Capítulo XXIII: Efímero

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Alexander

- Arkin me las pagará...- me puse de pie.- Y está vez si será el último round.

- Si es así, entonces tendrás que encontrarlo.- sonrió levemente y lanzó una rosa al cielo, pasaron unos segundos y un destello rojizo iluminó el lugar.

- ¿Qué fue eso?

- No fui la única de las divinidades que llegaron de Olimpex...¿Recuerdas?

- Claro que lo recuerdo, pero ellos están del lado de Arkin.

Una bella melodía se empezó a escuchar.

- No todos muchacho.- me giré a verlo, era Osiris, tenía una sonrisa en el rostro.

- Sabía que no había maldad dentro de ti.

- Mis melodías deben trasmitir esperanza y no desolación...

- ¿Por qué cambiaste de opinión?- lo miré fijamente.

- He estado siguiendo al falso salvador, y tu golpe me abrió la mente, me di cuenta de la verdad...Arkin no es más que una marioneta. Y nosotros las divinidades caímos en su juego, éramos los peones en este enorme tablero de ajedrez.

- No hay tiempo para reflexiones, nuestros propios actos nos condenarán luego, ahora debemos evitar que Arkin lleve a cabo su plan.

- Salvation...se ha cumplido a la perfección, solo queda Force...

- ¿Qué es lo que dices? - pregunté estupefacto al escuchar los nombres. Puesto a qué ayude a crear esos planes.

- Arkin capturó a Ahmeliha con el propósito de usarla para que le entregues algo llamado Zeus.- dijo la chica y me miró fijamente.

- Mierda... Ahmeliha, tiene a Zeus...- apreté mis puños.

- ¿Qué es lo que dices?

- Zeus es la IA que cree, y la instalé en mi reloj.

- ¿Zeus no es vuestro padre?- miro de reojo a Afrodita.

- Luego entramos en detalles, lo importante ahora es acabar con Arkin.- respondió la chica.

- Todo estará en tus manos, Arkin se encuentra al 12 kilómetros de de aquí, debajo de la capital del sur.

- Eso está relativamente cerca...

- El problema es que su base es subterránea y el se encuentra en el último nivel.

- Ya hice eso antes, no será problema.- sonreí.- Vosotros se encargarán de los demonios y androides.- me preparé para salir volando.

- Un momento Alexander.- hizo aparecer una rosa color carmesí - Ten esto te ayudará con tu problema.

- ¿A qué te refieres? - pregunté confuso.

- Al principio no entendí cuando dijiste que tú sangre estaba envenenada...- hizo una pequeña pausa y bajo la mirada.- Pero al acceder a tus recuerdos comprendí, está rosa te ayudará a controlar tu enfermedad...

- Afrodita...- sonríe levemente y miré al cielo - Realmente agradezco el gesto, pero desde que supe de mi enfermedad no he querido encontrar una cura, esto que tengo es el castigo por mi pecado de tener el poder del creador...- suspiré - La vida solo es una y se acaba cuando menos lo espera, no prolongare mi vida, y no moriré hasta acabar con Lucifer...ese es mi destino, cueste lo que cueste.- encendí mi aura y volé hasta la ubicación.

[...]

- Así que aquí es donde te escondes....- aterricé con cuidado.- Bien, no perderé tiempo alguno.- concentré mi energía en mi puño izquierdo, estaba dispuesto a hacer un hoyo que atravesará todos los pisos.

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