Lola, una niña de 10 años que ha pasado gran parte de su vida en solitario, anhelando una existencia tan emocionante como las protagonistas de sus series favoritas, se encuentra atrapada en una monotonía que parece no tener fin. Sus días transcurren...
Era las 22:25 de la noche, y mientras caminaba de un lado a otro en mi habitación, pensando en si era una buena idea, en el fondo sabía que no estaba bien, pero, es injusto, que no me dejen salir, también merezco tener diversión y conocer gente nueva, y tenía un buen amigo que me iba a ayudar a escapar para ir a bailar al antro que Fernanda mencionó la otra vez, ella también iría hoy, así que en silencio me saque el pijama, ya que debajo tenía la ropa lista para salir, así que me arregle un poco antes de salir, me observe en el espejo,
En la parte de arriba me puse una remera sin mangas negra, con tachuelas doradas en los hombros, debajo un jean negro medio desgastado en las rodillas, y unas zapatillas de lona rojas, me hice un de lineado negro, y me puse un poco de labial rojo, mi cabello lo deje suelto con las ondas natural, tope una chaqueta haciendo juego con mi outfit. «Espero verlo de nuevo hoy» pensé para mi misma, mientras rociaba algo de perfume.
Salí al balcón de mi habitación, después de verificar que todo estaba bien, y que no me descubrieran y tratando de no hacer mucho ruido, comencé a bajar por unas enredaderas que había a un costado de la puerta del balcón, no era la primera vez que me escapaba, ya conocía bien el camino, corrí hasta el frente de la casa, y me subí en el auto gris oscuro que se encontraba esperando, cuando entre estaban Nick, Fer y Melody, quien salió por la puerta trasera de la casa, era para no llamar la atención.
Cada vez que lo hacía sentía una adrenalina recorriendo mi cuerpo, que por momento me asustaba y me decía que no era correcto lo que estaba haciendo, pero, por otro lado me hacía sentir joven y aventurera, mientras estábamos acercándonos, no podía dejar de sentir culpa por escaparme, ya que había dicho que no volvería hacerlo, pero, no quería perder la oportunidad de vivir experiencias locas y de adolescentes con mis amigos.
Estábamos por hacer fila para entrar, pero, cuando pusimos un pie en ella, un guardia del lugar nos llamó para que pudiéramos pasar, pensamos que gracias a Nick logramos entrar, y sin pensarlo nos adentramos al lugar, estaba casi lleno, y la música que sonaba ya me hacia sentir ganas de bailar, y por supuesto cantar, algunas canciones que pasaban eran en español, gracias a que Los Ángeles suelen haber muchos hispanos, por lo que me puse mucho más feliz que antes.
Cuando habían pasado unas horas desde que habíamos llegado, con los chicos fuimos hasta la barra a pedir tragos.
Ahora se que no debo mezclar sustancias distintas, Nick me lo recuerda continuamente, que siempre me trata como a una hermana, dándome indicaciones de las cosas, aunque no está muy de acuerdo con que beba mucho, cuando Nick sale con nosotros siempre es bastante cuidadoso, y atento.
Mientras esperaba en la barra no dejaba de bailar, sentía como la música me envolvía como un hechizo que me quitaba todos los miedos y no tenía vergüenza de mostrar lo que más amaba hacer, voltee hacia la gente que estaba esparcidas cada una con sus parejas o amigos, algunos riendo, y otros bailando, o besandose.
Seguía bailando y cantando comenzando a sentir el calor subir de a poco, tenía en mis manos el agua y una bebida energizante que pidieron mis amigos en la barra, estábamos yendo a un lugar elegido estratégicamente donde había aire fresco, Melody se encontró a un chico que iba con ella al colegio, era moreno y alto, de ojos celestes, su cabello rizado caía sobre su frente, era bastante atractivo, pero, más que nada, su personalidad era bastante llamativa y entretenida, su nombre es Demian, tiene 15 años, y una sonrisa muy amplia.
