Di un sorbo al café. Estaba demasiado amargo.
"Ahora mismo estará amaneciendo."
Miraba la escena anonado, en la oficina de policías nadie paraba quieto. Owen estaba hablando con unos agentes mientras esperaba intranquilo a su madre.
El agente Smith nos había escuchado y nos había creído, por suerte encontraron pruebas y se pusieron a buscar en seguida. Según había entendido, se habían vuelto a llevar a Lilly a donde quiera que quisiera ir.
Me restregué los ojos cansados. Miré el teléfono que sonó en una mesa de una joven policía que no había despegado la vista de su ordenador.
"¿A quién puedo llamar yo?"
Suspiré con una sonrisa.
—Ember vendrá dentro de un rato —levanté la vista y me encontré con los cara cansada de Owen. Supongo que me vio la misma cara, así que con una forzada sonrisa me revolvió el pelo y se sentó a mi lado.
—¿Por qué la has llamado? —sin duda ella era una de las personas más cercanas a mí, pero no sé si quería verla en este momento.
—Pues es obvio, necesitas estar con alguien.
"La soledad va más conmigo..."
—Oye —el agente Smith apareció con pasó rápido en la oficina acompañado de otros dos policías—, acompañadme.
Nos levantamos y le seguimos arrastrando los pies a una habitación que parecía su despacho.
—De momento no les hemos encontrado, pero sabemos que se dirigen a la frontera —mierda.
—Pero les cogerán, ¿verdad? —se rascó la barba ante la pregunta de Owen.
—Eso espero, solo son un par de idiotas... el que más me preocupa es el... bueno —carraspeó mirando a Owen—, tú tío es muy inteligente.
La cabeza baja y la mirada perdida de Owen me dejó sin aliento.
—Los encontraran, estoy seguro —por una vez en mi vida, mi lado positivo salió a la luz en un momento inesperado.
—Muy bien, pues ahora iros a casa, os mantendremos informados —nos dio la espalda y se sentó dejándose caer en su sillón.
—Oye, no pienses mucho en eso —le dije sin pensar en mi propia situación.
—Es solo... que me da rabia, yo quería ser como él —bufó y se peinó el pelo con la mano, dejando ver su nerviosismo.
—Al menos ahora puedes inspirarte en alguien mejor.
—¿Quién?
—Tú mismo —alzó las cejas sorprendido y volteó la cara al instante.
—Me impresiona mucho que digas cosas así con esa cara tan seria —dijo al cabo de un rato en silencio.
—Es mi cara —se rió y yo me reí con él.
"Ojalá mi vida se basara en momentos como estos."
Ember llegó con pelos de loca y con los ojos como platos. Me abrazó varias veces y lloró ante la noticia de mi madre.
—¿Y ahora que pasara contigo? —me dijo entre lágrimas y con mocos en la cara.
"No lo había pensado..."
—Puedo irme a vivir solo —negó con la cabeza y me cogió de los hombros con fuerza.
—No, necesitas a alguien que te vigile y sea tu soporte, así podrás avanzar —Ember se frotó la sien, se separó un poco de mi—, no quiero que acabes como yo.
Asentí solamente para verla sonreír. Jamás había sentido tanta presión en mi vida.
—Por cierto, ¿dónde está Owen?
—Se ha ido con su madre, me ha dicho que me llamaría por la tarde.
—Vale... esto, Elliot —me miró fijamente. Sentí una punzada en el pecho— ¿quieres venirte conmigo? Me refiero hasta que encuentres a alguien, o bueno, si... si quieres puedes quedarte todo el tiempo que quieras.
—No sé, sería muy problemático para ti, no quiero...
—¡No! —me interrumpió—, tú nunca me molestas —y entonces lo comprendí. El misterio de Ember.
"Me tengo que alejar de ella. No puedo corresponderla y no quiero hacerle daño."
—Lo pensaré —dije para no discutir.
—Eso es un sí —me acarició la cara sonriente—, voy a por algo de comer, ahora vengo —y se alejó todavía llevando con ella el estrés.
"No puedo quedarme aquí."
"Piensa..."
—Perdone —paré en secó a un policía algo gordo que iba con unos papeles en la mano y la típica rosquilla en la otra— ¿puedo intentar llamar a alguien?
—Sí claro, ¿algún familiar para que te venga buscar? —asentí apenado por la única opción que tenía.
—Mi abuela —cogí aire preparado para cambiar mi vida— vive en Nueva York.
*Quiero advertir de que "Elliot" acabará su historia el domingo, nos vemos ^^*
ESTÁS LEYENDO
Elliot
Ficção AdolescenteSupongo que debo presentarme, seré lo mas breve posible: lo que explico es solo para entreteneros, fin. ¿No tenéis nada mejor que hacer? ¿en serio? *Este es el día a día de un extraño chico llamado Elliot. Leyendo este libro iréis conociéndolo má...
