a ver que había sucedido, se detuvo en el umbral de la puerta pues todo permanecía en penumbra. ¿Se lo habría imaginado? Estaba a punto de cerrar la puerta y regresar a la cama cuando un estruendo se escuchó proveniente del ala este de la mansión. Todas sus alarmas se encendieron al instante, ya que las habitaciones de sus hijos estaban hacia allá. Se apresuró en esa dirección sin darle muchas vueltas al asunto.

Al llegar, encontró una de las cosas a las que más había temido desde el día en que regresó a esa casa.

La puerta de la habitación de Kylian estaba abierta de par en par, un chico desconocido y medio desnudo salió de la habitación a toda prisa, esquivando a Poché de milagro; esta se apresuró a ver que sucedía y encontró a Johann dándole una golpiza a su hijo.

-¡Asqueroso!- Gritaba Johann una y otra vez mientras pareaba el estómago de Kylian, quien se retorcía de dolor. La sangre de Poché hirvió como nunca antes lo había hecho, sin pensar en su embarazo saltó a la espalda de Johann para detenerle.

-¡¡Suelta a mi hijo!!- Johann comenzó a forcejear con ella hasta quitarse la encima, Poché cayó sobre la cama, sintió una punzada en su vientre pero no se detuvo.

-¡No voy a permitir esta aberración! ¿Entendido? ¡No pienso permitirlo!- Johann parecía salido de sus cabales, incluso más que las veces que atacó a Poché en el pasado. La actriz rápidamente se interpuso entre su hijo herido y el animal que decía ser su marido- ¡Quítate! ¡Sabes que no puedes detenerme!

-¿Y qué vas a hacer? ¿Pegarme?- La morena se mantuvo firme en el lugar, dispuesta a todo por defender a Kylian-  ¿Quieres que vuelva a pasar lo mismo que con Kenya?- La mirada de Johann bajó al vientre de la mujer frente a él, y, sin decir palabra, salió dando un portazo- ¡Kylian! Hijo, ¿estás bien?

El horror se apoderó de ella cuando el joven de 14 años no respondía.

-¡Kylian! ¡Reponde! ¡¡Kylian!!

Daniela se encontraba aquella noche en la discoteca de moda del momento, como de costumbre, había decidido ir sola tras una larga jornada laboral. La verdad era que no deseaba llegar a su casa vacía, donde las paredes parecían venírsele encima todas las noches, pues era ahí cuando el recuerdo de Poché más dolía, no importaba lo que hiciera, no importaba que había vendido su apartamento y había comprado un chalet al que Poché nunca había ido, pues seguía imaginándola entrando por la puerta todos los días, no importaba cuántas mujeres había llevado hasta su habitación para que dejaran su olor en las sábanas, pues su subconsciente seguía buscando el olor de la actriz, ni siquiera importaba cuántas veces le había jurado a JuanPa que le quería, pues nunca salía de sus labios con la naturalidad con la que se lo decía a la morena.

Aquella sería otra noche en la que terminaría con varias copas de más y una desconocida en su coche, pero, para su sorpresa, algo fue diferente:

Daniela llevaba ya un par de copas cuando decidió que necesitaba ir al baño, se disculpó con quien fuera la chica que estaba sentada en su mesa y se dirigió al baño de la discoteca. Al llegar, se encontró con una escena horrible; un hombre intentando aprovecharse de una joven indefensa. Sin pensarlo dos veces, y creyéndose más fuerte de lo que era a causa del alcohol, apartó a la chica del hombre, quien, también pasado de tragos, comenzó a atacar a Daniela, propinándole varios golpes, incluyendo uno que le abrió el labio. Esto no detuvo a Daniela. Pronto, los de seguridad entraron para separarlos, pero en el forcejeo, Daniela se pegó en la frente con el borde de la puerta de uno de los cubículos. La sangre rápidamente comenzó a manchar su camisa blanca, y todo parecía dar vueltas.

 La sangre rápidamente comenzó a manchar su camisa blanca, y todo parecía dar vueltas

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