Continue bailando sintiendo un poco de molestia al sentir como se amontonaba más de gente, tome agua mientra seguia moviendome con suavidad, fuimos al baño con Fernanda, y Melody, para no perdernos, y estar juntas, y mientras volvíamos con los chicos, pude divisar unos ojos grises como la luna, que se acercaban a mi, un suspiro cargado de energía salió de mi al verlo, sus facciones perfectas y detalladas, su cabello castaño claro semi ondulado y su porte elegante al caminar.
Me hipnotizaba, pero, algo en mí me ponía en alerta todo el tiempo cuando se me acercaba, su forma de mirar, su sonrisa, o el destello en sus ojos, me hacían sentir extrañamente confundida, y no sabía si me asustaba o me gustaba, pero, no podía pensar con claridad cuando me hablaba, me trataba de manera sutil y educada, en su ropa, en su reloj, en su perfume de marca, me daba a entender que era un niño que no le hacía falta nada, que lo tenía todo y cuando quería.
Ese era Logan Rivera, un joven alto y seguro de sí mismo, quien cada vez que me veía intentaba acercarse a mí, pero, parecía que había algo que no lo dejaba acercarse, por que se arrepentía y se iba.
- Logan, ¿qué tal? -mi voz salió con un poco de duda, pero, animada, le di una media sonrisa, y él me respondió con una también.
- Lorena -mi nombre en su lengua sonó extrañamente familiar, Logan pidió algo en la barra antes de continuar hablando conmigo- pensé que hoy no vendrías -comentó mientras le entregaba el dinero al chico de la barra.
-No debería -aclare con sinceridad mirándolo por primera vez a los ojos- pero, soy joven, y merezco disfrutar de esto -afirme sellando a mi alrededor, elevando un poco la voz, ya que la música tapaba un poco mi voz.
- Me parece muy bien que lo hagas -asiente dandome la razón, toma un poco de su trago de vodka con naranja y luego me mira- eres joven y hermosa, mereces mostrar al mundo lo que eres -señala con un tono similar al orgullo, Logan lleva sus dedos debajo de mi mentón, y lo eleva un poco- ¿quieres bailar?
Su pedido me sorprendió, y me hizo sonreir al escuchar una canción que me gustaba mucho, era de Argentina, eso me hizo sentir en casa, y el ritmo era movido y también algo suave, por lo que bailaba con Logan, sintiéndome especial en ese momento, tal como decía el cantante a su chica, Logan entendió rápidamente, por lo que mientras bailabamos el comenzó a cantar para mi. El calor comenzó a subir a mis mejillas sin poder evitarlo, agradezco que hoy el calor era tremendo en la ciudad, porque sino, no podría ocultar mi cara.
Cuando la canción cambió a una más movida, él me tomó de la mano para que diera la vuelta, pero, todo ese proceso se vio interrumpido por alguien que se cruzó en medio de ambos, impidiendo que me tomara de la cintura.
Me voltee para ver lo que ocurría, tuve que levantar un poco mi vista para ver a Esteban, ¡¿OTRA VEZ?! ¿POR QUE SE APARECE EN TODOS LADOS? ¿POR...
- ¡Alejate de Logan! -advirtió elevando la voz por la música alta, estaba interpretando lo que quería decirme, su rostro no me lo permitía, pero, sus ojos tenían un pequeño destello, algo que me llenó de intriga.
Nos quedamos viendo por unos segundos, a pesar de su respiración agitada, parecía intentar mantener la calma, hasta que note a Logan diciéndole algo que no logré entender, pero, Esteban al parecer sí, ni su expresión, ni sus ojos, dieron aviso de su próximo movimiento, llevando con total velocidad y sin vacilar un puñetazo que posteriormente aterrizó en la cara de Logan, todo ese momento parecía una transición de cámara lenta a velocidad normal.
Todo termino con un empujón de Esteban a Logan, apuntó un dedo hacia este, advirtiéndole algo que no logre entender...
Mientras mis ojos veían aquella escena, mi mente se llenó de preguntas, y de misterio, sobre Logan y principalmente sobre Esteban, quien parecía siempre aparecer de la nada, por algún motivo, ¿Quien es realmente? ¿Por qué debo alejarme de Logan?
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