Mi Mejor Eneamigo

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Capítulo 45

Cuando estábamos en la cocina, me senté en una de las sillas de la barra de desayuno esperando mientras Joe sacaba unos vasos de una alacena de la parte de arriba, yo observaba todas sus acciones en ese momento, como si fuera una escena de una película, observando y analizando cada gesto y cada movimiento como si fuera a hipnotizarme de repente. Levante mi cabeza un poco al notar que casi parecía una tonta mirándolo fijamente con mi cabeza apoyada en mis manos apoyadas sobre la barra, note que sacó una botella de vidrio que contenía leche, «No puedes ser» pensé mientra veía que encendía una de las hornallas de la cocina, «Recordó ese detalle sobre mi» mis ojos brillaron ante su acción, espero un rato mientras calentaba la leche en una jarra metálica pequeña.

Luego sacó una taza y la puso frente a mi, y me miró suavemente, pero, sin perder esa chispa mandona de sus ojos, no era necesario que hablar, para saber que debía terminar todo esa taza, luego se sentó apoyó en la barra con un vaso de jugo de naranja, «su favorito» pensé sintiendo de repente el calor subiendo en mis mejillas, Joe me miro y luego bajó su cabeza sonriendo para sí mismo mientras negaba suavemente con su cabeza.

—Ven vamos a ver algo en la tele y te terminas eso —habla con tranquilidad y mueve la cabeza de lado indicándome que lo siga, su mirada diciéndome que no era una sugerencia me hizo pararme sin protestar, simplemente lo seguí como un picaflor al aroma de las flores, entramos en la sala de estar, me senté en el sofá, mientras Joseph se quitaba su chaqueta para dejarla en un perchero a un lado de la puerta, note que llevaba puesta su camiseta gris algo desgastada de tanto uso, un pantalón de algodón fino de color negro y unas ¿alpargatas? Mire sus pies un poco divertida y luego lo mire a Joe cuando se sentó unos pequeños metros de mí en el sofá.

— ¿No has ido a la fiesta? —dude si pensar lo que decía, cielos debo tener más control de las cosas que digo, pero, siempre parece que mi boca hace sonidos, gestos y dice cosas sin avisarme.

—Joe tomó un sorbo de su jugo mientras me entrecerró los ojos— Lo iba a hacer —me respondió con sinceridad mientras jugueteaba con el borde de su vaso, quizás algo pensativo, sin dejar de mirarme «Deja de hacer eso» creo que ya lo noto, porque sus ojos me miraban con ternura divertida— pero, un elfo vino a molestar con su voz chillona y sus ojitos de bebé —continuó su voz era seria, pero, su humor ácido estaba ahí, suspiro algo sarcástico y rodó los ojos.

Supuse que hablaba de mi—Lo siento —intente disculparme, quizás fui un poco dura con Joe hace rato, pero, él me miró y estiró un poco su brazo derecho, para chocar su dedo índice con la punta de mi nariz.

— No te disculpes —niega suavemente con su cabeza y frunciendo el ceño, ese gesto ahora me resulta tan adorable, y quizás un poco divertido— Tenías razón —admitió sincero, «¡¿Me dio la razón?!» pensé mirándolo silenciosamente e inmóvil— ellos no son mis amigos realmente—su voz estaba apagada, creo que estaba triste, porque vi como por su mirada se oscureció un poco, y seguido de eso, torció su boca de lado expresando disgusto, bajo su mirada un rato, y luego volvió a atraparme en ella como un anzuelo— solo quería que fuera, porque en ella iba a estar alguien que tiene muchas conexiones con famosos y la industria, y quería que fuera con ellos para ver si lo impresionaban —finalizó con tono lejano, sentía su pesar al darse cuenta que quizás quienes decían ser sus amigos, no lo eran realmente— además, hasta hace unos meses, sentía que ya no querían ser mis amigos, porque estuvieron sin mi en una fiesta que a mi me hubiera gustado ir —se quejaba mientras hacía señas con sus manos, luego suspiró con frustración y pasó su mano por su cabello, podía notar un tono de tristeza en su voz.

Su angustia podía sentirla entrar como aire en mis pulmones, y como me transmitía sus sentimientos, que estremeció mi alma, y mi corazón con angustia y desesperación por ayudarlo o no saber qué hacer para animarlo, solo se me ocurrió una cosa, deje la taza tibia a medio terminar en la mesita frente al sofá, y con algo de timidez me acerques Joe haciendo brincos pequeños, él me miró extrañado, pero, yo me quedaba mirando mis pies haciendo de cuenta que no paso nada, pero luego di otro brinco justo frente a él, sentada de lado, mirándolo a Joe muy cerca de mi, y simplemente rodee su abdomen con mis brazos, y apoyé mi cabeza en su pecho, y me quedé ahí un rato, esperando su reacción, que parecía algo sorprendido, pero, luego poco a poco sus brazos me rodearon, recordándome cuán reconfortante era estar entre sus brazos, y podía percibir cómo iba calmando su frustración, respiro profundamente mientras sentí como apoyo su mentón en mi cabeza, seguido de un beso en ella, eso fue extraño, pero me hizo sentir bien y en paz, sus brazos eran cálidos, al igual del calor que salía de su cuerpo, pasó una de sus manos sobre mi cabello, los sentimientos que florecían en mi cada vez que estaba cerca de Joe, ahora estaban revolucionados y totalmente desorbitados, yo estaba en este momento saltando en las nubes, y no quería bajarme de ellas, quería seguir allí, pero, no me quedó más remedio que bajar de ellas, volviendo a la realidad cuando Joe dejo de abrazarme.

Open Your EyesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora