Capítulo 57: Una Trampa.

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-Pero el futuro si- Aseguró la castaña, sintiendo algo de esperanza por primera vez en mucho tiempo

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-Pero el futuro si- Aseguró la castaña, sintiendo algo de esperanza por primera vez en mucho tiempo. Poché la observó en silencio.

-Después de eso, Johann prometió dejarte en paz si no volvía a verte, por eso cuando llegue a Japón tuve que dejarte- Poché no podía ni siquiera mirar a la castaña a los ojos. Daniela se llevó las manos a la cabeza, frustrada- Pero ahora que te vio aquí, no se va a quedar quieto, por eso tienes que marcharte.

-No pienso esconderme, yo no le tengo miedo- las palabras de Daniela eran sinceras, llenas de coraje- es más, puede que sea yo quien lo busque para ajustar cuentas.

-¿Qué? ¡No!- La morena sujetó la mano de Daniela con fuerza, intentando mantenerla cerca de ella- ¿Estás loca? Johann es capaz de lo peor.

-Estoy harta de que ese tipo se salga con la suya, ¡Mira como te tiene! Alguien debe ponerle un alto.

-Ese alguien no tienes que ser tú, Daniela, por favor, no podría vivir sabiendo que algo malo te sucedió por mi culpa- la castaña se apartó de ella, decidida a acabar con aquella situación de una vez. A Poché no le importo deshacer su IV, se levantó de la cama como pudo y tomó a la joven del brazo- Por lo que más quieras, Daniela, escúchame.

-No pienso dejar las cosas así- Poché sostuvo el rostro de la castaña entre sus manos- Ni pienso esconderme.

-De acuerdo, no te escondas, pero quédate conmigo ¿Si?- Daniela negó con la cabeza- Por favor, quédate conmigo- Poché la abrazó con toda la fuerza que pudo, intentando alejar la mente de la castaña de su intención de ir a enfrentar a Johann. Daniela intentó resistir el abrazo, pero al sentir el cuerpo frágil de la actriz, no pudo hacer más que sujetarla, y dejarse llevar por el sentimiento de añoranza al tenerla nuevamente entre sus brazos.

-Regresa a la cama- Pidió la castaña con suavidad antes de cargarla y llevarla con lentitud a la cama, Poché no permitió que Daniela rompiera el abrazo, por lo que ambas cayeron en la cama. La castaña sonrió con calma mientras se dejaba llevar por las sensaciones que le producía tener a Poché cerca nuevamente.

-Mi Dani- la voz de la actriz era un leve susurro en su oído mientras acariciaba el cabello castaño de Daniela con cuidado- No sabes cuánto he soñado con este momento, pensaba que nunca volvería a tenerte así.

Daniela levantó la cabeza para observarla, su corazón latía apresuradamente al sentir la mirada verde de la actriz conectar con la suya. Sin pensarlo, comenzó a acariciar con cuidado la mejilla de la morena, quien sonrió levemente al sentir sus caricias. Poco a poco, Daniela se fue acercando a su rostro, hasta que sus labios se posaron sobre los de Poché, enredándose en un beso lento, lleno de todos esos sentimientos que llevaban demasiado tiempo guardados.

En ese instante, la puerta crujió al abrirse, alarmando a ambas mujeres. Daniela saltó de la cama, intentando alejarse de Poché, pero no fue lo suficientemente rápido como para que las personas que entraron no vieran el beso que estaban compartiendo.

-¿Ves, hija?- Se apresuró a decir Johann al entrar con Kenya a la habitación- Esto es lo que hace tú madre en vez de estar con nosotros.

-Kenya- Poché se levantó de la cama para intentar ir junto a su hija pero Johann se interpuso entre ellas- ¡Kenya!

-Te dije que no iba a permitir que me engañaras de nuevo, María José- La voz de Johann era un susurro, pero una sonrisa triunfante iluminaba su rostro.

-Que bueno que hayas venido, Johann- Daniela interrumpe la conversación, la rabia se acumulaba en su interior al recordar lo que Poché le había contado. Sin darle vueltas al asunto, la castaña se abalanzó sobre Johann, dándole un certero puñetazo en la cara que lo hizo tambalearse- ¡No vuelva a acercarte a Poché!

Poché intentó detener a la castaña mientras el guardaespaldas de Johann se interponía entre ellos. Lo sorprendente fue la reacción de Johann, quien no intentó devolverle el golpe a Daniela, si no que se acercó a Kenya y le susurró algo al oído que fue imperceptible para los demás.

-Kenya, no le creas nada de lo que te dice- Pudio Poché entre lágrimas- ¡Kenya!

Johann tomó a la niña del brazo y salió de la habitación en silencio, no sin antes girarse hacia Poché, mostrándole que había conseguido lo que quería.

-¡Kenya!- Insistió la morena, pero la niña se marchó con su padre. Las lágrimas se acumularon en los ojos verdes de la actriz mientras entendía que Johann había manipulado la situación a su antojo, el sabía que Daniela estaba en la habitación, por eso había mencionado su acuerdo, a sabiendas de que Poché no tendría más remedio que contarle a la castaña lo que había sucedido y esta perdería la cabeza en cuanto lo viera, por eso había llevado a Kenya allí- Dani...

-Iré tras ella, intentaré explicarle, yo... lo siento- La desesperación en la mirada castaña de la joven hizo conmover a la actriz, quien negó con la cabeza rápidamente.

-No servirá de nada, esto fue un plan de Johann, todo siempre ha sido un plan de Johann- Poché dejó escapar una bocanada de aire, frustrada- Soy una idiota, siempre he caído en sus trampas, en sus malditos juegos, ahora lo veo todo tan claro.

-¿De que hablas?- Daniela frunció el ceño, confundida.

-Johann siempre supo que estabas aquí, seguramente te vio o se lo imaginó, no lo sé con certeza, por eso mencionó lo que me había hecho, pero que yo no tuviera más remedio que contártelo, él sabía que tú te volverías loca al saberlo, por eso regresó con Kenya, para hacerse la víctima frente a ella- Daniela maldijo en su interior- Caímos en su juego, otra vez.

-Tenemos que detenerlo, Poché- Daniela tomó una de sus manos y la apretó ligeramente- Esto nunca va a terminar si no enfrentamos las cosas. No podemos seguir escondiéndonos.

-Mis hijos...

-Tus hijos necesitan saber la verdad, que tienen una madre que los ama y que está dispuesta a dar todo por ellos, pero que no va a permitir que Johann siga manipulándola- la castaña deja un pequeño beso en la mano de Poché que seguía sujetando- Esto tiene que acabar de una vez, Poché, por Kylian, por Kenya, por ese nuevo bebé que acaba de nacer, pero sobretodo, por ti.

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